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España

España deja sin aplicar casi la mitad de las directrices anticorrupción de la OCDE

La Comisión Europea y el Consejo de Europa observan debilidades en justicia, supervisión y aplicación de medidas

España deja sin aplicar casi la mitad de las directrices anticorrupción de la OCDE

Ilustración de Alejandra Svriz.

España ha reforzado en los últimos años su marco normativo en materia de integridad y transparencia pública, pero mantiene brechas en su aplicación. El diagnóstico no apunta a la falta de leyes, sino a su desarrollo efectivo. Las últimas evaluaciones de la OCDE, analizadas por THE OBJECTIVE, sitúan ese desfase en niveles elevados y reflejan un problema que sigue vigente en el funcionamiento del sistema.

El análisis coincide con un contexto de creciente presión sobre la gestión pública. Las investigaciones vinculadas a contratos públicos, subvenciones y uso de fondos han intensificado el foco sobre los mecanismos de control. A ello se suma el debate sobre la independencia de las instituciones encargadas de supervisar, que ha reactivado la atención sobre la eficacia del sistema.

En sus evaluaciones más recientes, la OCDE concluye que España dejó sin aplicar cerca de la mitad de sus recomendaciones. Aunque reconoce avances en el plano legislativo, advierte de que la aplicación continúa siendo desigual y que la implementación sigue siendo el principal punto débil.

Alertas de la OCDE

El organismo identifica carencias en la ejecución de las medidas, en la coordinación entre Administraciones y en la capacidad operativa de los órganos de control. También señala la necesidad de reforzar los sistemas de prevención, mejorar el control de los conflictos de interés y garantizar la protección efectiva de los denunciantes.

La transparencia es otra de las áreas en las que la OCDE insiste en mejorar la calidad. Defiende la accesibilidad a la información pública y reforzar la trazabilidad de las decisiones administrativas. Si los datos no son utilizables, su disponibilidad no siempre se traduce en capacidad de supervisión. La contratación pública aparece como uno de los puntos más sensibles. Así, el organismo advierte de limitaciones en la supervisión, especialmente en la fase de ejecución y en el seguimiento de modificaciones contractuales. La falta de control efectivo en estas fases reduce la capacidad para detectar desviaciones.

Mientras, el Rule of Law Report 2025 de la Comisión Europea refuerza este diagnóstico desde una perspectiva institucional. El informe identifica debilidades en la independencia de órganos clave y en el funcionamiento de los mecanismos de supervisión. La Comisión Europea señala que los sistemas de designación y la percepción de autonomía siguen siendo elementos críticos. Este factor influye en la capacidad del sistema para ejercer control sin interferencias y en la credibilidad de las instituciones.

Lucha contra la corrupción

El informe también apunta a problemas de eficiencia en la justicia, señalando que los retrasos estructurales afectan a la capacidad de respuesta ante irregularidades, reduciendo su efecto disuasorio. Cuando los procedimientos se prolongan, la capacidad de corrección pierde intensidad, apunta.

Las evaluaciones del Grupo de Estados contra la Corrupción (Greco) coinciden en subrayar la necesidad de reforzar la independencia institucional y mejorar los mecanismos de prevención. El organismo insiste en la importancia de garantizar la transparencia y de evitar conflictos de interés.

Los distintos análisis convergen en un punto central. España ha ampliado su marco legal, pero mantiene limitaciones en su aplicación. La distancia entre norma y práctica continúa siendo uno de los principales condicionantes del sistema. Así, la supervisión aparece como uno de los elementos más sensibles. Existen estructuras formales de control, pero su eficacia es desigual y la detección temprana no siempre resulta suficiente. La coordinación entre organismos sigue siendo un factor determinante.

Ineficacia en los contros

Los informes apuntan a que la falta de conexión entre niveles administrativos reduce la eficacia de los controles y genera espacios donde la supervisión resulta menos intensa. El enfoque internacional da prioridad a la prevención y la detección de riesgos. La OCDE y el Greco coinciden en la necesidad de reforzar herramientas como la protección de denunciantes y la mejora de la transparencia. La fortaleza del sistema depende de su funcionamiento práctico. En conjunto, los principales organismos internacionales coinciden en que España ha desarrollado un marco normativo amplio, pero mantiene brechas en su aplicación.

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