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Economía

España ha perdido en dos años más de la mitad de la inversión de los países del Golfo

Irán solo destina un millón al año, pero cientos de millones procedentes de la región peligran por la guerra

España ha perdido en dos años más de la mitad de la inversión de los países del Golfo

El presidente de Emiratos Árabes con el emir de Catar en una imagen de archivo. | Reuters

Las inversiones procedentes de los países del golfo Pérsico en España alcanzaron los 196,24 millones de euros en 2025, un descenso del 24,8% con respecto al ejercicio anterior y menos de la mitad de la cantidad registrada en 2023. En un año en que el flujo total de capital extranjero en el país se contrajo un 22%, la opulenta región petrolífera redujo su presencia en la economía española a un ritmo superior a la media, hasta alcanzar uno de los niveles más bajos de los últimos años.

La inversión extranjera directa bruta, excluyendo las entidades de tenencia de valores extranjeros (ETVE) —figura societaria que permite realizar inversiones internacionales sin tener que tributar por los dividendos, ganancias o plusvalías de las participaciones accionariales—, se ha ido contrayendo de un tiempo a esta parte. En concreto, ha pasado de los 452,01 millones registrados en 2023 a los 260,97 millones de 2024, para caer por debajo de los 200 en el último dato publicado por la Secretaría de Estado de Comercio.

El principal inversor en España de una región actualmente golpeada por la guerra y asfixiada por el cierre del estrecho de Ormuz es, con mucha diferencia, Emiratos. Un país que desplegó en 2023 un capital de 361,33 millones de euros, cifra que menguó a los 227,13 millones de 2024 para seguir decreciendo en 2025 hasta los 179,2 millones de euros. A continuación se sitúa Catar, que ha protagonizado la tendencia contraria, pasando de cero en 2023 a 4,21 millones el año siguiente y 5,77 millones en 2025.

El siguiente en la lista es Kuwait, que en su día llevó a cabo un desembarco inversor a través de KIO, aunque actualmente el flujo de dinero entre ambas naciones es mucho más modesto. En 2025, llegaron 3,34 millones de euros, tras los 10,51 millones del ejercicio anterior y los 1,97 millones de 2023. Le sigue de cerca Baréin, con 3,33 millones, tras no invertir prácticamente nada en los dos previos (0,04 y 0,01 millones, respectivamente). Arabia Saudí ha retirado su presencia en proyectos españoles de forma significativa, desplomándose tras un volumen considerable en 2023 (86,41 millones), que quedó menguado hasta los 4,07 millones del ejercicio siguiente y los 1,96 millones del año pasado.

Omán, por su parte, aportó en 2025 1,58 millones, por debajo de los 11,54 millones de los 12 meses previos, pero superando el medio millón de dos años antes. Irán representa actualmente cerca de un millón de euros de capital destinado en el país, tras haber reducido esta cantidad en unos 700.000 euros en dos ejercicios. Finalmente, Irak solo colocó 0,1 millones en España en 2023, que ascendieron a 2,34 millones en el siguiente año para luego esfumarse completamente en 2025.

Esta progresiva reducción en la llegada de inversiones desde Oriente Próximo se registró antes del estallido de la guerra de Irán, que hace peligrar aún más el flujo de capital procedente de países dispuestos a colocar grandes sumas de dinero en el extranjero para comprar prestigio —a través de activos trofeo como el edificio Empire State de Nueva York, el club de fútbol Paris Saint-Germain o los hoteles Vela y Mandarin Oriental de Barcelona— al tiempo que intentan diversificar sus economías para no depender únicamente de sus abundantes reservas de crudo. Aunque varios de los fondos soberanos del Golfo han indicado su voluntad de proseguir en sus planes de expansión financiera en el exterior a pesar del conflicto, se cree que, a corto y medio plazo, estas firmas pueden revisar sus planes o, incluso, paralizar ciertos proyectos a la espera de la evolución de la inestabilidad en su región y las posibles necesidades de recursos extraordinarios en sus respectivas naciones.

Las cifras oficiales pueden subestimar la entrada real de dinero del Golfo: no todas las grandes operaciones que se han producido en sectores como el inmobiliario, el tecnológico o el farmacéutico dejan rastro en estos registros, por ejemplo, porque en ocasiones se materializan a través de firmas intermediarias domiciliadas en un tercer país. Según Capitalmadrid, el volumen real de inversión de países del Consejo de Cooperación del Golfo en España alcanzó en 2025 los 572 millones de euros. En cualquier caso, están en juego cientos de millones de euros que llegan al país desde esta región, aunque lejos quedan ya los miles de millones que aterrizaban en algunos años de las dos pasadas décadas.

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