Diana Morant desata la polémica al catalanizar la 'cremá' de las Fallas como la «cremada»
El desliz de la ministra se suma a sus anteriores posicionamientos sobre la unidad lingüística entre valenciano y catalán

Diana Morant desfiló vestida por primera vez con la indumentaria valenciana con la comisión fallera de la delegada del Gobierno, Pilar Bernabé. | THE OBJECTIVE
La ministra de Ciencia, Innovación y Universidades y secretaria general del PSOE valenciano (PSPV-PSOE), Diana Morant, ha desatado la polémica en plena semana fallera tras referirse a la tradicional ‘cremá’ de las Fallas de Valencia con la palabra en catalán «cremada» durante una intervención este martes en la televisión autonómica À Punt. El comentario, realizado tras su participación en la primera jornada de la Ofrenda de Flores a la Virgen de los Desamparados, ha provocado críticas por lo que diversos sectores consideran un uso ajeno a la tradición lingüística valenciana.
Durante su intervención, Morant aseguró que «la falla del Ayuntamiento representa el espíritu de la ciudadanía y de la sociedad, más amor y menos guerras», y añadió que «ojalá que con esta cremada dejemos atrás muchas actitudes». Fue precisamente el empleo de ese término el que ha generado la controversia, al tratarse de una palabra que no forma parte del uso habitual entre los valencianohablantes, que emplean de forma generalizada la expresión ‘cremá’ para referirse al acto final de las Fallas.
Las críticas se fundamentan en que ‘cremá’ no es solo una palabra, sino un símbolo identitario ligado a una de las celebraciones más importantes de la capital valenciana y el resto de municipios que celebran esta tradición. En este sentido, distintas voces han señalado que el uso de «cremada», equivalente en catalán, supone una alteración innecesaria de una denominación consolidada tanto en el lenguaje popular como en la tradición festiva valenciana.
Desliz sobre la falla municipal
Las declaraciones de la ministra se produjeron en el contexto de su valoración de la falla municipal de este año, titulada Hope, situada en la plaza del Ayuntamiento, el auténtico kilómetro cero de las Fallas. El monumento es un alegato a favor de la esperanza y un mensaje contra la guerra, con una potente carga simbólica.
La figura principal que corona la falla es Charles Chaplin caracterizado como soldado en su película Armas al hombro, una imagen que satiriza el belicismo y que se ha convertido en el eje central de la composición. El monumento, de 27 metros de altura y fuera de concurso, ha sido diseñado por José Santaeulalia y ejecutado por el tándem formado por Alejandro Santaeulalia y Vicente Llácer.
En esta ocasión, el uso del término «cremada» no ha pasado desapercibido, al producirse precisamente al hablar del monumento que representa a toda la ciudadanía y será el gran protagonista de la noche final de las fiestas.
Antecedentes en el debate lingüístico
La polémica lingüística no es un episodio aislado en el caso de Morant. Ya en septiembre del pasado año, la ministra generó controversia al instar a los ciudadanos de la Comunidad Valenciana a sentirse incluidos dentro del ámbito del catalán, defendiendo la fórmula «catalán/valenciano» como una misma realidad lingüística.
«Todos nos tenemos que ver incluidos cuando se habla del catalán», afirmó entonces, en unas declaraciones que avivaron la confrontación con el entonces presidente de la Generalitat Valenciana, Carlos Mazón. Morant llegó a calificar de «guerra absurda» las iniciativas del Consell en materia lingüística y tildó de «bobadas» algunas de sus propuestas.
Estas posiciones fueron interpretadas por amplios sectores como una defensa explícita de la unidad lingüística con el catalán, una cuestión que históricamente ha generado fricción política y social en la Comunidad Valenciana.
En este contexto, el uso ahora de «cremada» en lugar de ‘cremá’ ha sido visto por algunos como una continuidad de ese posicionamiento, reactivando un debate que trasciende lo lingüístico y se adentra en el terreno de la identidad cultural.
La polémica llega, además, en vísperas del momento culminante de las fiestas. Este jueves 19 de marzo, coincidiendo con la festividad de San José, tendrá lugar la ‘cremá’, el acto que pondrá fin a las Fallas de 2026. A partir de las 20 horas comenzará la quema de las fallas infantiles, seguida a las 22 por las fallas grandes, con la excepción de la ganadora de la sección especial, que arderá a las 22.30 horas. El cierre llegará a las 23 horas con la quema de la falla municipal en la plaza del Ayuntamiento, en un ritual que simboliza el final de unas Fallas y el inicio de las siguientes.
