Uno de cada nueve niños que nace en España es musulmán: en Cataluña ya suman el 20%
Los demógrafos alertan del riesgo de islamización por cómo el yihadismo irredentista pretende recuperar Al-Ándalus

Una niña musulmana, en el centro de la imagen, lleva un velo islámico. | EFE
La población musulmana en España, que era prácticamente inexistente hacia 1975, salvo en Ceuta y Melilla, ha crecido de forma muy notable en las últimas décadas, y ya hay 2,4 millones de personas, el 5% de la población total. Ademas, el 11% de los bebés nacidos en nuestro país en 2024 tenía al menos un progenitor musulmán. Esto es, uno de cada nueve. Así se extrae del informe Demografía del Islam en España, elaborado por los demógrafos Alejandro Macarrón y Joaquín Leguina, y publicado este pasado domingo por el Observatorio Demográfico del CEU CEFAS.
Este viene a alertar del creciente proceso de islamización de España con cifras oficiales. La población musulmana constituía el 0,6% en 1996, y ahora es el 5%. Este porcentaje alcanza el 8% entre los varones de 20 a 44 años, y se dispara hasta el 24% en Almería, la provincia más islamizada, seguida de Lérida (22%), Gerona (18%), Tarragona (16%), Murcia (15%), el 13% en Huesca, Teruel y Huelva, y el 12% en Barcelona y Álava. En Ceuta y Melilla, el informe calcula que este porcentaje podría superar el 50%.

La población musulmana se distribuye territorialmente de manera desigual, concentrándose especialmente en Cataluña, con 700.000 personas, Andalucía (400.000) y Comunidad Valenciana (300.000). Sin embargo, en proporción a la población total, destacan Murcia (alrededor del 10%), Cataluña (9%) y La Rioja (7%), mientras que en regiones como Asturias, Galicia o Cantabria la proporción es inferior al 1,5%.
Desde el punto de vista socioeconómico, el informe destaca que la población musulmana –sobre todo la procedente de África– presenta tasas de paro superiores al 30%, niveles de actividad laboral más bajos, en particular en el caso de las mujeres, y menor nivel educativo. Por otra parte, más del 90% de las madres marroquíes están casadas al dar a luz, frente a aproximadamente el 47% de las españolas.
Entre los recién nacidos –es decir, la población joven y adulta del futuro– el peso de los que tienen padres de religión islámica es notablemente superior al que presenta en el conjunto de los habitantes de España. Ello se debe principalmente a la mayor fecundidad de las mujeres musulmanas, que en España se sitúa entre el doble y el triple de la registrada entre el resto de mujeres. Como consecuencia, su peso relativo entre los nacimientos es incluso mayor que el que tienen entre los varones de 20 a 44 años.
Según las estimaciones, basadas en los microdatos de nacimientos del INE, el 11% de los niños que nacieron en 2024 en España de madres residentes en nuestro país tenían al menos uno de sus dos padres –casi siempre los dos– de religión musulmana. Por Comunidades Autónomas, Murcia, La Rioja y Cataluña son las que cuentan con un porcentaje mayor de nacimientos con padres musulmanes (19% en las tres en 2024, según nuestras estimaciones), seguidas de Navarra, Aragón, Baleares y el País Vasco.

Estos datos invitan a pensar, según el informe, que «si se mantienen las tendencias migratorias y demográficas recientes, el peso de la población de origen musulmán seguirá aumentando en España, especialmente entre las generaciones más jóvenes, donde ya representa aproximadamente uno de cada nueve nacimientos, y en determinados territorios como Ceuta y Melilla, donde su presencia podría ser ya mayoritaria en la población en general, y muy mayoritaria entre niños y adolescentes».
Riesgos
Es cierto que, en España, la población musulmana tiene un peso relativo menor entre los inmigrantes extranjeros que en la mayoría de los países de Europa Occidental, debido en gran medida a la importante presencia de inmigración procedente de Hispanoamérica. No obstante, en términos absolutos su número continúa aumentando, ya que España es el país europeo que –sin contar a los refugiados ucranianos– ha recibido más inmigración total en los últimos años: en la actualidad, entre 30.000 y 35.000 niños nacen cada año en España con al menos un progenitor musulmán.
Por este motivo, el informe alerta de que en España se dan dos riesgos políticos únicos en Europa en relación con el Islam. El primero, que, en el imaginario del yihadismo irredentista, Al-Ándalus ocupa un lugar central, y la recuperación de estos territorios es uno de sus objetivos simbólicos. Y la segunda, que casi dos terceras partes de los musulmanes en España son marroquíes o hijos de marroquíes, siendo Marruecos, recuerdan los demógrafos, «el único país que reclama de forma poco amistosa territorios españoles, como es el caso de Ceuta y Melilla».
