El precio del petróleo se hunde un 13%, hasta 95 dólares, tras el alto el fuego entre EEUU e Irán
La fuerte bajada no evita que aun se encuentre por encima de los 72 dólares por barril previos a la guerra

Gasolinera.
El precio del petróleo Brent, de referencia en Europa, se desplomaba más de un 13% a las 7:20 horas de este miércoles, cotizando en el entorno de los 95 dólares por barril, tras el alto el fuego de dos semanas acordado por Estados Unidos e Irán tan solo dos horas antes de que venciera el ultimátum lanzado por el presidente norteamericano, Donald Trump.
Por su parte, el barril de crudo West Texas Intermediate (WTI), de referencia en Estados Unidos, se abarataba más de un 14% y se situaba en los 96,6 dólares por barril.
La fuerte bajada del precio del petróleo, que aún se encuentra por encima de los 72 dólares por barril previos a la guerra en Irán, se produce después de que Trump haya aceptado suspender los ataques contra Irán por un periodo de dos semanas, siempre que el país centroasiático acepte la apertura «total, inmediata y segura» del estrecho de Ormuz.
El mandatario estadounidense, en un mensaje publicado a través de su red social, ha especificado que «se tratará de un alto el fuego recíproco» y ha justificado esta decisión en que EEUU ha «cumplido y superado todos los objetivos militares» tras la ofensiva sorpresa lanzada junto a Israel contra Irán el pasado 28 de febrero.
Además, Trump ha garantizado que está «muy avanzado» un «acuerdo definitivo sobre la paz a largo plazo con Irán y en Oriente Próximo» agregando, a su vez, que la República Islámica ha enviado una «propuesta de 10 puntos» que podría servir como «base viable sobre la cual negociar».
Por su parte, las autoridades iraníes han anunciado en la madrugada de este miércoles que durante dos semanas será posible el paso «seguro» por el estratégico estrecho de Ormuz, aunque «mediante la coordinación» con el Ejército del país asiático.
La circulación naviera en torno al estrecho de Ormuz, por donde circula una quinta parte del petróleo y el gas mundial, ha sido uno de los puntos más calientes de la guerra. Irán implementó un cierre de facto de este paso marítimo, aunque el país centroasiático permitía el tráfico a buques no alineados con sus enemigos.
Trump había advertido a Irán de que si no reabría este paso estratégico, el país podría ser arrasado «en una noche», amenazando con volar puentes y atacar sus centrales eléctricas para llevar al país «a la Edad de Piedra».
