Gonzalo Gragera

Pongamos que hablo de machismo

Cuando leímos la noticia, en un periódico de provincias, de pura casualidad, dudamos entre cinco o diez minutos la conveniencia de compartirla en las redes sociales. El efecto de darle voz podría ser peor que el hecho, pues en su difusión, más que dejar en evidencia al contenido de la publicación, la acción sería la contraria: te dejaría en ridículo a ti. O favorecería la teoría expuesta por la persona. La legitimaría. Ya sea dándole publicidad o relevancia. Relevancia por el simple hecho de ceder una parcela de tu cosecha virtual. Pero al fin nos decidimos, y la enlazamos. Clic. El titular –y el contenido, donde nos asegurábamos de que no se trataba de una broma de El Mundo Today- lo dejaba clarito: una musicóloga afirma que en las letras de las canciones de Joaquín Sabina hay evidencias de machismo. También en la de otros grupos, como The Police. No obstante, por cuestiones de espacio, nos ceñimos al cantautor.

Opinión

Pongamos que hablo de machismo
Gonzalo Gragera

Gonzalo Gragera

1991. En la actualidad colabora en la cadena COPE –Sevilla-, en Zenda y en The Objective. Su último libro es La suma que nos resta (Premio de Poesía Joven RNE), editorial Pre-textos.

Cuando leímos la noticia, en un periódico de provincias, de pura casualidad, dudamos entre cinco o diez minutos la conveniencia de compartirla en las redes sociales. El efecto de darle voz podría ser peor que el hecho, pues en su difusión, más que dejar en evidencia al contenido de la publicación, la acción sería la contraria: te dejaría en ridículo a ti. O favorecería la teoría expuesta por la persona. La legitimaría. Ya sea dándole publicidad o relevancia. Relevancia por el simple hecho de ceder una parcela de tu cosecha virtual. Pero al fin nos decidimos, y la enlazamos. Clic. El titular –y el contenido, donde nos asegurábamos de que no se trataba de una broma de El Mundo Today- lo dejaba clarito: una musicóloga afirma que en las letras de las canciones de Joaquín Sabina hay evidencias de machismo. También en la de otros grupos, como The Police. No obstante, por cuestiones de espacio, nos ceñimos al cantautor.

Al margen de que profesemos, desde la adolescencia, simpatía por el letrista de canciones como Y sin embargo o ese Boulevard de los sueños rotos, ay, ay, ay… o Contigo –la musicóloga toma como ejemplo de expresión misógina esta última, sí-, y aun suponiendo que hubiese, en una lectura literal y acaso retorcida de las letras, rasgos machistas, hay un aspecto que no podemos obviar: son ficciones. Recreaciones. A esta mujer le ocurre lo que le sucedió al Quijote hace cuatro siglos –que por algo es un clásico, sirve para todos los tiempos-: ve gigantes donde otros ven molinos. La lectura insaciable, en este caso no de libros de caballerías, sino de heteropatriarcados, la ha llevado a un estado mental en el que no es capaz de discernir contextos. Cuándo es una historia escrita, ficticia, ideada con la finalidad de contar un suceso, o cuándo se está denigrando la dignidad de una persona. Como en el supuesto de los titiriteros. O el de, ripio va, tuiteros.

No nos deberíamos tomar demasiado en serio el asunto –no seremos el mejor ejemplo, eso está claro-, aunque acaso sobrevuele un apunte en el que percibimos una leve gravedad. Este apunte no es otro que el de devaluar un ideal de progreso. Algo tan noble, y tan necesario, y tan fundamental, como la igualdad formal entre las personas, con independencia de su raza, religión o, como hoy, sexo, se reduce a una anécdota, al mira lo que ha dicho, a la ocurrencia esperpéntica. Pero, bah, como dijo Sabina en su Noche de bodas: “Que el diccionario detenga las balas”.

Más de este autor

2020: Qué peliculón, pero sin Óscar

«Una trama que se podría explotar para el cine es la que va de una pandemia mundial a manifestaciones donde se protesta contra el racismo, y donde se considera racista a Churchill»

Opinión

La década populista

«Como nos hablaba Monedero del ‘régimen del 78’ en los circenses debates de la Sexta, ahora Abascal nos habla de ‘dictadura comunista'»

Opinión

Más en El Subjetivo