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El Ejército teme que Trump retrase las baterías Patriot y congele el intercambio de secretos

Los militares de EEUU reducen al mínimo el envío de mensajes y comunicaciones a sus enlaces españoles

El Ejército teme que Trump retrase las baterías Patriot y congele el intercambio de secretos

Margarita Robles recibe este miércoles al nuevo embajador de EEUU en España, Benjamín León Jr. | Flickr M.Defensa

La preocupación ha cundido en los despachos militares del Ministerio de Defensa en las últimas horas por los efectos de la contundente declaración ante los medios del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, cuando dijo el martes que España era «un aliado terrible» y que había ordenado al Tesoro romper todos los acuerdos comerciales y establecer un embargo. Fuentes castrenses consultadas por THE OBJECTIVE asumen que Washington retrasará aún más la entrega de las baterías Patriot que ha encargado el Ejecutivo español y que congelará el intercambio de información confidencial y secreta al más alto nivel.

En los últimos días, un buen número de oficiales españoles destinados en los cuarteles generales de la OTAN se han encontrado con mensajes de sus colegas de EEUU, en los que estos últimos se sienten sorprendidos por la decisión del Gobierno de impedir a la Administración Trump el uso de las bases aéreas de Morón (Sevilla) y Rota (Cádiz) mientras dure la intervención militar en Irán, al tiempo que piden explicaciones a sus homólogos españoles. Un gesto «inamistoso» entre países aliados, a juicio de más de uno, que incomoda a los uniformados estadounidenses y que ya ha provocado que el envío de mensajes y comunicaciones entre los enlaces se haya reducido de forma notable. Y en algunos casos, en su totalidad.

En el asunto de los Patriot, la compañía estadounidense Lockheed Martin comunicó a finales de año al Gobierno español una demora de tres años en la entrega de los misiles interceptores PAC-3 MSE, la versión más avanzada para las baterías. Se trata del sistema más puntero de defensa aérea, utilizado por Ucrania desde hace cuatro años para defenderse de los ataques balísticos rusos y que ahora está siendo transferido a los países árabes del Golfo Pérsico para hacer frente a los drones y misiles iraníes.

«Hasta 2030 no estarán las baterías, en ningún caso con misiles», reconoció en diciembre el departamento de Margarita Robles tras mostrar su malestar por este retraso sobrevenido. El Gobierno siempre barajó la fecha de 2027 para la recepción de este sistema de misiles de defensa antiaérea con el que renovar los equipos existentes y ayudar a Ucrania en su lucha contra Rusia. Pero ahora las citadas fuentes dan por sentado que habrá un nuevo retraso de varios años.

España firmó hace dos meses un contrato con la también estadounidense Raytheon por más de 1.450 millones de euros para la adquisición de cuatro baterías Patriot, pero los sistemas no empezarán a llegar antes de cinco años debido al gran número de pedidos que hay en la actualidad y a la «producción limitada» en Estados Unidos de los misiles. El desarrollo de los misiles guiados para interceptar amenazas aéreas como aviones, drones y misiles balísticos corre a cargo de Raytheon y Lockheed Martin.

Washington gestiona a través de un programa de ventas los pedidos que le llegan del extranjero, en el que un aliado tiene teórica ventaja a la hora de ponerse a la cola. El contrato incluye la entrega completa de los sistemas Patriot con sus radares de detección y seguimientolanzadores de misilesestaciones de mando y control y equipos de entrenamiento para el personal militar. «España va a quedar ahora la última en esta lista», advierte una fuente.

En junio de 2024, después de que afloraran quejas en el seno de la OTAN por su gasto militar, para reforzar la defensa aérea, el Gobierno español autorizó la compra de cuatro baterías de misiles Patriot. Dicha adquisición fue el primer paso para donar a Ucrania una de las tres baterías ya existentes, tal y como le pidió Volodímir Zelenski a Pedro Sánchez en su primera cumbre bilateral en Madrid.

