Indignación en Málaga por la ausencia de AVE durante la Semana Santa
Los fallos ferroviarios provocan críticas vecinales por pérdidas económicas y una respuesta tardía del Ejecutivo

Imágenes de los trabajos que se están llevando a cabo en la vía de Alta Velocidad que une Málaga con Madrid. | Álex Zea (EP)
Málaga encara su Semana Santa sin AVE directo con Madrid y con un creciente malestar en las calles. A las puertas de estas fechas festivas, marcadas por el gran tirón turístico y la llegada masiva de visitantes, la interrupción de la línea por el desprendimiento en Álora no solo complica los desplazamientos, sino que ha encendido la indignación entre vecinos, trabajadores, viajeros y empresarios.
En el centro de la ciudad, entre maletas y terrazas llenas, las quejas se repiten. La percepción de los malagueños es clara: «Si esto pasara en Cataluña, ya estaría solucionado», han manifestado varias personas. Pero esta sensación de discriminación con otras comunidades autónomas se repite con diferentes vecinos, una sensación que alimenta la impresión de abandono.
Sin embargo, la incidencia actual no es un hecho aislado. Este mismo punto de la línea lleva años dando problemas. Según la documentación de Adif, un talud muy cercano al ahora afectado arrastra inestabilidad desde al menos 2002, cuando ya se detectaron fallos durante la construcción. Desde entonces, se han repetido deslizamientos, grietas en la ladera y desprendimientos de tierra, además de problemas en los sistemas de drenaje a lo largo de varios cientos de metros.
Durante años, la respuesta ha sido aplicar soluciones parciales, como anclajes, drenajes o refuerzos puntuales para contener el terreno, pero los controles técnicos han seguido detectando movimientos en la ladera y deformaciones en la estructura, lo que llevó a Adif a poner en marcha en 2023 una obra de mayor calado, valorada en unos 4,7 millones de euros, para intentar estabilizar definitivamente la zona.
Y no es el único punto conflictivo. El túnel del Valle de Abdalajís, otro de los tramos clave de la línea, también arrastra un historial de problemas, con filtraciones de agua, limitaciones de velocidad y constantes trabajos de refuerzo. A esto se suman averías en la catenaria, fallos técnicos y retrasos frecuentes, algunos de hasta una hora, e incluso incidencias que han dejado a cientos de pasajeros atrapados durante horas, dibujando un escenario que explica, en parte, la frustración creciente en Málaga en un momento clave como la Semana Santa.
