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Macroeconomía

La guerra dispara los picos previstos de inflación: 7% en alimentos y 24% en energía

Funcas revisa al alza sus previsiones sobre la evolución de los precios por el conflicto en el Golfo

La guerra dispara los picos previstos de inflación: 7% en alimentos y 24% en energía

Alimentos en un mercado. | EP

La guerra en Oriente Próximo ha generado nuevas presiones inflacionarias que serán especialmente acentuadas en primavera y verano de este año. La escalada general de precios será más fuerte en mayo, cuando el índice de precios del consumidor (IPC) crecerá un 4,6% anual, según las previsiones actualizadas de Funcas. La institución, que ya había alertado previamente de que el conflicto podía elevar la inflación por encima del 3%, estima ahora que alcanzará o superará el umbral del 4% entre los meses de abril y agosto, aunque con una desescalada progresiva a partir de junio y una media del 3,6% para el conjunto de 2026.

Según el escenario central de este análisis, los componentes que van a protagonizar una subida más marcada serán los productos energéticos y los alimentos no elaborados. Los primeros se encarecerán un 11% este marzo y un 13,3% en el conjunto del año, aunque el pico llegará en mayo con un 24,1% anual, frente al incremento de solo un 3,5% estimado en el estudio anterior hace un mes. Los últimos se elevarán una media del 5,6% este año, con un máximo en septiembre que alcanzará el 6,9%, después de que en febrero se encareciesen un 6,5% interanual.

La inflación subyacente, que excluye precisamente alimentación y energía por su volatilidad, se mantiene en el mismo parámetro que en la previsión anterior, un 2,5%, de modo que no se espera que esta crisis tenga efectos contagiosos en los precios del resto de sectores. Esto dependerá de la duración y el impacto del conflicto: el Banco Central Europeo (BCE) ha señalado que si el petróleo sube de forma sostenida, podrían producirse efectos de segunda ronda más allá del episodio inicial, como ya se observó tras la invasión rusa de Ucrania. Sin embargo, Funcas se ha limitado por ahora a revisar la inflación general 1,2 puntos porcentuales al alza por el efecto de estos dos componentes.

El nuevo escenario contemplado en el análisis contempla subidas perceptibles ya en este mes de marzo, con un encarecimiento generalizado del 3,6%, significativamente por encima del 2,3% registrado en febrero por el Instituto Nacional de Estadística (INE). Los investigadores de la fundación esperan que los alimentos elaborados registren un aumento del 2,6% de media este año, dos décimas menos que en el estudio de hace un mes. La variación prevista en los precios de los servicios se mantiene inalterada en el 3,1%, mientras que los bienes industriales no energéticos se elevarán un 0,8%, tres décimas más de la anterior estimación.

Los analistas consultados por THE OBJECTIVE consideran que los productos más susceptibles de encarecerse por su exposición al precio de los combustibles y a las disrupciones logísticas derivadas del bloqueo del estrecho de Ormuz incluyen mercancías y recambios industriales, prendas textiles, aparatos electrónicos y partes de automóviles. Los mercados siguen con atención la evolución del conflicto en el golfo Pérsico y de la inestabilidad geopolítica global, ya que nuevas tensiones en zonas como el mar de China podrían tener un impacto en el abastecimiento de tecnología, ya que Taiwán es un punto neurálgico de la cadena de suministro global en microchips.

Los mercados anticipan un posible incremento de tipos de interés por parte del Banco Central Europeo en verano para responder a estas presiones inflacionarias, pero una encuesta de Reuters a economistas apunta a un congelamiento en los próximos meses, que daría espacio a la autoridad monetaria para monitorizar la respuesta de la economía y tomar medidas más adelante. Una de las claves será la psicología de los mercados: las expectativas de los consumidores y de las empresas sobre el impacto futuro en los costes y precios condicionará en buena medida la intensidad de la escalada de precios.

Por su parte, CEOE ha destacado el repunte de la inflación subyacente en febrero registrada por el INE, aunque ha advertido que los efectos de Irán serán perceptibles a partir del dato de marzo. También ha subrayado que los alimentos sin elaboración son «el componente más alcista de la cesta» tras un repunte de cuatro décimas que deja la tasa interanual en el 6,5%. El Gobierno, en cambio, ha celebrado que la subida del IPC en el último año se mantenga estable respecto al mes anterior (2,3%). La bajada de la electricidad ha compensado los incrementos de restauración y alimentos, ha valorado el Ministerio de Economía.

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