Cinco exconsejeros de Cultura de Cataluña se unen a una querella contra el traslado de Sijena
Este martes celebran un acto en Barcelona para tratar de frenar las resoluciones judiciales y no devolver los murales

Museo Nacional de Arte de Cataluña (MNAC).
Una parte del establishment catalán se resiste a dar por perdidas las obras murales que atesora el Museo Nacional de Arte de Cataluña (MNAC) y que pertenecen a Sijena. Pese a la confirmación por parte del Tribunal Supremo para que dicho conjunto artístico se traslade al Monasterio de Santa María de Sijena (Huesca), no tiran la toalla en su intento de frenar dicha decisión judicial. Este martes el abogado Jaume Alonso Cuevillas, exdiputado de Junts per Catalunya, dará a conocer la querella que secundan cinco exconsejeros de Cultura de la Generalitat contra estas resoluciones judiciales.
En Cataluña se ha creado un clima de opinión contrario a la devolución de 44 obras del siglo XIII, consideradas una joya del arte románico. La presión ha ido en aumento. En mayo del año pasado, el Supremo desestimó los recursos de la Generalitat de Cataluña y el Museo Nacional de Arte de Cataluña para que las obras pictóricas de Sijena permanecieran en la región y ordenó su traslado a este municipio de Huesca. No obstante, el Govern se está poniendo de perfil.
En este clima contrario, un total de nueve exconsejeros de Cultura —entre ellos, dirigentes del PSC— firmaron un manifiesto en julio en el que solicitaban que no se ejecutara el traslado por el riesgo a que estas obras se dañaran. De ellos, cinco secundan ahora la querella que presentará Cuevillas ante la Sala Penal y Civil del Tribunal Superior de Aragón. Se trata de Laura Borràs, Àngels Ponsa, Joan Manuel Tresserras, Ferran Mascarell y Lluís Puig. Este último se fugó en 2017 en Bélgica tras el fracaso del procés.
Cinco exconsejeros
Los cinco exconsejeros que han ido más allá del manifiesto proceden del entorno del nacionalismo catalán. Este martes 24 de marzo está previsto un acto en las Cotxeres del barrio de Sants de Barcelona para dar a conocer los pormenores de la querella.
La querella, según avanzó El Món, se dirige contra la jueza Rocío Pilar Vargas Magallón y los representantes del gobierno de Aragón y del Ayuntamiento de Sijena que interpusieron la demanda de ejecución de las piezas. En el texto se sostiene que contraviene el criterio de los técnicos, que apreciaron un peligro de destrucción. Se cita el artículo 323 del Código Penal, que establece que daños causados en bienes de valor histórico, artístico, científico, cultural o monumental, así como en yacimientos arqueológicos, serán castigados con penas de prisión de seis meses a tres años o multa de 12 a 24 meses.
Más allá de esta presión para no consumar el traslado, el Supremo ratificó la sentencia dictada por la Audiencia Provincial de Huesca que, a su vez, confirmó la estimación de la demanda y condenó al MNAC a restituir a la sala capitular del Monasterio de Villanueva de Sijena (Huesca) las pinturas murales que fueron extraídas.
Tribunal Supremo
La demanda se interpuso por el Gobierno de Aragón en ejercicio de sus competencias y por cesión de acciones por la Comunidad Religiosa titular del Monasterio de Sijena, y se personó el Ayuntamiento de Sijena en calidad de demandante. Fueron demandadas la Administración General del Estado y el MNAC, y se personó como interviniente, en calidad de demandada, la Generalitat de Cataluña.
La sentencia afirmaba que el MNAC no es dueño de las pinturas, sino que los murales fueron «arrancados» de la sala capitular del Monasterio de Sijena e ingresaron en el museo mediante depósito. Sobre el título que legitimaría al MNAC a poseer las pinturas, se trata de un documento-contrato que no se ha acreditado y, quien figura en él, es la priora del Monasterio de Valldoreix, que no representaba al Monasterio de Sijena.
