The Objective
Banca

La banca mete el mayor ajuste del último año en el tipo de los depósitos pese al alza del euríbor

Las entidades recortan al 1,64% la tasa que ofrecen por las imposiciones a plazo tras cambiar su estrategia

La banca mete el mayor ajuste del último año en el tipo de los depósitos pese al alza del euríbor

estatua sobre el euro frente a la sede del BCE | Europa Press

La banca ha virado de nuevo su estrategia en los depósitos a plazo para los particulares al meter el mayor ajuste del último año en el tipo de interés que ofrece de media. Un recorte que coincide con el repunte experimentado por el euríbor en los últimos meses por la estabilización de la política monetaria a medio plazo por parte del BCE.

Las entidades redujeron en 12 puntos básicos las tasas el pasado noviembre, de acuerdo con los datos recabados por THE OBJECTIVE en el Banco de España. Esta merma es la más pronunciada desde octubre de 2024, cuando disminuyeron los tipos en 19 puntos básicos. El euríbor se estaba despeñando entonces por las bajadas del precio oficial del dinero.

En la actualidad, tras el ajuste, los bancos pagan un 1,64%, el menor porcentaje desde mayo de 2023, y ponen fin a los aumentos que estaban aplicando desde agosto y que había permitido que se disparase la contratación de estos productos de ahorro con vencimiento. Pese al recorte, no obstante, las entidades han mantenido la captación en niveles altos, cercanos a los máximos de los últimos tiempos, con 17.322 millones.

La reducción de los tipos de los depósitos ha coincidido con la reactivación de la guerra por las hipotecas. El sector ha decidido rearmar su apuesta por los préstamos para la vivienda pese a los riesgos por los bajos precios, con un abaratamiento de las tasas hasta el 2,4%. Desde el verano, distintos banqueros han mostrado sus quejas por los intereses que se estaban reclamando por estos créditos, que suponían vender a pérdidas. Es más, algunas entidades, se habían salido de la pelea por no querer competir a esos niveles, como Santander, BBVA y Bankinter.

La contratación de hipotecas prosiguió la senda positiva con esta mejora. En noviembre, el volumen concedido para estos préstamos llegó a los 6.854 millones de euros, lo que supone un 14% más en el mismo del año anterior y el mayor importe en dicho mes desde 2007, cuando aún había burbuja inmobiliaria.

Una burbuja que ha puesto en alerta a los expertos. El sector inmobiliario se analiza con lupa por muchos analistas, que avisan del problema existente en la actualidad, con unos precios disparados y un acceso a la compra cada vez más problemático para los jóvenes. Algunas entidades subrayan los efectos negativos a medio plazo: si no se solucionan cuanto antes y se empiezan a construir muchos más pisos, España podría no poder absorber toda la inmigración que necesita para los próximos ejercicios. Consideran que la falta de edificación es la causa principal que lleva a la situación en la que se encuentra este segmento.

Todo apunta a que los bancos han pisado el acelerador en hipotecas tras haber relajado su ofensiva en depósitos con el propósito de no dañar sus márgenes operativos, que vienen deteriorándose como consecuencia de los recortes de las tasas oficiales desde junio de 2024 hasta junio de 2025.

Las imposiciones que más ha experimentado un mayor abaratamiento son aquellas que más se contratan por parte de los clientes, los depósitos a doce meses o menos. Por estos, los bancos han pasado de abonar un 1,78% a un 1,67%. En los periodos más largos, superiores a los dos años, el desembolso se encuentra en el 0,72%.

En cambio, para las empresas, las entidades sí han mejorado los intereses que reparten por las imposiciones a plazo, hasta casi un 2%, nivel al que se encuentra el precio oficial del dinero y cerca del euríbor, que cotiza a algo más del 2,2%. A las sociedades les han subido los tipos que ofrecen del 1,81% de octubre al 1,97%. Es decir, que han elevado el abono sustancialmente.

Se espera que a lo largo de 2026 el BCE no mueva las tasas oficiales. Y que no será hasta 2027 cuando el organismo monetario lleve a cabo alguna subida. Todo dependerá de la evolución de la inflación y el crecimiento económico. Por ello, no se esperan grandes cambios en los tipos que apliquen los bancos tanto por los depósitos como por las hipotecas. Las modificaciones obedecerán a las estrategias en cada momento por parte del sector y a la necesidad de ganar actividad y clientes.

Publicidad