El negocio de los gimnasios en España gana músculo en 2025 y factura un 10% más
El sector del ‘fitness’ continúa ganando terreno y apunta a un nuevo crecimiento en 2026

Una mujer se ejercita en el gimnasio. | Gtres
El sector de los gimnasios en España continúa afianzando su crecimiento y mantiene unas perspectivas favorables para los próximos años. Tras cerrar 2025 con un notable avance, las previsiones apuntan a que en 2026 el mercado volverá a expandirse, con un incremento estimado de entre el 7% y el 8%, según el Observatorio Sectorial DBK de Informa. El ejercicio 2025 se saldó con un aumento de la facturación cercano al 10%, lo que situó el volumen de negocio en torno a los 1.650 millones de euros.
Este crecimiento consolida la tendencia positiva iniciada tras el desplome de 2020 y prolonga el fuerte impulso registrado en 2024, cuando los ingresos del sector ya habían avanzado un 14%, hasta alcanzar los 1.500 millones de euros. La evolución del mercado refleja una recuperación sólida y sostenida, apoyada en varios factores.
Por un lado, la diversificación de servicios ha permitido a los operadores ampliar su propuesta más allá del entrenamiento tradicional. Por otro, la creciente sensibilidad social hacia la salud y el bienestar ha reforzado la demanda de actividades deportivas. A ello se suma una política de precios al alza, que en 2024 elevó la facturación media por gimnasio en torno a un 9%.
Las actividades deportivas siguen concentrando la mayor parte del negocio, con aproximadamente el 94% del mercado y unos ingresos de 1.410 millones de euros. En paralelo, los servicios complementarios —aunque todavía con un peso reducido— registraron un crecimiento significativo del 29%, lo que confirma su potencial como vía adicional de ingresos para los centros.
Desde el lado de la demanda, el mayor consumo de los hogares ha sido un elemento clave, junto con la expansión de los modelos low cost y la creciente presencia de operadores privados en la gestión de centros municipales. Estos formatos han facilitado la captación de nuevos usuarios y han ampliado el acceso a la práctica deportiva a distintos perfiles de población.
En cuanto a la estructura del sector, el número de gimnasios alcanzó los 4.600 centros en septiembre de 2025, un incremento interanual del 3,5%. La superficie total ascendió a 5,2 millones de metros cuadrados, un 4% más que el año anterior. Se aprecia una clara tendencia hacia instalaciones de mayor tamaño y mejor equipamiento, al mismo tiempo que crecen los gimnasios boutique orientados a servicios especializados. Madrid, Cataluña y Andalucía concentran cerca del 60% de los establecimientos.
Pese a que el mercado continúa mostrando un elevado grado de fragmentación, el proceso de concentración empresarial avanza de forma progresiva. En 2024, las cinco principales compañías reunían ya el 37% de la cuota conjunta, mientras que las diez mayores alcanzaban el 54%, impulsadas por operaciones corporativas y la entrada de capital extranjero.
El mapa del fitness en España ha cambiado de escala en muy poco tiempo. En apenas tres años, el número de abonados ha pasado de 4,8 millones en 2022 a más de 6,5 millones en 2025, lo que supone un crecimiento superior al 30%. Este avance coincide con la expansión de los grandes operadores y con la normalización de modelos de entrenamiento híbrido, que combinan la asistencia al gimnasio con el uso de aplicaciones digitales.
El contexto europeo también acompaña esta evolución. En 2024, el mercado del fitness en Europa alcanzó los 71,6 millones de abonados, con unos ingresos de 36.000 millones de euros y más de 64.000 clubes. España se sitúa entre los países que más contribuyen a este crecimiento, gracias a la expansión de las cadenas, el empuje del formato 24/7 y la fidelidad a las suscripciones.
El auge del entrenamiento híbrido ha facilitado que perfiles con menos disponibilidad de tiempo mantengan una rutina deportiva estable. En respuesta, las cadenas han ampliado las franjas de clases colectivas, reforzado los horarios ininterrumpidos, personalizado las recomendaciones y ampliado la oferta de servicios vinculados a la nutrición y la salud. Todo ello se traduce en usuarios más constantes y un mayor gasto medio.
De este modo, el fitness se consolida como una partida estructural dentro del gasto en bienestar de los hogares. La red de gimnasios también actúa como dinamizadora del empleo local y del mercado de alquileres comerciales, mientras que su expansión hacia barrios y ciudades medias favorece el acceso a precios más contenidos. De cara a 2026, el sector prevé mantener el ritmo de aperturas, con un enfoque creciente en la capilaridad territorial y la eficiencia energética de los centros.
