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Zapatero maneja su 'lobby' de empresas chinas desde una oficina 'pantalla' en la calle de Ferraz

La organización que preside declara su sede a unos minutos de la del PSOE, pero realmente no la ocupa

Zapatero maneja su ‘lobby’ de empresas chinas desde una oficina ‘pantalla’ en la calle de Ferraz

José Luis Rodríguez Zapatero durante una visita empresarial a Hong Kong. | TO

El expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero ha volcado gran parte de su actividad profesional de «consultoría», como él mismo la definió durante su declaración ante el Senado, en el llamado Consejo de Cooperación y Desarrollo Económicos UE-China. Una organización que preside el socialista desde su fundación, en mayo de 2024, y que representa a intereses empresariales chinos en España. Se les facilita el acceso privilegiado a las altas esferas del Gobierno de Pedro Sánchez. La sede de este organismo se encuentra registrada en una oficina de lujo situada en la calle Ferraz, próxima a la sede del PSOE. Sin embargo, no se trata de un emplazamiento real: el entorno de Zapatero paga por utilizar esa dirección por cuestiones de «prestigio».

Fuentes empresariales fuertemente vinculadas a China explican a TO que este organismo creado por Zapatero en mayo de 2024 en plena efervescencia de relaciones políticas entre Pekín opera como «un acelerador de empresas chinas en España y Europa». Lo llegaron a calificar de un «ICEX chino» dirigido por el propio expresidente. Sus clientes, firmas asiáticas de reciente creación o sin implantación en Occidente, «le pagan a Zapatero por asesoría y consultoría para aterrizar y expandirse en España». Algo que el propio Zapatero ha reconocido y que circunscribe a su actividad profesional como asesor internacional.

Sin embargo, la figura de consultor de Zapatero y su peso en el PSOE -hace tan solo unos días cerró en Valladolid junto a Pedro Sánchez la campaña electoral de las elecciones en Castilla y León- ha levantado ciertas suspicacias. Se le acusa de usar sus contactos políticos, y quizás favores, en beneficio de su clientela china. En concreto, la que recurre a ese Consejo de Cooperación y Desarrollo Económicos UE-China (ECEDCD).

La entidad, sin embargo, no tiene una estructura física real en España. A diferencia de otras organizaciones vinculadas a China en las que participa Zapatero, como el denominado Gate Center, el Consejo de Cooperación y Desarrollo Económicos UE-China no tiene oficinas físicas en Madrid. A pesar de que declara tener su sede central en la calle Ferraz, a unos minutos andando de la del PSOE, la realidad es que solo está registrada en esa dirección.

Se trata de un servicio que le ofrece una empresa especializada a esta organización presidida por Zapatero, que por una tarifa de unos 100 euros mensuales le permite «usar una dirección empresarial profesional y prestigiosa». Se trata de un edificio emblemático, denominado Casa Gallardo, que hasta hace poco albergaba en sus bajos el restaurante Michelin Club Allard.

Además, la empresa que les presta este servicio recalca que este proceder les permite «mantener confidencial la dirección de su vivienda habitual». Cabe recordar que, como ha informado recientemente TO, Zapatero giraba facturas de sus servicios como conferenciante a una dirección genérica correspondiente a un garaje aledaño a su vivienda en Valdemarín (Madrid). De esa forma, el expresidente podía ocultar su dirección fiscal real.

En cambio, el teléfono de contacto que aporta esta organización no remite a España, sino a China. En concreto, al distrito de Shunyi, donde se encuentra el aeropuerto de Pekín, al noroeste de la capital china. Desde allí, su socio Pan Feng lleva el día a día de esta entidad. Es quien llevó a algunos de los clientes chinos de Zapatero al encuentro en Shanghái con Pedro Sánchez y el ministro de Exteriores, José Manuel Albares.

Línea directa con Moncloa

Entre las empresas que lograron ese acceso privilegiado a Sánchez en Shanghái figura Huawei, a quien el Gobierno ha permitido custodiar en sus sistemas las escuchas policiales almacenadas en El Escorial, y Quick Laser, firma de corte industrial de precisión cuyo presidente reconoció públicamente haber contratado a Zapatero como consultor. Presume de haberse reunido tanto con Sánchez como con Albares.

Sin embargo, ninguno de estos contactos figuró en la agenda oficial de Moncloa ni en la de Exteriores. Moncloa prepara ya el cuarto viaje de Sánchez a China, el más asiduo visitante de todos los líderes occidentales, y las mismas fuentes apuntan que la elaboración de la lista de empresas con acceso al presidente vuelve a pasar, una vez más, por Zapatero.

El Ministerio de Exteriores niega que esos encuentros fueran privados o individuales, y los califica de «foto espontánea» en un foro con cientos de asistentes, contradiciendo así la versión de una de las empresas que participó en esa cita, que asegura que se mantuvo una «discusión» sobre temas como las energías renovables.

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