El PP pide que comparezca el jefe de prisiones por un caso de corrupción en Estremera
Funcionarios denunciaron irregularidades en contratos durante cinco años. El caso ha llegado a la Fiscalía de Madrid

El secretario general de Instituciones Penitenciarias. | EP
El Partido Popular ha pedido la comparecencia del secretario general de Instituciones Penitenciarias, Ángel Luis Ortiz, en la Comisión de Interior del Congreso de los Diputados para dar cuenta de las actuaciones de su departamento en relación con un posible caso de corrupción en el centro penitenciario Madrid VII, en la localidad de Estremera. Según la petición, a la que ha tenido acceso THE OBJECTIVE, se trataría «de posibles contratos fraudulentos» firmados en la prisión entre 2019 y 2024 y para los que se habría efectuado «una facturación doble o simulada» con las empresas beneficiarias de las adjudicaciones.
Estos hechos se denunciaron internamente hace dos años y, según la iniciativa del Grupo Popular, se han puesto en conocimiento del Defensor del Pueblo y de la Fiscalía de Madrid. Se da la circunstancia de que el nuevo director de la prisión madrileña, Raúl Ors, nombrado a finales de diciembre tras el cese de su predecesor por diversas polémicas, fue administrador de Madrid VII entre 2019 y 2021. El recién designado subdirector de seguridad de la cárcel fue administrador posteriormente, después de que Ors fuese destinado a una prisión de Valencia. El nombramiento de ambos cargos ha causado estupor entre los funcionarios de prisiones por su polémico pasado en el centro madrileño.
Cinco años de irregularidades
Durante esos cinco años, bajo la dirección de Enrique Valdivieso, se habrían cometido numerosas irregularidades en la prisión: presunto fraccionamiento de contratos, adjudicaciones directas a empresas vinculadas entre sí, facturación por servicios presuntamente no ejecutados, facturas emitidas con anterioridad a dichas adjudicaciones y una deliberada elusión de los procedimientos de control del gasto público.
Distintos funcionarios denunciaron estos hechos ante la Inspección Penitenciaria, que tras tener conocimiento de los mismos abrió una información para investigar a todos los implicados; también al entonces administrador Raúl Ors. Según aseguran a este diario fuentes próximas al caso, Prisiones mantiene esta investigación aparcada desde hace años y nunca ha pasado a fase de expediente, es decir, no se ha avanzado en la misma ni se ha propuesto ninguna sanción contra los supuestos implicados.
Denuncia contra el director
En los últimos meses las polémicas se han sucedido en el centro penitenciario madrileño. Hace dos semanas, una riña de pareja entre dos funcionarios de la prisión acabó en una denuncia contra el director, Raúl Ors. Al parecer, un funcionario del módulo de interior y otra de la oficina de régimen protagonizaron una discusión acalorada por temas sentimentales. Posteriormente, el responsable de la cárcel llamó a la trabajadora para hablar del incidente en su despacho. Al enterarse, el otro implicado quiso entrar también en las dependencias, pero el director se lo impidió dándole presuntamente un empujón en la puerta.
Este altercado ha provocado que el funcionario haya denunciado al director Raúl Ors ante la Guardia Civil por un presunto delito de lesiones y otro de acoso laboral. Los agentes se desplazaron hace una semana hasta el centro penitenciario para tomar declaración al máximo responsable del penal, así como al subdirector de seguridad, también incluido en la denuncia, aseguran a este diario fuentes penitenciarias. La pareja de funcionarios se encuentra actualmente de baja médica.
A mediados de enero, la incautación de un teléfono a un interno por parte de varios funcionarios derivó en un intento de motín por parte de diez presos, que provocaron grandes destrozos e incluso llegaron a montar una barricada en la entrada del módulo 5 para impedir el acceso a los trabajadores, a quienes llegaron a amenazar en numerosas ocasiones. El altercado grave fue reconducido por la rápida intervención de los funcionarios. Según relataron fuentes presenciales, el suceso fue la puntilla a meses de tensión entre la población reclusa por los problemas que hay en el penal y «la nefasta gestión» del antiguo director.

