España «desincentiva» a emprendedores y «expulsa» talento, según un informe
El informe de Fundalib alerta de que jóvenes autónomos pagan cuotas desproporcionadas

Coworking-Lanzadera VALLADOLID | Archivo
Por un «problema estructural» en España la iniciativa empresarial y el emprendimiento «se está desincentivando y se expulsa talento» fuera del sistema, según el informe de 2026 elaborado por la Fundación para el Avance de la Libertad (Fundalib).
Para los analistas, España mantiene una de las tasas de paro juvenil más elevadas de la Unión Europea y uno de los peores ecosistemas emprendedores del mundo desarrollado.
Añaden que España mantiene uno de los sistemas «más exigentes» de Europa occidental, al imponer, dice, una cuota mínima que, en la práctica, «no siempre se ajusta de forma proporcional» a los ingresos reales del autónomo.
Para explicar esta disyuntiva, en el estudio se pone como ejemplo la realidad de un joven que emprende y no supera los 670 euros de ingresos mensuales. Esta persona, precisa, paga hoy 200 euros al mes a la Seguridad Social (el 30 % de su renta), antes de pagar alquiler, suministros o gestoría.
Ese mismo individuo, si ese mes factura 500 euros, la cuota se lleva el 40 % de todo lo que ha ingresado, concluye el análisis.
En una comparativa internacional reflejada en el informe, se muestran «diferencias significativas» en países como el Reino Unido o Irlanda. En ambos, añade, los sistemas «permiten cotizaciones muy reducidas o inexistentes cuando los ingresos son bajos».
El análisis destaca que España «es también el único» estado miembro que se ha negado a transponer la Directiva europea de IVA franquiciado, que según apunta «liberaría» de esta carga administrativa a quienes facturen menos de 85.000 euros anuales.
«El sistema actual no es una red de seguridad, sino una trampa de pobreza, que obliga a los jóvenes a elegir entre la precariedad, la emigración o el pago de peajes estatales antes de haber generado su primer euro de beneficio», subraya el estudio.
En España, con más de 3 millones de autónomos, el 30 % cerró 2025 con pérdidas, con un abandono en los primeros dos años que sigue siendo «muy elevado» y una edad media del colectivo «que no deja de crecer porque los jóvenes no entran», asegura Fundalib.
