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Comunidad Valenciana

Las exclusivas de TO que precipitaron la expulsión del alcalde de Almusafes del PSOE

El mensaje de la horca, el buzoneo contra la víctima y la segunda denuncia fuerzan a Morant a echarle del partido

Las exclusivas de TO que precipitaron la expulsión del alcalde de Almusafes del PSOE

El pasquín que repartió por el PSOE de Almusafes contra la presunta víctima del alcalde. | THE OBJECTIVE

La expulsión del alcalde de Almusafes, Toni González, del PSOE el pasado viernes puso fin —al menos en el plano orgánico— a semanas de polémica en torno a las denuncias por acoso sexual y laboral que salpicaban al regidor. La decisión fue adoptada por la secretaria general de los socialistas valencianos y ministra, Diana Morant, después de que el caso fuera escalando en el plano político y mediático desde mediados de diciembre. En ese tiempo, varias exclusivas publicadas por THE OBJECTIVE fueron desvelando distintos episodios que aumentaron el impacto del caso y elevaron progresivamente la presión interna sobre el partido hasta desembocar en la expulsión del dirigente local.

Sin embargo, las nuevas revelaciones que publica este martes TO sugieren que el caso está lejos de cerrarse. La apertura de un expediente sancionador por parte de la Agencia Valenciana Antifraude, que investiga posibles represalias contra la mujer que denunció al alcalde, amplía ahora el foco hacia otros cargos del PSOE local e incluso de otros municipios de la provincia. Un escenario que amenaza con prolongar la crisis interna en el socialismo valenciano a poco más de un año de las elecciones autonómicas y municipales, en lo que ya se perfila como la primera gran crisis que afronta la dirección de Diana Morant desde que asumió el liderazgo del partido.

Las revelaciones del caso —desde los mensajes internos del PSOE atacando a la víctima, pasando por el reparto de octavillas señalándola públicamente por el pueblo, hasta la aparición de una segunda denuncia por acoso contra el alcalde— llegaron a un punto en el que la dirección socialista decidió actuar antes incluso de que concluyera el informe interno del partido.

13 de diciembre: los ‘whatsapps’ invitando a la víctima a ahorcarse

El primer gran punto de inflexión se produjo el 13 de diciembre de 2025, al día siguiente de conocerse los hechos, cuando este diario desveló el clima de hostigamiento que se había generado en el seno del PSOE local tras la denuncia presentada contra el alcalde.

La información revelaba mensajes del grupo de WhatsApp del PSOE de Almusafes en los que militantes y cargos del partido no solo cerraban filas con el regidor, sino que insultaban y desacreditaban a la denunciante, a la que calificaban de «tiparraca», «gentuza» o «mala persona».

El episodio más grave fue un mensaje privado enviado por una dirigente socialista a la víctima en el que, en referencia a una cuerda colgada de un árbol, le sugería que se la pusiera «en el cuello», una insinuación directa al suicidio que desató una fuerte polémica política y mediática.

Los mensajes evidenciaban un cierre de filas total en torno al alcalde, con consignas como «yo sí te creo, Toni» y llamamientos a la militancia para salir públicamente en su defensa. El contenido de los chats generó una crisis inmediata en el partido y obligó a la dirección socialista a abrir una investigación interna.

20 de diciembre: el PSOE reparte pasquines

El segundo gran episodio del caso se conoció el 20 de diciembre, cuando THE OBJECTIVE publicó otra exclusiva que mostraba cómo el conflicto había saltado del ámbito interno del partido a las calles del municipio valenciano.

La información revelaba el reparto masivo de octavillas en los buzones del municipio, firmados por el PSOE local, en los que se defendía al alcalde y se señalaba públicamente a la mujer que lo había denunciado.

Las octavillas presentaban el caso como una supuesta campaña política contra el regidor y describían a la denunciante como «una única trabajadora» que intentaba dañar el proyecto socialista en el municipio. El texto cuestionaba su credibilidad e incluía referencias directas a su situación laboral.

El buzoneo se produjo apenas unos días después de que la dirección autonómica del PSOE, encabezada por Diana Morant, hubiera pedido públicamente «máximo respeto» hacia la denunciante y advertido de posibles medidas disciplinarias contra quienes la hostigaran. El reparto de los panfletos fue interpretado como un desafío directo del PSOE local a la dirección regional y evidenció el grado de fractura interna en el partido.

24 de diciembre: una segunda denuncia

La presión política aumentó aún más el 24 de diciembre, cuando este diario informó de la existencia de una segunda denuncia por acoso contra Toni González.

Una nueva mujer vinculada al ámbito municipal había registrado una acusación a través del canal antiacoso del PSOE, en la que describía un patrón de comportamientos vejatorios y comentarios machistas que, según su testimonio, se habrían producido de forma reiterada desde al menos el año 2021.

La aparición de esta segunda denuncia elevó el caso a un nuevo nivel dentro del partido. Fuentes socialistas reconocían en privado que el escándalo ya no podía tratarse como un incidente aislado, sino como un problema estructural con impacto político y reputacional.

El nuevo testimonio se sumaba a la primera denuncia presentada meses antes, que —según diversas fuentes— había sido registrada en septiembre sin que se activaran medidas internas significativas por parte del partido.

Una presión política creciente

Las sucesivas informaciones publicadas por este medio provocaron una escalada del caso en varios frentes. Por un lado, el PSOE valenciano envió una carta a la militancia advirtiendo de posibles sanciones contra quienes hostigaran a la denunciante o difundieran su identidad.

Por otro, el partido abrió un expediente interno para investigar las acusaciones contra el alcalde. Sin embargo, el conflicto siguió creciendo en las semanas posteriores. La denunciante presentó además denuncias penales contra dos militantes socialistas por amenazas, injurias y calumnias tras los ataques recibidos en redes sociales y canales internos del partido.

En paralelo, el PSOE local de Almusafes continuó defendiendo públicamente al alcalde, lo que profundizó el enfrentamiento con la dirección autonómica.

La decisión de Morant

Finalmente, el pasado viernes la secretaria general del PSPV y ministra de Ciencia, Diana Morant, decidió expulsar definitivamente a Toni González del PSOE, adelantándose incluso al informe interno que el partido estaba elaborando sobre el caso.

La decisión fue interpretada en el seno del partido como un movimiento político para cerrar el escándalo antes de los actos del 8 de marzo, una fecha especialmente simbólica para el discurso feminista del PSOE.

Con la expulsión del alcalde, el partido intenta poner fin a un caso que durante semanas ha sacudido a la organización socialista valenciana y ha abierto un debate incómodo sobre la gestión interna de las denuncias por acoso. Pero el conflicto dista de estar completamente cerrado. González sigue siendo alcalde de Almusafes, y las distintas denuncias presentadas continúan su recorrido, a las que se suma ahora el expediente sancionador iniciado por la Agencia Valenciana Antifraude que extiende las sombras de sospechas por otros dirigentes socialistas.

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