Bildu exige «investigar hasta el final» el caso de las vacunas caducadas en el País Vasco
Nerea Kortajarena advierte que están ante «un caos y un desorden que no sabemos hasta dónde llega»

La responsable del programa de Euskal Herria Bildu y parlamentaria, Nerea Kortajarena. | Iñaki Berasaluce / Europa Press
La secretaria de Programa y parlamentaria de EH Bildu, Nerea Kortajarena, ha exigido «investigar hasta el final» y no intentar «cerrar el episodio» de las vacunas caducadas como que ha sido «una cosa puntual» porque sobre este asunto el Departamento de Salud «debe dar muchas explicaciones porque es una cuestión muy grave que deja en evidencia los problemas estructurales que tiene Osakidetza (el servicio público sanitario vasco)».
En una entrevista a Radio Popular – Herri Irratia, recogida por Europa Press, Kortajarena, se ha referido a la administración de vacunas caducadas en varias organizaciones sanitarias (OSIs) que ha generado una «crisis» a la que, según ha criticado, se le quiere dar «carpetazo» y «dar por terminada» y se está haciendo «un intento de «señalar que es una cosa muy puntual o que ya está prácticamente solucionado».
Sin embargo, ha advertido, «sobre esta cuestión hay que hablar mucho, y dar muchas explicaciones porque es una cuestión muy grave que deja en evidencia la situación que tiene Osakidetza y que seguimos teniendo problemas estructurales en Osakidetza». Tras señalar que se han dado «cinco versiones diferentes» desde que se hizo pública la inoculación de vacunas caducadas y que hay versiones ante las que «se alucina», Kortajarena ha advertido que estamos ante «un caos y un desorden que no sabemos hasta dónde llega y hasta dónde puede llegar».
En ese sentido, ha dicho que no descarta «más noticias en este sentido en los próximos días» porque, en su opinión, el consejero de Salud, Alberto Martínez, «tampoco está en condiciones, en este momento, de asegurar que todo esto lo tiene bajo control», por lo que ha dicho que es necesario que dé explicaciones.
Además, ha señalado que «los problemas estructurales que tiene la propia Osakidetza, que no se terminan de resolver, se unen a un intento que ha habido en la cuestión de las vacunas de gestionar esto de forma que no generara una quiebra en ese relato que el gobierno de Pradales está construyendo de que los problemas de Osakidetza». «De esto hay que hablar mucho en el Parlamento y se tendrán que dar muchas explicaciones», ha remarcado.
Asimismo, ha cuestionado si Osakidetza hubiera dado a conocer lo ocurrido si Bildu no lo hubiera denunciado. Según ha señalado, su formación tuvo conocimiento de la inoculación de vacunas caducadas «aproximadamente 10-12 días antes» de que se hiciera público y lo que hicieron fue «verificar que esa información que llega es cierta» y, una vez hechas todas comprobaciones realizadas, se pusieron en contacto con el consejero de Salud para preguntarle directamente «si esto es así, en contra de lo que el propio consejero ha señalado que decía que era él el que había llamado a los grupos».
«Es la parlamentaria de EH Bildu la que se pone en contacto con el consejero, le dice que contamos con esta información y le pide saber si realmente esto es así», ha remarcado, para considerar que «si todo estaba bajo control, es difícil entender que desde que se hace público haya habido cuatro o cinco versiones diferentes». Según ha insistido, «para estar todo bajo control, como decía el consejero, el desorden ha sido bastante evidente» y la pregunta parlamentaria de Bildu «ha precipitado que esto se haga público».
Tras reconocer que se trata de una información «muy delicada» y que «cualquier grupo político de la oposición que hubiera recibido una información de este calibre lo hubiera filtrado desde el primer momento y organizado una escandalera», ha destacado que Bildu no ha hecho eso y se ha tomado «el tiempo necesario para hacer las comprobaciones oportunas, nos hemos puesto en contacto con el propio consejero y después hemos hecho lo que nos corresponde hacer como oposición, que son actividad parlamentaria y preguntas parlamentarias para esclarecer todo esto que ha ocurrido».
Kortajarena ha insistido en que sobre el asunto de las vacunas caducadas «se está construyendo un relato» en el marco de «ese empeño en generar esa sensación de que los problemas de Osakidetza estaban resueltos, cuando la realidad es que en los últimos tiempos vamos teniendo noticias diferentes que van dejando en evidencia que esos problemas siguen estando ahí».
En esa línea ha recordado que 2025 finalizó «con el cese de toda la cúpula de Osakidetza y después nos encontramos con un error de estas características, bastante importante del que todavía no sabemos el alcance» y «ni siquiera el propio consejero ni el lehendakari están en condiciones de decir que esto estaba bajo control».
«Veremos lo que da de sí la investigación que se tendrá que abrir para saber qué es lo que ha pasado, porque hay informaciones que revelan que ya en marzo del año pasado existía una advertencia al consejero del mal funcionamiento y tampoco sabemos si esto se limita a una cuestión de las vacunas a otras cuestiones, porque el tema de la trazabilidad en los medicamentos, la falta de control y la falta de mecanismos de que los protocolos funcionen correctamente también se ha denunciado en otras ocasiones», ha advertido.
Nerea Kortajarena ha insistido en que «ha habido un esfuerzo mayúsculo por hacer ver que los problemas de Osakidetza estaban resueltos, pero realmente esos problemas persisten y, además, la ciudadanía los percibe como tal porque la salud pública sigue siendo uno de los principales problemas que tiene la ciudadanía». Por último, Kortajarena ha criticado la inactividad del Parlamento vasco en enero que, a su juicio, «requiere una revisión» porque «llevamos un mes sin poder hacer control parlamentario en un momento muy delicado».
