Eugenio Fouz

El espejo de Narciso

Necesitan mirarse en un espejo que les diga que ellas son las más hermosas del reino como la bruja guapa de Blancanieves.

Opinión

El espejo de Narciso
Eugenio Fouz

Eugenio Fouz

Netizen poet & blogger; profesor de Inglés. Soy twitter-adicto.

Necesitan mirarse en un espejo que les diga que ellas son las más hermosas del reino como la bruja guapa de Blancanieves.

No es extraño que cuatro de cada cinco mujeres ejerzan una autocrítica severa sobre su aspecto físico como tampoco lo es el hecho de que sean precisamente ellas quienes giren el objetivo de sus teléfonos inteligentes hacia la realidad más hermosa en un selfie infinito. Las féminas saben que la perfección no existe aunque insisten en la búsqueda del canon universal de la belleza. 

Necesitan mirarse en un espejo que les diga que ellas son las más hermosas del reino como la bruja guapa de Blancanieves. No hay en el mundo juez más estricto que uno mismo. Una mujer mide su peso en kilos y en gramos, estudia matices en los colores, ralentiza su paso, saborea el olor de las flores, huele a perfume, interpreta un beso. Y si a una mujer le gusta gustar, más le gusta gustarse. 

A las mujeres no hay quien las entienda: o están graciosas y habladoras, ríen en voz alta, parecen bailar mientras se mueven, o las ves tan enfadadas, hurañas y distantes que no sabe uno si se trata de otra o la misma mujer de antes. Los cambios de humor son constantes en el género femenino. Por eso a veces piensan “I hate my body” (odio mi cuerpo) y se reinventan, se pintan colorete, la raya del ojo y se operan los pómulos y los pechos. 

No es lo mismo una mujer viéndose a sí misma que la mirada de un observador masculino que las admira. Rubens y Botero pintan a la mujer gruesa y carnosa. Schiele la intuye flaca y pelirroja. Me pregunto por qué razón Ovidio retrató a un varón enamorado y abducido en la contemplación de un ser que no es otro sino él mismo cuando está claro que la belleza se encuentra en la cabeza de una mujer. 

Más de este autor

Dejen salir antes de entrar

Los últimos días de clase, justo antes de empezar las vacaciones de verano, lo normal era volver a casa soñando despierto. Uno escribía sus planes sin necesidad de bolígrafo sobre las páginas en blanco de los meses de julio y agosto. Estos dos meses eran los meses más largos del año. La mayoría de los chavales de mi edad sabía que vería a Tarzán en la pantalla, pasaría una temporada en la playa, se aburriría a ratos, jugaría a la Oca y al Parchís y lograría ser más o menos feliz.

Opinión

Letra cursiva

“Puedo escribir los versos más tristes esta noche”. Puedo escribir como si fuera el poeta chileno y dejar caer una estrella fugaz a su lado. Puedo afirmar que sé lo que significa estar enamorado porque, por extraño que parezca, Neruda en este poema habla de amor y desamor (que en el fondo son una misma cosa). Podría, en fin, reproducir líneas enteras de firmas ajenas y hacer creer al lector no cultivado que la disposición maestra de las palabras era mía. Mi memoria me mima.

Opinión

Más en El Subjetivo

Josu de Miguel

Un rey en el exilio

«Don Juan Carlos ha sido víctima de su codicia personal, pero la clase política española consintió comportamientos no ejemplares en un contexto de corrupción generalizada»

Opinión

José Carlos Rodríguez

Monarquía, pandemia y profilaxis

«Desde que Nietzsche proclamó la noticia de que Dios ha muerto, las monarquías cristianas son sistemas políticos republicanos. Eso es lo que podrá salvar la monarquía en España, que Felipe VI y sus sucesores actúen como republicanos ejemplares»

Opinión

Jordi Bernal

Tú que puedes

«Con el panorama general, y aunque no haya pillado tajada de los pérfidos saudíes ni tenga cuentas en paraísos fiscales, a mí también me gustaría escribir una carta de dimisión, deserción o despedida»

Opinión