ADIF rebaja el nivel para ser técnico jurídico: solo pide tres sobre diez para lograr una plaza
Fuentes internas de la compañía pública sospechan que se busca «colocar» a trabajadores afines

El ministro de Transportes, Óscar Puente, y el presidente de ADIF, Pedro Marco de la Peña.
El gestor ferroviario ADIF ha rebajado los requisitos para cubrir los puestos de técnico jurídico de la empresa. Según ha podido constatar THE OBJECTIVE a través de las resoluciones oficiales de la compañía pública, los aspirantes a este puesto han podido pasar la primera prueba con solo 60 puntos de los 200 totales (lo que equivale a un tres sobre diez). Este cambio en los criterios tuvo lugar cinco meses después de que se lanzase la convocatoria.
El 16 de julio de 2025 se publicó la convocatoria para ingresar como técnico en el gestor ferroviario ADIF. Se convocaron 57 plazas, de las cuales nueve eran para «técnico jurídico». Según dichas bases, para superar la primera fase era necesario lograr 100 puntos de los 200 totales. Es decir, un cinco sobre diez. Sin embargo, en la publicación de los resultados provisionales, que tuvo lugar el pasado 18 de diciembre, la compañía publicó una resolución que alteraba estas reglas y que permitía a los técnicos jurídicos pasar la primera fase con solo 60 puntos de los 200 totales. Es decir, con un tres sobre diez.
Fuentes oficiales de ADIF, preguntadas por este cambio de criterio, han rechazado hacer comentarios. Este escenario ha generado revuelo interno dentro del ente y algunos apuntan a que se busca «colocar» a trabajadores afines. Si un candidato supera la primera fase, pasa directamente a la fase de «baremo de méritos», con carácter más subjetivo, puesto que se basa en entrevistas y se tiene en cuenta la experiencia profesional y las titulaciones.
El contraste de criterios
En un principio, la convocatoria exponía los siguientes requisitos para optar a la plaza de técnico jurídico: «Los test [sic] psicométricos, de conocimiento del idioma y de conocimientos del temario se calificarán conjuntamente. La puntuación máxima es de 200 puntos y se desglosa de la siguiente forma: test psicométrico 40 puntos, test de conocimiento de idioma 40 puntos y test de conocimientos del temario 120 puntos. Para superar la fase de oposición respecto de cada perfil de puesto, se requerirá un mínimo del 50 por ciento de la puntuación máxima posible, es decir, 100 puntos totales. Se requiere además que, en cada test, se obtenga una puntuación mínima del 40 por ciento de la máxima posible. Puntuaciones por debajo de estos mínimos supondrán la eliminación de la persona aspirante en el perfil que se trate».
Una realidad que cambia con la resolución de hace tres meses, que rebaja no solo la puntuación total, sino también la puntuación mínima de cada apartado para eliminar directamente a un candidato: «El Tribunal, en el uso de las facultades otorgadas en las bases de la convocatoria, resuelve que para superar las pruebas selectivas pertenecientes a la fase 1 de oposición en el perfil técnico jurídico, se requerirá un mínimo de 16 puntos en el test psicométrico, cuatro puntos en el test de conocimiento del idioma inglés, 30 puntos en el test de conocimientos y 60 puntos en la puntuación total resultante de la suma de todos los test», señala el comunicado del gestor público.
En esa convocatoria también se ofrecieron puestos para técnico de economía (siete plazas), técnico de gestión (diez plazas), técnico de comunicación (dos plazas), técnico de medicina del trabajo (una plaza), técnico de arquitectura (una plaza), técnico de ingeniería civil (10 plazas), técnico de ingeniería industrial (nueve plazas), técnico de ingeniería de telecomunicación (dos plazas) y técnico informático (cinco plazas). A todos ellos se les ha mantenido el requisito de lograr los 100 puntos de los 200 totales para pasar a la siguiente fase.
Además de estos movimientos controvertidos por parte de la empresa pública con respecto a las convocatorias públicas, en los últimos años, la dirección de ADIF ha llevado a cabo una política de ocultismo que limita a sus trabajadores conocer los nombramientos que tienen lugar en la empresa, incluso cuando les afectan. Este medio ha publicado en el pasado documentos internos en los que se ven nombramientos firmados por la directora de Recursos Humanos, Concepción Casillas (Conchi, como es conocida en la empresa), y por el presidente de la empresa, Luis Pedro Marco de la Peña, a los que no ha tenido acceso el resto de la plantilla.

