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Economía

La industria española exige menos regulación para evitar la «irrelevancia» frente a China

El efecto que tendrá sobre la creación de empleo el intento de Bruselas de fortalecer el sector plantea interrogantes

La industria española exige menos regulación para evitar la «irrelevancia» frente a China

Una factoría de aluminio en Lugo en una imagen de archivo. | EP

La industria española ha alertado del riesgo de que la Unión Europea pase de haber liderado el sector manufacturero global a la irrelevancia. Para evitarlo, se apunta a la necesidad de menos y mejor regulación para poder ganar competitividad y rivalizar en condiciones más igualadas con potencias en auge como China, en un contexto de dudas acerca de hasta qué punto la reindustrialización y autosuficiencia en actividades estratégicas como la producción de armamento puede traducirse en la creación de empleo.

Estos asuntos han sido abordados por varios expertos y representantes de grupos industriales españoles a lo largo de la XVIII Conferencia Cesce 2026 celebrada este lunes, aunque tampoco han pasado inadvertidos en la jornada Presente y Futuro del Automóvil, que ha tenido lugar en paralelo en el Congreso de los Diputados.

En la primera, el director de Control de Indra, Raúl Cervantes, ha asegurado que «Europa tiene que ir a otro ritmo», ya que no se puede tardar «dos décadas» en desarrollar un avión. «Tenemos un conflicto cada sábado; antes estos tiempos estaban bien, pero el resto ya va a otra velocidad. Si no nos adaptamos, no vamos a llegar». Aunque ha augurado que «ese tren no se va a perder», ha alertado de los peligros de colocar a la UE solo «como gran regulador», lo que equivaldría a «pasar a la intrascendencia», y ha abogado porque, en su lugar, Bruselas sea «gran dinamizador» de programas en común. En este sentido, Cervantes ha reprochado que Europa actúe «como una confederación de estados» y no como un verdadero bloque. De no corregirlo mediante un «bloque de verdad con intereses comunes que a lo mejor deben ser menos», el continente se encamina hacia «la más absoluta irrelevancia», ha advertido en declaraciones recogidas por THE OBJECTIVE.

«Tenemos que pasar a la acción para no ser irrelevantes», ha coincidido en la misma mesa redonda —centrada en la fragmentación comercial— Paula García de los Arcos, vicepresidenta de Offshore Servicios de Siemens Gamesa, que ha alertado de que China, si bien ha supuesto una «competencia desleal», ya cuenta con equipamento tecnológico «muy avanzado» y que «para Europa ya ha pasado el tren» del liderazgo ante el gigante asiático y Estados Unidos. «Estamos entre ser completamente irrelevantes y tener algo de relevancia», ha asegurado, y se ha mostrado partidaria de «regular con cabeza o regular menos». Ha criticado la fragmentación de normativas entre distintos países europeos en cuanto a ciberseguridad o requisitos para la energía eólica, y ha ejemplificado con Alemania —que aceleró permisos renovables con el cierre nuclear— y Polonia —que concedió permisos eólicos en menos de 18 meses— que el cambio «sucede» cuando hay «necesidad» y «voluntad política».

Joaquim Domingo, fundador de la compañía del sector farmacéutico Galenicum, ha trasladado un mensaje todavía más duro a los legisladores: «Que no molesten, que no regulen más, que no pongan palos en las ruedas; no hace falta que nos ayuden». El emprendedor se ha mostrado crítico con la obligación a las empresas del sector de controlar la contaminación de microplásticos en aguas residuales, de forma que «no solo se ayuda a que haya relocalización, sino que se pone otra carga encima», y ha considerado que la relocalización «es solo un discurso». La percepción de calidad europea es lo único que permite aún exportaciones más caras que China, aunque esta diferencia irá menguando con el tiempo, ha dicho.

Mesa redonda sobre la fragmentación comercial. | CESCE

Andrés Blanco, consejero delegado de la firma Xcalibur, que localiza y cuantifica recursos naturales en ámbitos como la minería, también ha considerado que «en Europa hay un problema de regulación y los tiempos que necesita Europa para tomar una decisión son infinitamente más largos que los de EEUU, China y Arabia Saudí». Por ello, ha opinado que la «catarsis» económica desencadenada por el proteccionismo de la Administración Trump puede «venir bien» al mercado común. Asimismo, ha indicado que en países extranjeros se contrata a mineras chinas simplemente por su mayor y más temprana presencia, a pesar de la superioridad tecnológica europea. De hecho, ha sido escéptico con la alternativa de la UE a la nueva ruta de la seda que impulsa Pekín mediante infraestructuras de transportes en el exterior: «No estoy de acuerdo con el ministro, Global Gateway no ha sido fenomenal», ha sentenciado en referencia al titular de Economía, Carlos Cuerpo, que había intervenido previamente.

El desafío de generar empleo industrial

Los directivos tanto de Siemens Gamesa como de Indra Group han destacado las inversiones de sus respectivas compañías para asegurarse un mejor acceso al mercado estadounidense con producción propia en el país. Además, De Los Arcos ha explicado que, para fabricar un aerogenerador, se depende en un 90% de componentes chinos, de modo que su corporación ha «dado una vuelta» al diseño para utilizar «menos material». Por su parte, Cervantes ha señalado que «España, y Europa, tiene la posibilidad, como no ha tenido en tres o cuatro décadas, de engancharse a la reindustrialización para crear productos propios y tener algo que vender fuera», ya que «estamos en un momento de cambio masivo». Sin embargo, el economista turco Dani Rodrik, profesor en la Harvard Kennedy School, ha manifestado en su discurso previo que, aunque haya más política industrial, los empleos en la industria no se van a recuperar, sino que se irán recolocando en otros sectores como salud, cuidados o logística.

Mientras tanto, en el Congreso, el presidente de la Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones (Anfac), Josep María Recasens, ha alertado este lunes de que la industria automovilística europea se encuentra actualmente «en jaque» ante la competencia «absolutamente desleal» que hace China en el sector. Entre otros puntos, el también presidente y director general de Renault Group Iberia ha apuntado en declaraciones recogidas por la agencia Europa Press a la descarbonización, la digitalización, la transformación de la fuerza laboral, la volatilidad de los precios, las tensiones geopolíticas o el «tsunami» regulatorio de la industria. A todo ello se suman, a su juicio, nuevos actores de Asia que no se rigen por las reglas del capitalismo ni de la generación de resultados, sino que están buscando «una conquista tecnológica a través del vehículo». «Estamos perdiendo, no por goleada, pero estamos perdiendo los europeos».

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