El Plan de Estabilidad prevé que el paro quede por debajo del 11% en 2021

Economía y capital

El Plan de Estabilidad prevé que el paro quede por debajo del 11% en 2021
Foto: LENIN NOLLY

El Consejo de Ministros ha aprobado este viernes la Actualización del Programa de Estabilidad del Reino de España (2018-2021) para su remisión a Bruselas. En el documento se incluye una previsión de crecimiento del 2,7% para este año, y del 2,5% anual hasta 2021, con lo que el PIB español encadenará ocho ejercicios consecutivos al alza. Según la previsión, la tasa de paro se situará en el 10,7% a finales del 2021, ha dicho el  ministro de Economía, Industria y Competitividad, Román Escolano, en la rueda de prensa posterior a la reunión semanal del gabinete, en la que ha destacado, a continuación, que se trata la tasa más baja desde el segundo trimestre del 2008, cuando comenzó la crisis económica.

Con esta actualización, el gobierno ha rebajado en una décima el crecimiento previsto tanto para el año 2019, hasta el 2,4%, como para 2020, hasta el 2,3%. Además, el déficit público se situará este año en el 2,2% del PIB con superávit primario, lo que «refleja el compromiso del Gobierno con el equilibrio presupuestario». España registrará superávit en 2021, del 0,1% del PIB, por primera vez desde 2007.

Las nuevas previsiones son «prudentes y realistas» y confirman que «se recuperará todo el empleo perdido durante la crisis», con lo que se alcanzará así el objetivo de los 20 millones de ocupados en 2020. Medido en términos de la Encuesta de Población Activa (EPA), el cuadro macroeconómico destaca que entre 2017 y 2021 se crearán 1.685.000 empleos y se disminuirá el paro en 1.296.000 personas, según la nota de prensa emitida por el gobierno.

De acuerdo con la previsión estatal, el diferencial de crecimiento va a seguir siendo favorable a la economía española en comparación con los principales países del entorno. Este comportamiento «no se explica por los vientos de cola, de los que todas las economías se han visto beneficiadas, sino por la corrección de los desequilibrios macroeconómicos», asegura el gobierno. «Como saben, la economía española es cada vez más una economía volcada hacia el exterior», ha remarcado Escolano.

«España ha sido capaz, a través del impulso reformista y del esfuerzo de hogares y empresas, no solo de superar la mayor crisis económica de su historia democrática, sino también de sentar las bases para proseguir desarrollando un modelo económico más sano, equilibrado y sostenible».

Al igual que el cuadro macroeconómico que acompaña al Proyecto de Presupuestos Generales del Estado (PGE) para 2018, el crecimiento del 2,7% para este año supone una revisión al alza de cuatro décimas respecto a la revisión anterior por varios factores: mayor inversión, mejora del entorno internacional, impacto positivo de las medidas incluidas en los PGE y moderación de la incertidumbre económica relacionada con la situación de Cataluña, tras la aplicación del Artículo 155 de la Constitución.

Entre los componentes de la demanda nacional, el consumo privado se espera que continúe creciendo a tasas elevadas, mientras que dentro de la inversión, el componente de equipo y activos cultivados mantendrá una senda expansiva en un contexto de favorables expectativas empresariales y de reducidos tipos de interés. En lo relativo al sector exterior, las exportaciones reales de bienes y servicios crecerán por encima del 4% en el periodo 2018-2021, impulsadas por las ganancias de competitividad.

«El saldo de la balanza por cuenta corriente se prevé que sea superavitario durante todo el periodo de previsión, situándose en el entorno del 1,5% del PIB y contribuyendo de este modo a la reducción del saldo deudor de la posición neta de inversión internacional», informa el Ministerio de Economía.

El gobierno asegura que en el ámbito financiero se ha llevado a cabo un «intenso proceso de desapalancamiento del sector privado» compatible con un notable incremento de las nuevas operaciones de crédito a hogares y a PYMES. Este proceso e espera que continúe en los próximos años, reduciendo las vulnerabilidades de la economía española ante posibles shocks externos.