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Transporte

ADIF detecta una fisura crítica en la línea de Valencia en plena investigación de Adamuz

El gestor de infraestructuras impone a los trenes que recorren la zona afectada una velocidad máxima de 30 km/h

ADIF detecta una fisura crítica en la línea de Valencia en plena investigación de Adamuz

Vía de tren. | Iñaki Berasaluce (Europa Press)

Continúan los graves problemas en la red ferroviaria de la que el máximo responsable es ADIF, organismo dependiente del Ministerio de Transportes de Óscar Puente. Este lunes, la compañía informaba a los operadores (Renfe, Iryo y Ouigo) de una incidencia crítica por la tipología y zona en la que se ubica. Asimismo, ha impuesto una velocidad muy reducida para atravesar el lugar afectado.

En concreto, ha registrado una fisura grave en la línea de Alta Velocidad (AV) que une Madrid con Valencia. Ha sido detectada en el kilómetro 117,5 de la red ferroviaria que une ambas ciudades y se ha definido como «fisura de cruzamiento». Esta ubicación sitúa el problema muy cerca de la población de Tarancón. Se detectó hace días y es de carácter crítico, al ubicarse en un cambio de carril.

Las fuentes consultadas por este diario aseguran que el problema en este lugar de la infraestructura se sufre, al menos, desde la semana pasada, momento en el que se reflejó internamente en ADIF, que estableció los protocolos habituales en estos casos. Desde entonces, los maquinistas que circulan por la zona lo hacen con especial precaución.

ADIF les obliga a atravesarla a una velocidad máxima de 30 km/h, tal y como refleja documentación interna de la compañía a la que ha tenido acceso este diario. Esta Limitación Técnica de Velocidad (LTV) es la que se establece para las incidencias graves.

Esta nueva fisura se produce en plena investigación de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) sobre la tragedia de Adamuz, y con todo el foco de las sospechas puesto en una soldadura de la vía que habría derivado en la rotura del carril antes del paso del tren de Iryo que, finalmente, acabó colisionando con el Alvia de Renfe.

Las limitaciones de velocidad son algo habitual después de la tragedia de Adamuz (la más grave de la Alta Velocidad española, con 46 fallecidos), tras el aumento de los reportes de los maquinistas sobre problemas en la red. Desde el accidente, ADIF es especialmente cauta con estas notificaciones, lo que ralentiza mucho los tiempos de desplazamiento de los trenes en España.

Las fuentes del sector ferroviario consultadas por este diario aseguran que la notificación de roturas o fisuras en las vías sobre las que se circula a velocidades cercanas a los 300 km/h no es habitual. Hay que destacar que se trata de un problema en un punto clave de la red, al tratarse de un cambio de vía, un momento crítico en la circulación.

«Francamente, no es normal que sean notificadas fisuras o roturas de la vía, y mucho menos aún de este tipo. Pueden imponerse velocidades reducidas por la situación meteorológica o por obras en las infraestructuras, pero el hecho de que existan roturas o fisuras no es ni mucho menos algo que suceda a menudo», exponen estas fuentes.

Este diario se ha puesto en contacto con ADIF para reflejar en esta noticia el punto de vista del gestor ferroviario, pero a cierre de esta edición, desde la corporación pública no han hecho declaraciones al respecto de la incidencia.

Las fisuras de cruzamiento son especialmente peligrosas

Una fisura de cruzamiento es un defecto o grieta que aparece en el corazón de un desvío ferroviario (comúnmente llamado aguja o cambio de vías). La función del corazón es guiar la pestaña del bogie o rueda.

Si una fisura provoca el desprendimiento de un trozo de acero en la punta del corazón, la rueda pierde su apoyo y su guía. Esto puede causar que la pestaña monte el carril o que el eje caiga en el hueco, provocando un descarrilamiento inmediato, algo que es más probable a altas velocidades. Las fisuras pueden producirse fundamentalmente por tres motivos:

  • Fatiga del material: Es el hecho más natural. El paso de toneladas y toneladas de peso agota la resistencia del acero de la vía, que comienza a abrirse hasta romperse.
  • Impacto vertical: Cuando el tren pasa por el corazón de la aguja, la rueda ejerce un golpe seco sobre el corazón de la misma. Si el mantenimiento no es el adecuado, este impacto puede derivar en la fisura o rotura de la vía.
  • Defectos en una soldadura: Si el punto exacto de la fisura ha sido sometido a una soldadura y esta no se ha hecho correctamente, el paso de los trenes puede abrir una pequeña grieta o fisura que acabe con la rotura del material.
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