La Policía tapó el 'espionaje' a la exmujer de un mando amigo del antiguo DAO y su asesor
El inspector, jefe de la Brigada Científica de Alicante, esta imputado por violencia de género. El fiscal pide pena de prisión

El director general de la Policía, en una imagen de archivo. | Francisco Pardo.
Otro escándalo interno sacude al Cuerpo. La Policía Nacional tapó el presunto espionaje que un mando de la Comisaría Provincial de Alicante habría realizado a su exmujer con el uso de medios policiales. El teléfono de la víctima fue clonado ilegalmente en diciembre de 2024 desde la Brigada Provincial de Policía Científica, un departamento que dirige, precisamente, desde hace años su exmarido, el inspector jefe José Miguel S. G., según atestiguan un informe pericial y una diligencia emitida por la propia comisaría alicantina. Se trata de una serie de documentos a los que ha tenido acceso THE OBJECTIVE y que están incorporados en el sumario de la causa por violencia de género contra el policía que dirige un juzgado de Elche.
Tras separarse de su marido, la víctima sospechó que su teléfono podía haber sido intervenido por su expareja, de dilatada trayectoria profesional en la Policía, y contrató los servicios de un perito informático. El profesional realizó un volcado del terminal con Cellebrite, un conocido programa israelí empleado también por las fuerzas de seguridad, y confirmó ese extremo. Poco después, la afectada denunció en el citado juzgado al inspector jefe por un delito contra la intimidad en el ámbito de violencia de género. La Fiscalía pide ahora 32 meses de prisión para el acusado y solicita que no pueda acercarse ni comunicarse con la víctima por un periodo de cuatro años.
Según revelan fuentes próximas al caso, la Policía Nacional ha evitado investigar internamente estos hechos pese a que en la diligencia policial, fechada en octubre de 2025, queda acreditado que se usaron medios de la Brigada de Policía Científica para acceder al teléfono de la afectada. Al parecer, la Comisaría Provincial de Alicante nunca informó de estas supuestas irregularidades a instancias superiores pertinentes, en este caso las unidades de Régimen Disciplinario y de Asuntos Internos. De hecho, en el transcurso de la investigación judicial por violencia de género, no se ha abierto ningún expediente al mando ni se le ha interpuesto ninguna sanción, más allá de la retirada puntual del arma.
Vínculo con el ‘miniDAO’
Se da la circunstancia de que el jefe de la Policía Científica en Alicante pertenece al círculo del dimitido exDAO, José Ángel González, y de su exasesor, el comisario Óscar San Juan. Sobre todo, al de este último. El inspector mantiene una amistad desde hace años con el que hasta hace unas semanas era mano derecha del director adjunto operativo del Cuerpo. Tanto es así que el inspector José Miguel S. G. estuvo viviendo un tiempo en el piso que San Juan, conocido como miniDAO, tiene en Alicante tras separarse de su mujer. Las fuentes policiales consultadas por THE OBJECTIVE aseguran que ambos mandos eran conocedores del proceso judicial y del presunto clonado del teléfono que denuncia la víctima.
El número dos de la Policía presentó su renuncia como DAO hace dos semanas, después de que un juzgado admitiese a trámite la querella de una subordinada por delitos de agresión sexual, coacciones, lesiones psíquicas y malversación de caudales públicos. La víctima, que había mantenido una relación previa con José Ángel González, acusa al exdirector adjunto de una presunta violación en su vivienda oficial y de haberla presionado posteriormente para que no denunciase los hechos. Para esto último, según la querella, el DAO también contó con la ayuda del comisario Óscar San Juan, que llamó por teléfono a la inspectora para ofrecerle el puesto que quisiese a cambio de su silencio. Interior cesó al comisario como asesor después de que trascendiera su supuesta participación en el encubrimiento.
«Forense 70»

En relación con el presunto espionaje sobre la exmujer del mando alicantino, el informe pericial, al que ha tenido acceso THE OBJECTIVE, señala que la «última sincronización Sync Data» del móvil de la víctima se hizo desde un ordenador llamado «Forense 70», con un usuario del sistema llamado «forense» el 2 de diciembre de 2024. Un hecho que quedó plasmado en un fichero interno del teléfono, donde se registró que la última copia de seguridad se hizo desde ese ordenador, según señala el dosier. El análisis, además, también constata que se utilizaron tres tarjetas sim en el terminal distintas a la de la denunciante.
Posteriormente, tras admitir la querella en mayo del pasado, el Juzgado de Violencia sobre la Mujer número 1 de Elche, a cargo de la instrucción, remitió un oficio a la Brigada Provincial de Policía Científica de la Comisaría de Alicante para que diese cuenta de las averiguaciones del citado informe. En un oficio fechado el 28 de octubre de 2025, el departamento policial respondió al juez y confirmó que el equipo informático denominado «Forense 70» pertenecía a la Brigada Provincial de Policía Científica, que se encontraba asignado a la unidad y que uno de los teléfonos que aparecían vinculados al móvil en el informe era del inspector jefe del departamento y exmarido de la denunciante.
«Pudo tener acceso cualquier funcionario»
De esta forma, la propia Comisaria Provincial de Alicante admitió que el clonado del teléfono se realizó desde uno de los ordenadores, en una labor policial totalmente irregular. En la diligencia, no obstante, la Brigada de Policía Científica no aclara quién es «forense» y precisa que en la fecha referida —el 2 de diciembre de 2024— «cualquier funcionario perteneciente a ese área pudo tener acceso al citado equipo informático». Las fuentes policiales consultadas por este periódico dudan de ese extremo, habida cuenta de que normalmente el policía debe introducir sus credenciales cuando hace cualquier pesquisa. Para la comisaria alicantina, sin embargo, el autor del clonado y acceso al móvil de la víctima es una incógnita.
En cualquier caso, el inspector jefe de la Brigada Provincial, investigado por violencia de género, es el responsable último de todos los trabajos que se desarrollan en su departamento. De hecho, otra irregularidad es que la diligencia judicial esté firmada no por el mando, sino por su subordinado, el jefe de sección, advierten las mismas fuentes. Para la Fiscalía no hay dudas. «Guiado por el ánimo de menoscabar la intimidad» de la víctima, el mando policial «se aprendió del teléfono de su exmujer en el mes de abril de 2024 (…) introdujo en él su tarjeta sim correspondiente al número (…) y obtuvo una copia de seguridad de su contenido (…) el 2 de diciembre de 2024, todo ello sin el consentimiento de su expareja», reza el escrito de acusación del Ministerio Público, en el que pide una pena de prisión de dos años y medio.
La Dirección General de la Policía señala que el tema está judicializado y que Asuntos Internos ha abierto una investigación, pero no dice desde qué momento. Fuentes policiales aseguran a este periódico que la citada unidad abrió pesquisas hace menos de una semana, tras el estallido del ‘caso DAO’. Los presuntos hechos delictivos se produjeron hace más de un año.
