Una decena de las empresas que venden balizas V16 hicieron negocio con las mascarillas
El cruce de datos muestra cómo compañías de suministros sanitarios reaparecen ahora avaladas por la DGT

Ilustración de Alejandra Svriz.
Hasta una decena de empresas avaladas por la Dirección General de Tráfico (DGT) para vender balizas V16 hicieron negocio durante la pandemia en el ámbito del material sanitario. Así lo revela un análisis hecho por THE OBJECTIVE y basado en la revisión de expedientes de contratación pública, registros mercantiles y documentación oficial, que detecta un cruce relevante entre el mercado de la señalización vial obligatoria y el suministro de productos sanitarios durante los años del covid.
Las balizas V16, obligatorias para los conductores desde el pasado 1 de enero como sustitutas de los triángulos de emergencia, han abierto en España un mercado regulado de gran volumen, que afecta a prácticamente todo el parque móvil del país, en torno a 34 millones de vehículos en circulación. Esa dimensión explica el interés económico que ha despertado el dispositivo y por qué su comercialización se ha convertido en un negocio estratégico para fabricantes, distribuidores e intermediarios.
El análisis muestra que este mercado se apoya en un entramado previo de proveedores industriales con experiencia en otros sectores regulados. La DGT no homologa empresas, sino modelos concretos de balizas, lo que permite que compañías con perfiles muy diversos —desde fabricantes de seguridad vial hasta ferreterías industriales o importadores— puedan comercializar dispositivos certificados y, en paralelo, haber participado anteriormente en el suministro de material sanitario.
Contratos sanitarios y balizas V16
Ese entramado previo se activó de forma especialmente intensa entre 2020 y 2021, cuando la emergencia sanitaria obligó a las administraciones a flexibilizar los procedimientos de contratación y a buscar proveedores capaces de suministrar con rapidez mascarillas, equipos de protección individual (EPI) y otros productos esenciales. Empresas con experiencia en importación, logística y suministros industriales —algunas de las cuales hoy figuran en el mercado de las balizas V16— encontraron una vía de entrada al negocio sanitario, ya fuera mediante contratos públicos, licitaciones o actividad comercial privada.
Es en este contexto en el que aparece el cruce con las balizas V16. El análisis realizado distingue dos planos complementarios. Por un lado, empresas con actividad acreditada en el suministro sanitario durante la pandemia que, posteriormente, figuran como fabricantes o comercializadores de balizas avaladas. Por otro, empresas hoy vinculadas al mercado de las balizas V16 que durante la pandemia tuvieron relación con el negocio del material sanitario, aunque no siempre como adjudicatarias finales de contratos públicos.
Adjudicaciones en pandemia
Un caso claro es el de Wottoline, que sí figura vinculada a procedimientos públicos de suministro sanitario, con rastro verificable en expedientes relacionados con equipos de protección individual. Se trata de una empresa con experiencia previa en suministros técnicos y seguridad vial que, como otras muchas durante la pandemia, amplió su catálogo hacia productos sanitarios antes de consolidar su presencia en el mercado de las balizas V16. En pandemia obtuvo al menos 2,6 millones a través de contratos públicos.
Junto a Wottoline, la investigación identifica otros perfiles significativos. Oversun Energy representa un ejemplo de reconversión empresarial. Constituida inicialmente con un objeto social vinculado a las energías renovables, durante la pandemia incorporó la comercialización de mascarillas y otros productos sanitarios y, posteriormente, pasó a operar en el mercado de las balizas V16 conectadas. Aunque no consta como adjudicataria de contratos públicos sanitarios, su trayectoria ilustra el tránsito entre nichos regulados que caracteriza a este grupo de empresa.
Nuevos negocios
También aparecen Erum Vial y PMK Grupo, fabricantes del ámbito de la seguridad vial que, durante los años de la covid, tuvieron relación con el suministro de material sanitario en sentido amplio, fundamentalmente EPI. En los registros centrales de contratación revisados no figuran como adjudicatarios de contratos públicos de mascarillas, pero sí como operadores con actividad en mercados próximos al sanitario en un periodo de fuerte demanda.
En un plano similar se sitúan ISSE Safety y Trafic Safety empresas especializadas en protección laboral y seguridad industrial. Estos sectores, fronterizos con el ámbito sanitario, fueron una vía de entrada natural al suministro de equipos de protección individual durante la pandemia. Su perfil encaja en el patrón de proveedores que, sin ser sanitarios puros, ofrecieron productos de protección en un mercado tensionado.
Ferreterías industriales y contactos chinos
El grupo se completa con operadores de distribución y ferretería industrial como Ferretería Ferayu, Pasai o Distribuciones Escudero Fijo, compañías que acumulan decenas de contratos públicos en múltiples ámbitos y que durante la pandemia participaron en licitaciones o suministraron EPI y material de protección. En estos casos, no siempre existe adjudicación pública de mascarillas durante 2020 y 2021, pero sí una relación objetiva con el suministro sanitario en sentido amplio y, posteriormente, con la comercialización de balizas V16.
Este matiz es fundamental para interpretar correctamente los datos. No todas las empresas del grupo lograron contratos públicos sanitarios, ni el volumen de negocio fue homogéneo. La investigación no sostiene eso. Lo que sí constata es un patrón común: empresas con capacidad logística, experiencia en suministros y diversificación de catálogo que operaron en el mercado sanitario durante el covid y que, más tarde, aparecen en el negocio de las balizas V16, impulsado por un cambio normativo de gran impacto económico.
Madrid, Cataluña y Valencia
Desde el punto de vista territorial, la Comunidad Valenciana concentra varios de estos casos, en coherencia con su peso industrial en plásticos, electrónica y suministros. Madrid y Cataluña presentan también ejemplos relevantes, aunque en estos territorios la contratación sanitaria estuvo más centralizada, lo que reduce la visibilidad de proveedores periféricos en los registros públicos.
El balance final dibuja un escenario más complejo que el relato simplificado. El mercado de las balizas V16 no se limita a un núcleo cerrado de fabricantes, sino que se apoya en un entramado previo de proveedores industriales que ya demostraron durante la pandemia su capacidad para moverse con rapidez en contextos de emergencia. Empresas que, analizadas en conjunto, resultan más relevantes de lo que aparentan cuando se observa su trayectoria completa.

