La DGT la vuelve a liar con la baliza V16: negó una prórroga y ahora accede pero sin fecha
Marlaska ha asegurado que se aplicará «un periodo razonable de tiempo» para informar y no multar a quienes no la lleven

La baliza V-16. | EP
El uso de la baliza V16 para señalizar accidentes y averías en carretera no deja de acumular polémicas. La última la protagonizó este jueves la propia Dirección General de Tráfico (DGT). Fue cuando, aprovechando la presentación del balance de siniestralidad del 2025, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, anunció en rueda de prensa que el departamento dirigido por Pere Navarro y la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil aplicarán un «periodo razonable de tiempo» para no poner multas a quienes no tengan el dispositivo luminoso en el coche, pese a que es obligatorio desde el pasado 1 de enero. Y todo ello, sin establecer por ahora fechas concretas. De esta forma, la DGT afirmó justamente lo contrario a lo que dijo hace tres semanas.
Tras el debate suscitado por la dudosa utilizad de la baliza por su falta de potencia luminosa y la geolocalización, Navarro intervino en Informativos Telecinco el pasado 15 de diciembre para afirmar de forma contundente que «todo eran ventajas». Además, se pronunció sobre las sanciones. Recordó que no llevar la baliza supondría una multa de 80 euros y añadió «que no iba a haber una prórroga» a partir de enero. En otras palabras, si no se cumplía la ley, habría castigo. Hoy la realidad es bien distinta, y se desconocen los plazos. El ministro señaló que «tanto la Guardia Civil como el resto de policías serán flexibles y primarán la información sobre las sanciones (…) Nuestro objetivo no es sancionador o recaudatorio, lo que nos mueve es la obligación de salvar vidas».
El Gobierno aprobó la normativa que hace obligatoria la V16 en 2021 para sustituir los triángulos y reducir así las muertes en carretera que se producen cuando los conductores salen del vehículo para señalar una incidencia. Unas 25 de media al año, según datos de Tráfico. De esta forma, el riesgo disminuye al poder colocar la baliza en el techo sin la necesidad de bajar del vehículo. Además, también lo geolocaliza en una nube de la DGT. En 2025, los atropellos en carretera causaron la muerte de 103 peatones, representando casi el 10% del total de las 1.119 víctimas mortales del año.
Los triángulos se siguen permitiendo
Otras incongruencias de Tráfico han hecho que la medida incluso haya perdido sentido. Pese a que un principio nacía como sustituto de los triángulos para evitar siniestros mortales en la carretera, en diciembre la DGT reculó y, debido a las críticas y a la petición de los mandos de la Guardia Civil de Tráfico, comunicó que los antiguos dispositivos de emergencia podrían seguir utilizándose de manera complementaria a la baliza. Las quejas se debían a la escasa luz que producen los dispositivos. Hasta ese momento, Pere Navarro había mantenido su prohibición e incluso una multa. No para los extranjeros, eso sí, que podrán seguir usando los triángulos, habida cuenta de que España es la única que ha cambiado su normativa.
La obligatoriedad de la baliza V116 ha pillado por sorpresa a muchos ciudadanos por el tardío anuncio del Ministerio del Interior. De hecho, Tráfico ha admitido errores en la comunicación sobre este cambio en la seguridad vial para el que ni siquiera se ha realizado una campaña, como sí ha ocurrido con otras medidas. Por este motivo, Interior será más flexible con las sanciones. Por otro lado, la DGT también ha generado confusión porque no todos los dispositivos a la venta están homologados por la DGT y el departamento de Pere Navarro ha estado cambiando sus listas hasta el último momento.
Esto fue lo que ocurrió el pasado 29 de diciembre, apenas tres días antes de que la V16 fuese obligatoria. El organismo decidió retirar la licencia a cuatro balizas que la tenían hasta el día anterior, sin dar mayores explicaciones. Uno de los grandes problemas es que en los últimos años han convivido en el mercado dos tipos de balizas, las homologadas y no conectadas, y las admitidas por la DGT, homologadas y conectadas. En un momento se permitió su uso, pero al ser obligatorias, Tráfico exige que sean geolocalizables.
Ubicados en el mapa
Grande-Marlaska ha enfatizado este jueves que el Gobierno ha apostado por la V16, convencido de que ayudará a reducir la mortalidad por varias razones: evita el riesgo que supone bajar del vehículo; incorpora iluminación visible a un kilómetro de distancia y se integra en el sistema de vehículo conectado para hacer llegar información de la incidencia a los navegadores de los vehículos que circulan por esa carretera, y a las pantallas y paneles de información variable. Preguntado por lo que cuestionan la privacidad de la V16 o las supuestas publicaciones de mapas que informan de las balizas activadas, el ministro ha asegurado que no iba a entrar en ningún debate sobre esta medida ajena a la seguridad vial y que, no obstante, no hay ningún tratamiento de ningún dato geolocalizado.
Preocupa especialmente que la posición de cada baliza activada se pueda consultar libremente en internet. Es decir, que cuando un conductor encienda el dispositivo, un potencial delincuente podrá ver la localización exacta del vehículo averiado. «Es una herramienta de lujo, por ejemplo, para las grúas pirata», señalaron fuentes de la Guardia Civil a THE OBJECTIVE, en referencia a los falsos vehículos de ayuda que pululan por las carreteras españolas. El riesgo de exposición a otros delitos más graves, como robos o asaltos violentos, también aumenta con la geolocalización.
