La guerra de Irán golpeará especialmente a España
‘El Gris Importa’ analiza las consecuencias económicas para nuestro país del conflicto en Oriente Próximo
Se está liando buena en el golfo Pérsico y eso trae inevitablemente a la memoria los ominosos choques petrolíferos de 1973 y 1979. Entonces, el precio del barril llegó a cuadruplicarse y provocó una profunda crisis. El PIB español, que había aumentado el 7,6% en 1973 y el 6% en 1974, se desplomó hasta el 1% en 1975. La inflación media anual se disparó por encima del 24% y pasamos de una situación de pleno empleo a un paro cercano al 22%.
Evidentemente, no se puede extrapolar sin más al presente lo que pasó hace medio siglo. España emplea hoy por unidad de PIB mucha menos energía, y esta se encuentra además mucho mejor diversificada en fuentes y sectores.
Más importante aún es que disponemos de instituciones que amortiguarán el impacto, como un banco central independiente y una negociación colectiva más responsable.
Porque lo que realmente hizo más duraderos los dos choques sucesivos fueron unas políticas desacertadas, que intentaron poner la ciudadanía al abrigo de cualquier contingencia mediante una combinación de laxitud monetaria, generosas subidas salariales, controles de precios e incontinencia fiscal.
Y eso es lo inquietante.
Al final, si el petróleo se encarece, lo que hay que hacer es asumir que somos más pobres e intentar repartir los costes de la forma más equitativa posible.
Lo peligroso es caer en la trampa de pensar:
—Vamos a poner unos parches aquí y allá, para que los votantes no se nos solivianten, porque esto no puede durar mucho.
Ese fue el error de los últimos Gobiernos de Franco y los primeros del rey Juan Carlos. Pensaron que el efecto sería efímero y adoptaron medidas paliativas. El resultado fue una brutal pérdida de convergencia: si en 1973 la renta per cápita española suponía el 80% de la media europea, en 1985 habíamos retrocedido al 70%.
Insisto: el marco institucional no es el mismo ni en lo relativo a política monetaria ni en materia de negociación colectiva. Pero, por desgracia, no puede decirse lo mismo de los controles de precios y, en particular, de la incontinencia fiscal. Con una deuda del 100% del PIB y un IPC disparado, ¿adónde va a irse el pago de intereses? ¿Y qué coste tendrá actualizar las pensiones?
Por último, está la inquina que le ha cogido Trump a Pedro Sánchez. Dice que es «un aliado terrible» y que «va a cortar todo el comercio con España» e imponerle «embargos». ¿Era el momento más indicado para ponerse a alardear de superioridad moral?
De todo ello debaten el profesor del IESE Javier Díaz-Giménez y el corresponsal económico de THE OBJECTIVE Miguel Ors Villarejo en este nuevo episodio de El Gris Importa.

