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Teresa Viejo

Anatomía de un miedo

El peor pánico es aquel que inspiran los enemigos invisibles. Por eso la anodina fotografía de este vertido no inquietaría lo más mínimo lejos de su pie aclaratorio. Pero junto a él aterra. En efecto nos intimida todo lo que no se ve pero se presiente.

Opinión

Anatomía de un miedo

El peor pánico es aquel que inspiran los enemigos invisibles. Por eso la anodina fotografía de este vertido no inquietaría lo más mínimo lejos de su pie aclaratorio. Pero junto a él aterra. En efecto nos intimida todo lo que no se ve pero se presiente.

El peor pánico es aquel que inspiran los enemigos invisibles. Por eso la anodina fotografía de este vertido no inquietaría lo más mínimo lejos de su pie aclaratorio. Pero junto a él aterra.

En efecto nos intimida todo lo que no se ve pero se presiente. Lo etéreo e intangible, el mundo de los muertos más que el de los vivos. Fluir el agua e imaginarse un mal propagándose como una enfermedad mortal paraliza. No es extraño. La radioactividad insípida e inodora contamina molécula a molécula hasta convertirlas en papilla, y mientras sucede permanecemos en la más dolorosa ignorancia. Sin embargo la cadena alimenticia dentro del mar puede ir corrompiéndose sin remisión.

Sospechar que ese agua subterránea que la central nuclear ha resuelto evacuar en el océano se encuentre contaminada, es para espantarnos. Nada tranquiliza que Tepco -el operador japonés experto en verdades a medias- asegure que está dentro de los límites legales, por que qué es legal. ¿Un putrefacto tomate lleno de pesticidas cuyo genoma haya sido manipulado hasta la extenuación? ¿Eriales que tardarán siglos en limpiarse de radioactividad? ¿Polvorines como Fukushima o Chernobyl de los que se recomienda alejarse kms. y kms.?

He tenido oportunidad de conocer a uno de los diecisiete españoles preseleccionados para la misión Mars One, cuyo objetivo no es un viaje recreativo al espacio sino colonizar Marte. ¿Modo? “Terranizar” el planeta rojo y aclaro esto recordando las palabras del ingeniero: el cambio climático que hemos provocado en la tierra de forma circunstancial (sic), allí lo induciremos científicamente para mudar su clima y poder habitarlo. Con un par. No conformes con aniquilar nuestro planeta, hagamos lo mismo a medio sistema solar.

Muy pocos extraterrestres nos visitan. Si estuvieran al tanto de lo que tramamos la invasión de “V” y sus lagartos sería un chiste de serie B.

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