Nicmer Evans

El “No” y la abstención colombiana

Desde afuera de la realidad e idiosincrasia colombiana, el “NO” parecía imposible, parecía insólito. De primera vista, era como estar en contra de la paz, y eso es totalmente irracional, aunque sin embargo en nombre del bien se ha hecho en la historia mucho, pero mucho mal. 

Opinión

El “No” y la abstención colombiana
Nicmer Evans

Nicmer Evans

Politólogo, M.Sc. Psicología Social, comunicador alternativo, Director de Visor 360 Consultores. Marea Socialista.

Desde afuera de la realidad e idiosincrasia colombiana, el “NO” parecía imposible, parecía insólito. De primera vista, era como estar en contra de la paz, y eso es totalmente irracional, aunque sin embargo en nombre del bien se ha hecho en la historia mucho, pero mucho mal. 

En lo personal, con todas las diferencias con lo que es y significa el presidente Santos, mi percepción latinoamericanista me hacía pensar que el “si” era mejor para Colombia. Pero su pueblo pensó distinto, y en democracia, el colombiano lo que le dijo al gobierno de Santos y a la Farc es que no quiere acuerdos de cúpulas, que lo que desea es trasparencia.

Me niego a pensar que Colombia, con esa tan alta abstención de 62,6% y al ganar el “No” por menos de medio punto porcentual le terminó de dar una carta blanca al abanderado del “No”, el ex presidente Álvaro Uribe Vélez, un verdadero abanderado del mal en América Latina. Estoy convencido que incluso, más que el “NO” colombiano, la gran ganadora fue la abstención, que lo que demuestra es la profunda decepción contra el sistema, del que la misma Farc fue parte diciendo que lo confrontaba.

Hoy el reto de los colombianos es zafarse de la repartición de cuotas de poder de las oligarquías clásicas y de las mafias que no representan a las mayorías, el reto de Colombia hoy es el de hacer nacer un referente político distinto a lo que tiene cansado a su pueblo, pero eso no se decreta, se pare.

Más de este autor

Otro premio nobel a la “no” paz

Santos no es tan santo. De la mano de Uribe, el pragmático Santos, para llegar al poder, bajo la más ramplona interpretación de “El Príncipe” de Maquiavelo, bombardeo Ecuador, estuvo a punto de hacer la guerra con la Venezuela de Hugo Chávez, e hizo una operación de rescate al mejor estilo de Hollywood, con asesores directos de los mejores estudios.

Opinión

La estafa de Tintori a Madrid

El 7 de junio de este año, en la madrileña Plaza del Sol, se realizó una jornada de “ayuda humanitaria” para recoger medicamentos para Venezuela, donde estuvo Lilian Tintori y algunos políticos españoles en campaña. Hoy Venezuela requiere de medicamentes sin duda alguna, ya que simplemente desaparecieron de los anaqueles de las farmacias, así que este llamado conmovió a Madrid, que se desbordó en solidaridad, llegando a acumular, algunos dicen que 7, otros que sólo 1 tonelada, pero seguro lo suficiente para expresar tan inmensa solidaridad ante un problema real: no hay divisas en Venezuela para comprar medicinas, pero si para montar una cumbre de los Países No Alineados o para seguir pagando la deuda externa a los tenedores de bonos.

Opinión

Más en El Subjetivo

Luis Arenzana

From Pandemic to Pandemonium

«We strongly believe the Pandemic will extend Government influence to most formerly private enterprises because politicians will not be able to contain their desire for this second opportunity at grabbing more power and control over the means of production»

Opinión

David Mejía

Compañero de naufragio

«Sabemos que no son las creencias las que deciden el voto, sino el voto el que decide las creencias, que nos movemos a ciegas por una meseta incierta»

Opinión