Condenado por amenazar a guardias civiles: «Si yo fuera Josu Ternera, estaríais muertos»
Una juez de Huesca impone una multa a un individuo que amenazó de muerte a los agentes y destrozó el vehículo policial

Dos guardias civiles. | EP
El Juzgado de Instancia número 1 de Monzón ha condenado a un hombre por un delito leve de amenazas tras un episodio en el que amenazó repetidamente con matar a dos agentes de la Guardia Civil en Binéfar (Huesca) a los que se encontró mientras transitaba por la calle. Según reza la sentencia, a la que ha tenido acceso THE OBJECTIVE, el individuo, sin haber mediado palabra alguna antes con los funcionarios policiales y en gran estado de agitación, se dirigió hacia ellos y les dijo: «A ver qué coño pasa, os voy a quitar de en medio».
Momentos después, detalla la resolución judicial, el hombre, que había abandonado el lugar, regresó y se dirigió a los guardias civiles, que estaban dentro del vehículo, propinando diversos golpes al mismo que causaron desperfectos valorados en 278,30 euros. La cosa no quedó ahí. Una vez arrestado, ya en dependencias policiales, el detenido se dirigió de nuevo a los agentes, amenazándoles de muerte. «Ni que fuese Josu Ternera. Si fuese él, ya estaríais todos muertos. Os voy a quitar de en medio, o me abrís la puerta o me corto el cuello y os lo corto a vosotros».
La juez considera probados los hechos, ocurridos en febrero de 2024, por la declaración de sendos denunciantes, los guardias civiles, quienes ratificaron en sede judicial lo que ya obraba en el atestado policial. Por este motivo, el Juzgado de Monzón ha condenado al agresor a pagar una multa de ocho euros diarios durante dos meses y, en caso de no cumplir la sanción, impondrá un día de privación de libertad por cada dos cuotas no satisfechas. Además, señala el fallo, el denunciado deberá abonar a la Dirección General de la Guardia Civil los gastos que ocasionó al vehículo policial y pagar las costas procesales.
La causa fue archivada
Jorge Piedrafita, abogado de una de las agentes, se muestra satisfecho al haber logrado el enjuiciamiento y reconocimiento de una agresión hacia los agentes beneméritos, que inicialmente fue archivada. El recurso del letrado, estimado por la Audiencia Provincial de Huesca, reabrió la causa y ahora ha desembocado en una condena. «Gracias a la acusación particular se evita la impunidad ante una nueva agresión más sobre los agentes que protegen a la ciudadanía. Esta es una prueba más de que, como reclama el colectivo, las fuerzas de seguridad deben reconocerse como profesión de riesgo», apunta Piedrafita.
Según denuncia la asociación de guardias civiles Jucil, las agresiones a agentes del Cuerpo continúan situándose en niveles muy elevados. Según los últimos datos disponibles, hasta el tercer trimestre de 2025, el número de ataques contra estos funcionarios policiales pasó por encima del millar en toda España, lo que se traduce en una media de cinco agresiones al día. Si bien esta cifra supone un descenso del 11% respecto al año anterior, sigue todavía lejos de las que se registraron en 2022 y 2023. Un extremo que, según Jucil, confirma «que la violencia contra los agentes no es un fenómeno puntual, sino estructural».
El impacto en la salud de los guardias civiles
En las organizaciones del Cuerpo preocupa especialmente el impacto directo de las agresiones en la salud de los guardias civiles. El 47% de los incidentes que generan absentismo laboral tienen su origen en agresiones sufridas durante el ejercicio de sus funciones, lo que evidencia, según denuncia Jucil, «el alto nivel de riesgo al que se enfrentan los agentes y la insuficiencia de las medidas de protección y de respaldo institucional». Por este motivo, los guardias civiles critican que el Ministerio del Interior siga aún sin reconocer a la Guardia Civil como profesión de riesgo.
En la Policía Nacional, las agresiones también preocupan más que nunca. A finales del pasado año, en cuestión de una semana, se sumaron múltiples ataques a agentes. Algunas incluso en grupo, como la de dos policías del Grupo Operativo de Respuesta (GOR) en Alcalá de Henares (Madrid), brutalmente agredidos por un grupo de seis individuos que los reconocieron tras salir de una cena con compañeros en el centro de la ciudad. El sindicato mayoritario de Policía, Jupol, denuncia «el aumento descontrolado y extremadamente violento» de las agresiones contra agentes en toda España. Una situación que califican de «insostenible» y que evidencia «la pérdida total del principio de autoridad y el crecimiento del odio explícito hacia los policías por parte de delincuentes cada vez más violentos e impunes».
