Alvise se presentará en Extremadura si PP y Vox abocan a una repetición electoral
El líder de SALF muestra un perfil conciliador y pactista frente a la confrontación de sus rivales en la derecha

Luis 'Alvise' Pérez junto a Lucía Echevarrieta, candidata de SALF a las elecciones en Castilla y León. | EP
El tiempo pasa sin que PP y Vox acerquen posiciones en Extremadura. La posibilidad de una repetición electoral dentro de unos meses sigue muy presente en la política extremeña, pero si se vuelven a colocar las urnas, habrá una novedad con respecto al pasado 21 de diciembre: Se Acabó La Fiesta (SALF) sí que se presentará a las nuevas elecciones llegado el caso, según adelantan a THE OBJECTIVE fuentes de la formación antisistema que lidera Luis ‘Alvise’ Pérez.
SALF decidió a mediados de noviembre no estar en las regionales extremeñas, por lo que dejó vía libre a PP y Vox en dicha comunidad autónoma. «SALF existe desde hace escasos meses, y estamos en pleno proceso constituyente hasta principios de 2026. Por lo tanto, sería una irresponsabilidad presentarnos por Extremadura, por muy favorables que sean los números que manejamos, con entrada en la Asamblea. ¡Así que hemos decidido no presentarnos y concentrar fuerzas en 2026!», señalaron entonces desde el nuevo partido.
Alvise apuró al límite la decisión de no concurrir en Extremadura porque tuvo dudas hasta el final. Ninguna encuesta le daba dentro de la Asamblea extremeña después de la sorpresa de hace casi dos años en las europeas, en las que obtuvo tres eurodiputados gracias a 800.000 votos repartidos por toda España. Aquel día, SALF logró ser la cuarta fuerza en Extremadura con 14.206 votos (el 3,45%): 9.123 papeletas en la provincia de Badajoz y 5.083 en la de Cáceres.
Sin embargo, ese resultado no le hubiera servido de nada en unas autonómicas extremeñas porque los partidos necesitan alcanzar como mínimo el 5% de los votos para entrar en la Asamblea regional. Un listón difícil de franquear, pues en 2023 y 2025 solo lo lograron cuatro partidos: PSOE, PP, Vox y Podemos. Así que Alvise hubiera tenido que mejorar los resultados de las europeas para tener éxito el pasado 21-D. Todo ello en un momento en el que se le acumulaban los problemas judiciales, con cuatro causas abiertas en el Tribunal Supremo, de las cuales en dos ya se ha iniciado el proceso del suplicatorio ante el Parlamento Europeo.
El líder de SALF tenía incluso un cabeza de cartel para las elecciones extremeñas: Germán Martínez, exafiliado del PP en la localidad de Don Benito (Badajoz). Transportista de profesión, Martínez concurrió en la lista de los populares para Don Benito en los comicios de 2019 en el puesto 15. Unas elecciones locales en las que el PSOE logró la mayoría absoluta con 14 ediles, mientras que el PP se quedó lejos de los socialistas con solo cinco representantes, quedándose fuera del consistorio.
Martínez forma parte de la Ejecutiva Nacional de SALF nombrada en la asamblea fundacional de Vistalegre el 12 de octubre y conoció a Alvise en los trabajos para llevar ayuda a los damnificados por la dana en Valencia de hace un año y medio. También ha sido uno de los principales portavoces de la Plataforma por la Defensa del Transporte, que convocó importantes protestas en el año 2024 junto a la Plataforma 6F.

Aunque Alvise tenía claro el candidato a los comicios en la figura de Germán Martínez, al líder de SALF le preocupaba también el resto de miembros de la lista tras el fiasco de los eurodiputados Diego Solier y Nora Junco, que rompieron con él a los pocos meses de entrar en la Eurocámara. El político antisistema indicó en su entrevista con THE OBJECTIVE del 4 de noviembre que contaba con un equipo «muy bien diseñado y asentado» en Extremadura para presentarse a los comicios, después de que Vox rechazase su mano tendida para consensuar una lista conjunta. Pero finalmente no fue suficiente para decidir que hubiese una papeleta de SALF en las elecciones extremeñas. Ahora, las sensaciones son distintas.
En los comicios de Aragón del pasado 8 de febrero, las ardillas estuvieron a punto de lograr un escaño por Zaragoza. Les separó un millar de votos para alcanzar a IU-Sumar, el partido que se llevó el último representante en juego. 300 papeletas más les hubieran bastado para alcanzar el umbral del 3% en dicha provincia y podrían haber arrebatado un diputado al PP, PSOE o Vox. Así que se quedaron muy cerca del éxito en sus primeros comicios autonómicos. Tras ello, la formación antisistema ha decidido presentarse a las elecciones del 15 de marzo en Castilla y León.
El escaño vuelve a estar más caro
El problema para SALF en los comicios castellano-leoneses es que el escaño vuelve a estar más caro que en Aragón. Para optar a un diputado de una circunscripción, un partido debe obtener al menos un 3% de los votos válidos emitidos en dicha provincia, pero el reparto mediante el sistema d’Hondt provoca que una lista necesite un umbral superior para conseguir un procurador: casi el 7% de Valladolid y hasta un 9% en algunas de las provincias más pequeñas, según los resultados de las últimas elecciones celebradas.
En todo caso, Alvise ya ha dejado claro que no comparte la imagen de confrontación y rivalidad que tanto PP como Vox muestran en público en los últimos días. El pasado domingo, por ejemplo, se mostró abierto a pactar en Castilla y León si su formación es necesaria y logra escaños en las elecciones del 15 de marzo. «Si el Gobierno depende de nosotros, haré como un buen bailarín, que no se preocupa tanto de con quién baila, sino primero y antes que nada que la música que suena tenga sentido», sintetizó ante el medio millar de seguidores que llenaron el auditorio de la Feria de Valladolid, donde le acompañó la candidata de SALF a la Presidencia de la Junta, la burgalesa Lucía Echevarrieta.
El propio Alvise indicó en su entrevista con THE OBJECTIVE del pasado 4 de noviembre que tenía un equipo «muy bien diseñado y asentado» en Extremadura para presentarse a los comicios, después de que Vox rechazase su mano tendida para consensuar una lista conjunta. Pero finalmente no ha sido suficiente para decidir que hubiese una papeleta de SALF en las elecciones extremeñas. Un total de 890.967 extremeños están llamados a las urnas el próximo 21 de diciembre, una cifra que aumenta casi en 1.200 personas respecto a mayo de 2023. Además, en los próximos comicios hay 26.695 jóvenes que votarán por primera vez en unas autonómicas que reparten los 65 escaños de la Asamblea según el número de habitantes: 36 para Badajoz y 29 para Cáceres.