El paso dado por el Gobierno se produjo el mismo día que se conoció que España estaba a la cola en gasto e inversión en Defensa de todos los países que forman la Alianza Atlántica. La gráfica indicó que era el aliado de la OTAN que menos invertiría para el año 2024, con un gasto del 1,28% del PIB, superado por Eslovenia, Luxemburgo y Bélgica, tradicionalmente a la cola en gasto militar, y cuando una cifra récord de 23 aliados había llegado en ese momento al objetivo de invertir el 2% del PIB en Defensa.

Activación de una batería Patriot por parte de las Fuerzas Armadas españolas. | Flickr Ejército Tierra

El departamento de Margarita Robles ya planificó en 2023 un importante impulso para su defensa antimisiles con la adquisición de cuatro nuevas baterías estadounidenses Patriot por alrededor de 2.660 millones de euros tras el visto bueno del Pentágono, por lo que la compra de cada una de ellas se acerca a los 400 millones. El plan original era destinar 1.400 millones a la actualización de los tres equipos que tiene el Ejército de Tierra —uno desplegado en Turquía en el marco de una misión OTAN— y los otros dos en la Comunidad Valenciana, pero finalmente se decidió comprar cuatro nuevos tras recibir una última certificación del Congreso norteamericano. Según El Confidencial, estas cuatro nuevas baterías tienen una configuración 3+, con 51 misiles PAC-3 mejorados, 24 estaciones de lanzamiento M903 y varios equipos adicionales.

El Gobierno ucraniano de Zelenski pidió a las autoridades españolas la entrega de una de las tres baterías Patriot que tiene el Ejército de Tierra para poder defender Járkov, la segunda ciudad más importante del país, de los ataques rusos con misiles. España entregó a principios de mayo del año pasado un pequeño lote de misiles Patriot —sin especificar su número— a las Fuerzas Armadas ucranianas, al que siguió una segunda tanda, pero no se incluyeron lanzaderas ni otros componentes de este sistema defensivo.

Alemania, mientras tanto, había enviado tres baterías antiaéreas a Kiev para mejorar su protección frente a los ataques rusos y había prometido una cuarta, mientras que Estados Unidos transfirió una con Joe Biden aún en la Casa Blanca. Tanto Berlín como Washington presionaron a sus aliados, entre ellos España, para movilizar otras seis más con las que proteger las principales urbes ucranianas.

Tres baterías Patriot en la actualidad

El Ejército español tiene en la actualidad tres baterías de misiles adquiridas de segunda mano a Alemania en 2004 y una década después, con seis lanzadores cada una y la posibilidad de disparar una veintena de misiles de forma simultánea, cuatro por cada lanzador. Una de ellas se encuentra instalada en el este de Turquía, en el marco de una misión OTAN para proteger a este país aliado del posible lanzamiento de misiles desde la vecina Siria. Las otras dos están en el Regimiento de Artillería Antiaérea nº 73 de Marines (Valencia), donde precisamente se instruye a militares ucranianos en su manejo.

Lo más efectivo y rápido era la transferencia de la batería Patriot ubicada en Turquía a Járkov, donde las Fuerzas Armadas ucranianas instalaron dos de estas lanzaderas antiaéreas para defender a la segunda ciudad más grande del país de los misiles rusos, pero el Gobierno español no ha querido desairar a las autoridades turcas y su prioridad es sustituir las baterías que ya tiene por otras nuevas. Sánchez dijo en su última cumbre con Recep Tayyip Erdogan que la batería prestada estaría en suelo turco «mientras sea necesario» y descartó su posible envío a Ucrania.

España se asoció con Alemania, Países Bajos y Rumanía para esta compra de sistemas Patriot. Los cuatro países de la UE formalizaron la adquisición el 17 de abril de 2024 en Bruselas en una reunión aliada bajo los auspicios de la Agencia de Adquisiciones y Apoyo de la OTAN (NSPA, por sus siglas en inglés) para la adquisición conjunta de un millar de misiles. Las unidades se reparten entre los cuatro compradores, si bien se desconoce cuántos corresponden a cada país. El Gobierno de Sánchez aprobó a principios de noviembre de 2023 la compra de misiles Patriot por 400 millones de euros, por lo que la cifra para España podría rondar las 200 unidades. Pero el momento de la entrega es una incógnita.

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