Alicia Koplowitz aflora una participación en Indra en plena lucha del Gobierno y Escribano
La empresaria apuesta algo más de medio millón de euros en acciones de la firma tecnológica y de defensa

La empresaria Alicia Koplowitz. | EP
Alicia Koplowitz, una de las mayores empresarias de España, ha aflorado recientemente una participación en Indra, en un momento convulso por la lucha que mantienen el Gobierno y Escribano Mechanical & Engineering (EM&M) por su control. A través de la sociedad de capital variable (sicav) Morinvest, que comparte con otra serie de inversores, Koplowitz ha desvelado una pequeña posición en la firma tecnológica y de defensa.
La adquisición se produjo en el segundo semestre del año, es decir, antes de que saliera a la luz el conflicto entre Moncloa y los hermanos Escribano por la operación de integración de su empresa con Indra. Pero en un momento en que ya había indicios de que la operación no se iba a producir en el calendario previsto y que se iba a posponer por las diferencias existentes.
Koplowitz ha invertido 557.000 euros en la compra de acciones de Indra, lo que a precios actuales le otorga un peso del 0,006% del capital, según los datos recabados por THE OBJECTIVE en la CNMV. Se trata de un movimiento puramente financiero que busca rentabilidad y, a priori, nada tiene que ver con una irrupción en la batalla interna que vive la compañía participada por la estatal SEPI y presidida por Ángel Escribano.
La compra coincidió con un elevado apetito de los inversores por Indra ante la fusión y los cuantiosos contratos públicos de defensa conseguidos. De hecho, diferentes grandes fondos fueron tomando posiciones ante las expectativas generadas y la capitalización de la tecnológica cerró el ejercicio pasado con una fuerte subida del 184%, liderando las alzas del IBEX 35.
El patrimonio del vehículo de Koplowitz asciende a 658 millones de euros, por lo que la inversión en Indra es residual. Es una de las pocas apuestas que tiene la empresaria en valores españoles. En la recta final de 2025, tomó títulos del Santander, por un valor de 127.000 euros, y de Amadeus, por 116.000 euros. En el mismo periodo se deshizo de la participación que tenía tanto en Cellnex como de Proeduca.
A diferencia de Koplowitz, otros accionistas de Indra están tomando postura en la batalla. Recientemente, el fondo activista Third Point ha irrumpido en el capital sin desvelar su posición concreta y ha reclamado una fusión en los términos planteados por Escribano, que consiste en una integración completa en una sola transacción.
El Gobierno no quiere que la operación se lleve a cabo de esa manera porque perdería el control de Indra y prefiere que Indra compre un 51% de EM&M y luego se proceda a una integración completa a través de un canje de acciones. Las negociaciones están en marcha y, según distintos medios, existen más alternativas.
Moncloa no descarta apartar a Escribano de la presidencia si se opone a sus planes y ya baraja incluso candidatos para el relevo. Uno de ellos, según adelantó El Debate, sería el que fuera consejero delegado de Criteria, Ángel Simón, un ejecutivo cercano al PSC de Salvador Illa. También se encuentra en las quinielas Raül Blanco, director ejecutivo de la empresa de defensa vasca Sapa, accionista de referencia de Indra y que apoya en la batalla al Gobierno. Fue máximo responsable de Renfe.
El que parece haberse alejado de la disputa es el fondo Amber, que ha vendido un 2% hace unas semanas y se ha quedado con el 5% del capital. Esta firma está controlada por el presidente de Prisa, Joseph Oughourlian, y antes de la venta estaba del lado de Escribano para abordar la integración. Con la desinversión habría conseguido unas plusvalías de 140 millones.
La sicav de Koplowitz es una de las más importantes por tamaño de España. Sus principales inversiones son deuda pública, acciones de empresas extranjeras y bonos y fondos corporativos de compañías tanto nacionales como foráneas. Acompañan a la empresaria casi 300 inversores más, por lo que puede acogerse a una menor fiscalidad tras los cambios introducidos por el Gobierno para este tipo de sociedades. El número de accionistas de este vehículo creció un 7%.
La modificación hizo desaparecer la inmensa mayoría de las sicavs que había en nuestro país y Moncloa solo consiguió que 87 grandes fortunas pagaran más que antes al no poder cumplir con los requisitos exigidos para seguir teniendo un tipo impositivo del 1% y no pasar al 25% general.
