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El presidente del Sabadell aprovecha el 'boom' y duplica sus inversiones en inmuebles

Incrementa el valor de los pisos y terrenos que gestiona a través de Port Avinyon hasta los 11,3 millones de euros

El presidente del Sabadell aprovecha el ‘boom’ y duplica sus inversiones en inmuebles

El presidente del Sabadell, Josep Oliu | Europa Press

El presidente del Sabadell, Josep Oliu, aprovecha el boom del ladrillo y ha duplicado sus inversiones en inmuebles a través de la compañía con la que canaliza sus operaciones en pisos, suelos, locales y parkings, Port Avinyon. La firma, dependiente de su holding patrimonial Torrellimona, ha aumentado el valor de sus posesiones —mayormente destinadas al alquiler— desde los 5,4 millones de euros hasta los 11,3.

Este salto se produjo en 2024, según las últimas cuentas de la sociedad a las que ha accedido THE OBJECTIVE a través de Insight View que fueron registradas recientemente. Entonces, todavía estaba en curso la oferta pública de adquisición de acciones (opa) que lanzó BBVA sobre el Sabadell, que finalmente terminó en un rotundo fracaso.

La memoria refleja que tanto las inversiones en suelo como en otro tipo de construcciones mejoraron sustancialmente. En concreto, la partida relativa a los terrenos creció de los 2,9 millones a los 3,8 millones, mientras que las viviendas y los locales comerciales pasaron de 2,5 millones a 7,4 millones.

El aumento se produjo en un momento dulce para el sector inmobiliario, que continuó en 2025 y que se mantendrá en 2026, aunque no con tanta euforia. Y dos años después de que Oliu llevara a cabo una venta de suelos y edificaciones por 9,5 millones de euros, tal y como publicó este periódico.

En 2023, el banquero frenó las ventas y en 2024 amplió el valor de sus propiedades. El informe anual de Port Avinyon detalla que el aumento se debe a las inversiones llevadas a cabo en diferentes inmuebles que tiene en Cataluña. Buena parte de ellos están ubicados en Mataró.

La compañía, que comparte con su mujer, forma parte del holding Torrelllina y de ella depende el Hotel Citadel, un hostal boutique de la cadena ByPillow situado en Madrid, de la que su hijo Jaume es consejero desde hace unos años, tras abandonar sus cargos en el Sabadell.

Con Torrellimona, Oliu invierte en títulos de la entidad que preside. Este grupo patrimonial aumentó un 1.500% sus ganancias en 2024, el ejercicio en que las inversiones inmobiliarias se dispararon. El resultado de esta sociedad se elevó hasta los 319.112 euros, frente a los 19.919 euros de 2023. Es decir, que el desempeño del holding del presidente del Sabadell se multiplicó por 16 en tan solo 12 meses.

El holding de Oliu refleja en sus cuentas que buena parte de este ascenso de los beneficios corresponde a otros ingresos financieros: la facturación habría aumentado por la subida de la valoración de los títulos que ostenta el ejecutivo en el Sabadell, además de otros activos. El presidente controla un 0,16% del capital del banco, que finalmente continuará en solitario tras el fracaso de BBVA para tomar su control por segunda vez en cuatro años.

Pese a que el valor de las propiedades inmobiliarias del banquero creció significativamente, los resultados de Port Avinyon bajaron de forma contundente, pero tiene contabilizados unos ingresos futuros por arrendamientos muy superiores. La facturación ordinaria de la compañía descendió de los 11,4 a los 5,8 millones de euros y los beneficios, de los 726.000 euros a apenas unos 108.000 millones. No obstante, tiene garantizados el cobro de 4,7 millones con los contratos a los inquilinos hasta el vencimiento, una partida que casi se duplica con respecto a 2023.

Oliu, con su victoria en la opa, se convirtió en una de las personalidades empresariales más destacadas de 2025. Ahora, una vez fracasada la operación, el Sabadell tiene que demostrar sus capacidades para seguir creciendo en solitario. El banco confía en aumentar la rentabilidad y los dividendos a repartir a sus accionistas, a pesar de que perderá una quinta parte de sus ganancias al haberse desprendido de la filial británica TSB, cuya venta fue acordada con el Santander. Se espera que en los próximos meses se cierre esta transacción, que fue clave para que BBVA no lograra hacerse con el control del grupo catalán el pasado octubre.

Al Sabadell le gustaría llevar a cabo una fusión con una entidad mediana a medio plazo para elevar su tamaño. Ahora es consciente de que no existe apetito en el mercado, por lo que no tiene intención de negociar una integración. En el pasado entabló conversaciones con accionistas de Unicaja para abordar una operación de este estilo, pero no cuajaron.

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