Zapatero usó en su factura de conferenciante la dirección del garaje de su urbanización
El expresidente ocultó la dirección postal de su vivienda familiar en sus facturas a la consultora Thinking Heads

José Luis Rodríguez Zapatero junto a la entrada del garaje de su antiguo domicilio y la factura como conferenciante. | Ilustración de Alejandra Svriz
La primera factura que sale a la luz de José Luis Rodríguez Zapatero contiene una sorpresa. El expresidente del Gobierno tramitó el cargo de 24.200 euros a la consultora de su lobby chino a finales de 2023 con la dirección del garaje de su urbanización en la que vivía en aquel momento —calle Darío Aparicio 14—, en vez de poner la entrada física a su vivienda familiar —calle Níscalo 16— que aparecía en el Registro de la Propiedad y a la que estaba obligado en su condición de trabajador autónomo.
Zapatero y su esposa, Sonsoles Espinosa, vendieron a principios de 2025 su vivienda en esta zona exclusiva de Aravaca en la que habían vivido desde su salida de La Moncloa a finales de 2011. El chalé adosado se encontraba en la urbanización llamada Urbalia Valdemarín y estuvo fuertemente vigilado por el Ministerio del Interior durante sus años de estancia. Prueba de ello eran las cámaras de vigilancia que apuntaban a la calle Níscalo, las únicas permitidas en toda la zona y a poca distancia de la sede del Centro Nacional de Inteligencia (CNI).
Sin embargo, había una segunda entrada a las viviendas por la zona del garaje, donde se colocó también una garita para los escoltas. Una vez flanqueado el portón, existen unos buzones para todos los inquilinos. Y aunque la propia vivienda de la familia Zapatero tenía un casillero propio en la calle Níscalo, tal y como ha podido comprobar THE OBJECTIVE, el expresidente aprovechó ese segundo buzón en la zona de los garajes para colocar la dirección de Darío Aparicio en sus facturas.
La elección de esa segunda dirección postal es una incógnita y se asemeja a un patrón ya analizado por los investigadores en otro caso que salpica al expresidente del Gobierno. En el Senado, Zapatero dejó sin responder a una de las cuestiones más inquietantes de su presunta implicación en la concesión de la ayuda pública: por qué una empresa fundada por su presunto testaferro, Julio Martínez Martínez, en la urbanización vacacional del dirigente socialista en Vera (Almería), canalizó 99.000 euros procedentes de Plus Ultra.

Cinco días después del rescate de la polémica aerolínea en marzo de 2021, ocurrió algo que pasó entonces inadvertido entre los miles de cambios societarios que se registran a diario en España. Una empresa llamada Voli Analítica, sin empleados y sin actividad, se convirtió en bróker aéreo. Del sector inmobiliario pasó a dedicarse a la intermediación en el transporte aéreo. Además, Martínez Martínez pasó a ser su administrador único (hasta entonces lo era su hermano Manuel). Su domicilio fiscal, sin embargo, no cambió.
Siguió siendo el mismo que el de su fundación en 2018: urbanización Tortuga Boba, en Vera. La urbanización en la que veraneaba Rodríguez Zapatero, que fue propietario de un chalé en esta localidad costera de Almería. Allí estuvo hasta 2024, cuando movió su dirección a una nave industrial de Alicante que acoge a 18 de sus sociedades, incluida una llamada ZenZap que, pese a no tener actividad, logró otros 351.000 euros el año del rescate a Plus Ultra. Lo más relevante para el caso Plus Ultra es que Voli Analitica fue una de las empresas a través de las que Martínez Martínez, el «amigo» de Rodríguez Zapatero al que los investigadores ya consideran su testaferro, cobró una parte de sus trabajos para la aerolínea. En concreto, los mencionados 99.000 euros.
Durante la entrada y registro al domicilio de Martínez Martínez en la madrileña calle de Diego de León (a solo 30 metros de otro centro de operaciones de la trama SEPI), se halló un documento en el que se especificaba que el empresario cobraría un 1% de los 53 millones de euros del rescate de Plus Ultra. Zapatero afirmó en el Senado desconocer el asunto. Lo que sí confirmó es haber cobrado 450.000 euros por una serie de informes, mientras que la empresa de sus hijas cobró casi 200.000 por editarlos.
Durante el registro de esta sociedad se produjo una situación que fuentes policiales achacan a un movimiento medido y premeditado: Julio Martínez Martínez y su hermano Manuel dejaron sin rellenar parte de la ficha del registro mercantil cuando se constituyó Voli Analítica. Faltan, concretamente, «dos campos de la dirección» que hubieran permitido a la Policía saber desde qué ubicación concreta operaba esta compañía en marzo de 2021. El mes en el que el Gobierno concedió el rescate de 53 millones a Plus Ultra.
¿Una omisión consciente?
De esa forma, cualquiera que hubiera buscado la dirección postal de la sociedad se hubiese encontrado con la puerta principal de una urbanización con un total de 138 viviendas, entre apartamentos, pisos, dúplex adosados y chalés, organizados en lo que se llama El Mirador de Vera, junto al llamado Playazo de Vera. Precisamente la urbanización en la que Zapatero compró un dúplex para sus veraneos por 440.000 euros en 2007, que vendió por casi un 40% menos en 2011, en pleno pinchazo del ladrillo.
Los investigadores de la UDEF se toparon con el problema de la dirección postal parcial en el registro a Martínez Martínez. Eso dificulta, en gran medida, hallar un vínculo claro con el expresidente, a pesar de que manejan otros indicios que relacionan esta sociedad con el chalé de Rodríguez Zapatero. Los agentes sospechan que lo hicieron omitiendo conscientemente esta información como medida de discreción o protección al expresidente del Gobierno. ¿Ocurre lo mismo ahora con la dirección incluida en las facturas de Zapatero? THE OBJECTIVE se puso en contacto con fuentes cercanas al exlíder del PSOE y con la consultora Thinking Heads para confirmar los datos de la factura de 24.200 por su asistencia a un foro internacional en Astana, pero no obtuvo respuesta del primero, y la empresa prefirió no hacer comentarios al ser un cliente suyo.

