Los sindicatos ferroviarios mantienen la huelga del 9, 10 y 11 de febrero tras reunirse con Puente
Los paros serán a jornada completa y persiguen reclamar un cambio estructural que garantice la seguridad

El secretario general del sindicato de maquinistas (Semaf), Diego Martín, este miércoles. | Rodrigo Jiménez (EFE)
Los sindicatos del sector ferroviario mantienen la convocatoria de tres jornadas de huelga los próximos días 9, 10 y 11 de febrero, tras la primera reunión celebrada con el Ministerio de Transportes en busca de un acuerdo que evite las movilizaciones. Así lo han indicado los sindicatos a los medios tras la reunión que han mantenido con el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible, tras la que han acordado emplazarse a próximas reuniones, según recoge EFE.
La reunión, de carácter preliminar y capitaneada por el ministro de Transportes, Óscar Puente, ha discurrido «en tono positivo y con la voluntad de mantener el diálogo en los próximos días», según fuentes ministeriales. Se trata de la primera cita en la que el ministro ha participado directamente, aunque ya se han celebrado otras a un nivel más bajo dentro del Departamento que dirige.
Movilizaciones sindicales
Los sindicatos presentes en Renfe se concentraron este martes ante la sede del Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible en Madrid, señalando que los recientes accidentes de tren «no pueden ser considerados como hechos aislados, sino como un síntoma más de la enfermedad crónica que sufre el ferrocarril».
La huelga convocada por el Sindicato Español de Maquinistas Ferroviarios (Semaf) para los días 9, 10 y 11 de febrero, a la que se han sumado el resto de colectivos del sector, afectará a las circulaciones de las tres empresas de pasajeros (Renfe, Iryo y Ouigo) y a las cinco principales compañías de mercancías (Medway, Captrain, Transervi, Redalsa y Tracción Rail), que son empresas privadas.
Los paros serán a jornada completa y persiguen reclamar un cambio estructural que garantice la seguridad y la calidad del sistema ferroviario español, tras los accidentes de Adamuz (Córdoba) y Gelida (Barcelona).
Las protestas surgen a raíz de los accidentes de Adamuz (Córdoba) y Gelida (Barcelona), para reclamar un cambio estructural que garantice la seguridad y la calidad del sistema ferroviario español, revertir la externalización de servicios a terceras empresas y aumentar las plantillas.
