El paro en la construcción se reduce un 60% en la última década en plena crisis de vivienda
En 2025 el desempleo en el sector disminuyó en 20.474 parados, lo que supone un 10,3% menos

Un obrero trabaja en una construcción
En marzo de 2012, en plena crisis de deuda en España, el paro en el sector de la construcción alcanzó su máximo histórico, con más de 810.000 personas desempleadas. Esta cifra representa el punto más alto de desempleo registrado en la construcción desde que existen series comparables. Un dato al que llegó tras varios años de burbuja inmobiliaria y su posterior pinchazo. Tras esto, el desempleo en el sector de la construcción se ha reducido de forma muy significativa en los últimos diez años, a pesar de la actual crisis de vivienda que vive España.
Según los datos del paro registrado analizados por THE OBJECTIVE, el número de personas desempleadas en la construcción ha pasado de 453.291 en diciembre de 2015 a 178.016 en diciembre de 2025, lo que supone una caída del 60,7% en la última década. Un sector del que todo el mundo quería participar en 2004. De hecho, muchos jóvenes abandonaban sus estudios para entrar en ‘la obra’, algo que les garantizaba sueldos muy jugosos. Sin embargo, todo saltó por los aires en 2007-2008 y la realidad ahora es bien distinta.
Durante la época de la burbuja inmobiliaria en España (principios–mediados de los 2000 hasta 2007-2008) la construcción alcanzó niveles cercanos a las 700.000 viviendas. Ahora difícilmente hay 100.000 al año, lo que está genera un fuerte déficit de viviendas en España. Esta evolución en el empleo refleja un cambio estructural en el sector tras el fuerte impacto de la crisis inmobiliaria de 2008.
Cae el paro un 10%
El paro disminuyó el año pasado en todos los sectores económicos, especialmente en los servicios, que restaron 94.634 desempleados en el año (-5,1%). Le siguió, en valores absolutos, precisamente la construcción, con 20.474 parados menos, lo que supone un 10,3% menos de parados en el sector que un año antes. Desde marzo de 2012, cuando el sector apuntó cifras de desempleo nunca vistas, la construcción ha recuperado actividad y empleo de manera progresiva, con especial intensidad en los últimos años, impulsada por la rehabilitación de viviendas, la obra pública y los proyectos vinculados a la eficiencia energética.
La reducción del paro contrasta, sin embargo, con la escasez de vivienda y el aumento de los precios, especialmente en las grandes ciudades y zonas turísticas. Además, tal y como hemos contado en diversas ocasiones en este diario, los expertos del sector advierten de que uno de los principales problemas actuales es la falta de mano de obra cualificada, lo que limita la capacidad de aumentar el ritmo de construcción de nuevas viviendas.
El reto
El reto ahora para el sector es intentar conseguir atraer talento para responder a la actual crisis de vivienda. Una de sus bazas es que precisamente registra hoy uno de los niveles de paro más bajos de los últimos 20 años, situándose muy lejos de los máximos alcanzados durante la pasada crisis económica. La tendencia descendente del desempleo se ha mantenido de forma casi ininterrumpida, incluso en periodos de desaceleración económica.
Sin embargo, el sector de la construcción afronta una falta de mano de obra sin precedentes, con miles de vacantes sin cubrir, lo que frena la construcción de vivienda en un momento de fuerte demanda. Una escasez de mano de obra que la patronal CNC ha estimado en cerca de 700.000 personas para poder hacer frente a la actual situación tanto de vivienda como de obra pública. La situación se agravará en los próximos años, ya que la escasez de trabajadores cualificados se debe principalmente a que la plantilla está envejecida y gran parte de los trabajadores supera los 45-50 años.
Además, las jubilaciones no están siendo reemplazadas al mismo ritmo, lo que reduce significativamente la disponibilidad de personal. En segundo lugar, existe una falta de relevo generacional. La construcción no logra atraer a suficientes jóvenes, debido a la dureza del trabajo y a la percepción de inestabilidad que dejó la crisis de 2008. Una situación que se intenta paliar también con la atracción de talento femenino mediante el impulso en los últimos años de la construcción industrializada. Por último, durante la burbuja inmobiliaria y la posterior crisis económica, cientos de miles de profesionales abandonaron el sector y muchos de ellos no han regresado, dejando un déficit estructural de mano de obra cualificada que todavía se nota.
