Gemma Bargues

De semáforos absurdos con falda

¿Qué está pasando con la lucha por la igualdad de género? ¿Por qué se le pone falda a un semáforo y ya nos venimos arriba y nos creemos que con esto le damos una buena bofetada al machismo? Tremenda absurdez me parece a mí la de esta medida que pretende hacer más paritaria nuestra sociedad. ¿Con qué cara le cuento yo a mis hijos que en mi época moza, la forma que teníamos de reivindicar la igualdad entre sexos, era afeminando los iconos de unos cuantos semáforos? A tope.

Opinión

De semáforos absurdos con falda
Gemma Bargues

Gemma Bargues

Periodista. Responsable de Proyectos en Connect-U. Imposible vivir sin pedalear.

¿Qué está pasando con la lucha por la igualdad de género? ¿Por qué se le pone falda a un semáforo y ya nos venimos arriba y nos creemos que con esto le damos una buena bofetada al machismo? Tremenda absurdez me parece a mí la de esta medida que pretende hacer más paritaria nuestra sociedad. ¿Con qué cara le cuento yo a mis hijos que en mi época moza, la forma que teníamos de reivindicar la igualdad entre sexos, era afeminando los iconos de unos cuantos semáforos? A tope.

Mucho se ha andado desde que en 1975 se estableciera el 8 de marzo como el Día Internacional de la Mujer Trabajadora. Tanto que lo de “trabajadora” ya se le quitó; es el Día de la Mujer. Y a día de hoy, la sociedad occidental y del primer mundo (la de los otros mundos no juegan en la misma liga) presume de ser súper ‘progre’ con el rol que la mujer juega en ella. ¿Ha habido logros desde entonces? Claro que sí. Muchos, muchísimos. Tantos logros y en tantos aspectos de la vida que hasta me cabreo cuando una mujer se queja de que la igualdad y los derechos de la mujer siguen en el mismo punto que hace 20 años. Creo que basta con mirar a nuestro alrededor para comprobar que la mujer ocupa un papel importantísimo en la sociedad.

Otra cosa es que todavía quede mucho por andar si queremos que ellos y ellas puedan, por ejemplo, cobrar un mismo sueldo por ocupar un mismo puesto de trabajo. Tiempo al tiempo, pero dejemos de despreciar todos los sacrificios, reivindicaciones, luchas, pérdidas y gritos de las millones de mujeres que durante toda la historia lucharon por lograr lo que ahora tenemos. Votas, conduces, diriges empresas, llevas bikini y eres taxista porque otras hicieron algo por lograrlo; porque la conciencia de la igualdad de género sí ha avanzado; porque cada vez más mujeres sienten suyo el derecho de ser felices e independientes de la figura masculina, de un patrón que las ampare y las mantenga; porque ellos, los maridos-padres-novios-hermanos-hijos han ido admitiendo que lo que uno tiene entre las piernas no debe ni puede jamás condicionar el futuro de una persona y, por eso, nos van cediendo un espacio a su lado, no delante ni detrás; porque el poder mediático ha hecho también fuerza para que las mujeres se sientan escuchadas. Por todo eso, chicas, y no por arte de magia.

No nos vengamos arriba ni nos creamos mejores que los hombres, no va de eso. Dejemos de confundir igualdad de género con feminismo; dejemos de reivindicar derechos en masa como si el hecho de ser mujer ya te diera más alas que a un hombre, porque no las mereces más que él, sino igual.

Menos semáforos con falda y más memoria histórica. Feliz día, mujeres, a las de 1975 y a todas.

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