ADIF rechaza el informe de la Guardia Civil sobre Adamuz: «No está bien interpretado»
El presidente de la compañía tacha de conjetura la afirmación de que la vía se rompió 22 horas antes del accidente

El presidente de Adif, Pedro Marco de la Peña (c), atiende a los medios de comunicación, a 13 de abril de 2026, en Madrid (España). | EP
El presidente de ADIF, Pedro Marco de la Peña, considera que en el informe preliminar de la Guardia Civil sobre el accidente ferroviario en Adamuz (Córdoba) hay «ciertos elementos extremadamente técnicos que los interpreta de una manera no correcta». «Hay un nivel de tecnicismo tal, que evidentemente yo creo que no está bien interpretado», ha señalado este lunes en una rueda de prensa en alusión al informe de la Guardia Civil que apuntaba a que los sistemas de ADIF detectaron una caída de tensión 22 horas antes que explicaría la rotura de carril.
Sin embargo, el presidente de ADIF ha insistido una vez más en que esa caída de tensión proviene de un sistema que se usa exclusivamente para saber dónde se encuentra un tren en un determinado momento, pero no para identificar roturas. En este sentido, esa caída de tensión podría ser compatible con una rotura, pero no es determinante para concluir que hubo, en efecto, una rotura.
«La Guardia Civil puede haber interpretado que puede existir esa posibilidad, pero es que realmente hoy por hoy no existe ningún sistema para la detección en tiempo real de una rotura de carril. Es un debate tecnológico todavía sin resolver en el sector ferroviario. Por eso, evidentemente, tengo que disculpar a la Guardia Civil porque no puede entrar a ese debate», ha añadido.
En cualquier caso, el presidente de Adif ha alabado el trabajo «encomiable» que cree que ha realizado la UCO de la Guardia Civil , con toda la gestión de los «miles y miles» de folios que le ha entregado en solo dos meses. «Eso de que el carril estaba roto no lo puede determinar nadie. Que pudiera haber un indicio de una fisura no lo puede saber. Hay otros elementos, muchos, desde meteorológicos, caída de agua, una piedra de balasto que pudiera haber tocado un lazo del propio sistema, una barra metálica… que pudieran explicar esa caída de tensión», ha agregado.
«Hasta 19 maquinistas pasaron después y la exploradora también pasó antes, pero no detectaron nada. Por eso, determinar que hay una rotura no nos parece correcto», ha aseverado al respecto.
«Dos meses de conjeturas»
Marco también ha defendido la actuación de la empresa pública que gestiona la red ferroviaria española tras el accidente de Adamuz: «Hemos custodiado todos los materiales y admitimos que los hemos manipulado, pero con la pertinente autorización judicial y solo para comprobar las soldaduras».
Además, ha señalado que la Guardia Civil no se llevó unas chapas de aluminio que ADIF consideraba implicadas en el suceso, por lo que la empresa las recogió y las depositó con el resto del material. «Comunicamos a la autoridad judicial todo el proceso que se ha seguido, toda la documentación y dónde tiene a su disposición esos elementos», ha afirmado.
«Llevamos dos meses de conjeturas, de acusaciones y los elementos probatorios principales están sin iniciar. Nosotros estamos comprometidos con la verdad, con la transparencia, con la profesionalidad, con la defensa del trabajo bien hecho. Y evidentemente, si hay algo que hayamos hecho mal, lo asumiremos, pero lo que no podemos es estar con la grosería constante de que cualquier elemento que se considera es la constatación de un hecho», ha concluido.
