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Economía

Sánchez incentiva el salto de empresas a Alibaba en plena tensión con EEUU

El Gobierno destina fondos específicos para la digitalización exterior, lo que facilita la expansión de las empresas españolas en el país asiático

Sánchez incentiva el salto de empresas a Alibaba en plena tensión con EEUU

Logotipo de Alibaba | Christian Charisius

Pedro Sánchez está impulsando de forma indirecta la expansión de las compañías españolas en Alibaba, la plataforma reina en el ecosistema de ventas online china. Una estrategia que afloja -en parte- las presiones comerciales de Donald Trump. Las ayudas del Kit Digital a las que están suscritas corporaciones españolas y las subvenciones del ICEX (Programa ICEX de Venta Online Internacional en Alibaba.com 2025-2027) están siendo utilizadas por empresas españolas para expandirse en China. Una ruta de escape para las sociedades nacionales ante el bloqueo comercial de Estados Unidos y la saturación de Amazon.

El programa ICEX-Alibaba.com otorga ayudas a organizaciones con gran capacidad exportadora. La convocatoria de solicitud de ayudas se inició en 2022 y este año finaliza —la solicitud— el próximo 13 de abril. Está financiado en esta última edición (la tercera) con fondos europeos Next Generation EU y con fondos propios de este mismo organismo (las anteriores ediciones se sufragó exclusivamente con fondos del ICEX).

El programa se circunscribe al marketplace Alibaba.com, que opera en el segmento B2B facilitando la conexión entre empresas exportadoras españolas e importadores internacionales (no va al consumidor final). Desde el ICEX explican a este diario que el programa ICEX-Alibaba no tiene impacto sobre el comercio minorista en España ni sobre modelos de bajo coste, pero recalcan que su ámbito es exclusivamente la relación comercial entre empresas en mercados internacionales.

La colaboración de ICEX con Alibaba.com se explica por su posición como principal plataforma digital B2B a nivel mundial. Alibaba.com permite acceder a importadores y distribuidores profesionales a más de 190 mercados, generar contactos comerciales cualificados y diversificar exportaciones sin necesidad de presencia física inicial en destino. El programa de ICEX permite a las empresas exportadoras españolas acceder a esta plataforma en condiciones más favorables.

Las corporaciones que reciben las ayudas son incluidas en el escaparate mundial que promociona el ICEX. Tienen que cumplir con dos requisitos para optar a estas ayudas: haber facturado en el extranjero y disponer de al menos 50 productos en su catálogo. Se buscan empresas con vocación de expansión internacional y una extensa cartera de productos.

«La internacionalización digital es hoy una palanca clave para el crecimiento de las empresas españolas. Muchas pymes quieren expandirse al exterior, pero a veces no cuentan con la experiencia o las herramientas necesarias para hacerlo de manera eficaz. Por eso, en ICEX desarrollamos programas de capacitación, acompañamiento y acceso a canales digitales internacionales, para ayudar a las empresas a posicionar sus productos con éxito y aprovechar al máximo las oportunidades del comercio global», explican desde el ICEX a este diario.

Un plan de expansión impulsado también a través del Kit Digital. Este incluye una categoría específica denominada «Marketplaces». Miles de compañías españolas están usando este dinero público (desde 3.000 euros a 29.000 euros, dependiendo del tamaño de la corporación) para que «agentes digitalizadores» —básicamente consultoras tecnológicas— suban sus productos a Alibaba.com. Es decir, el Gobierno financia a las empresas españolas de forma indirecta para que aterricen en el gigante chino, porque con las subvenciones pueden expandirse donde quieran.

Según el reciente informe La contribución de los ‘marketplaces’ digitales de Alibaba a la economía europea y al desarrollo internacional sostenible de las pymes, elaborado por la Escuela de Dirección SDA Bocconi, las empresas españolas vendieron 2.572 millones de euros en la plataforma asiática entre 2022 y 2024. Además, mientras las exportaciones tradicionales españolas bajaron un 4,9%, las ventas a través de esta web subieron un 7,2%. Alibaba se ha convertido en un escudo contra la crisis comercial.

Estos números se funden con el inminente viaje del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, a China el próximo 13 de abril. Uno de los objetivos fundamentales de la visita es estrechar lazos comerciales ante la cada vez más agigantada sombra de Donald Trump y las presiones arancelarias a las que tiene sometido a prácticamente todo el orbe.

La poca digitalización de las empresas españolas

La estrategia del Gobierno busca, además, potenciar la digitalización de las empresas españolas. Una asignatura pendiente, tal y como apunta la firma especializada en telecomunicaciones Gigas, en un barómetro publicado recientemente. Desvela que el 52% de las pymes mantienen sistemas de almacenamiento locales. Esta cifra se dispara hasta casi el 70% en el caso de las compañías más pequeñas (de 10 a 49 empleados). La resistencia al cambio evidencia una brecha significativa entre la infraestructura actual y las necesidades de una economía digital moderna.

El informe identifica que la principal razón para mantener estos equipos en las instalaciones es la falsa percepción de seguridad. Muchos gestores mantienen el mito del servidor seguro, creyendo que al tener los datos físicamente bajo su control directo en la oficina, la información está más protegida. Sin embargo, el estudio advierte que esta práctica supone un riesgo real para la continuidad de negocio, ya que la nube actúa hoy en día como un búnker mucho más eficaz frente a incidentes que un equipo físico local.

En cuanto a la migración, aunque dos de cada tres empresas ya utilizan la nube de alguna forma, el servidor físico sigue albergando los procesos más críticos. Solo un 9% de las corporciones ha llevado su ERP a la nube, y apenas un 23% confía su contabilidad y facturación a servidores remotos. La mayoría de las organizaciones prefiere mantener sus bases de datos de clientes y sistemas de gestión en sus propios servidores, limitando el uso de la red a funciones auxiliares como el correo o copias de seguridad.

Por último, el estudio de Gigas señala que esta dependencia de los servidores locales responde también a una falta de inversión y estrategia. Con presupuestos anuales que en el 43% de los casos no superan los 1.000 euros, las empresas españolas se muestran reticentes a dar el salto definitivo. Esta falta de apuesta por infraestructuras modernas no solo perpetúa el uso de hardware obsoleto, sino que también ignora las ventajas de flexibilidad y de acceso a datos en tiempo real que ofrecen los entornos virtuales frente a los sistemas físicos tradicionales.

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