Illa amaga con un adelanto electoral si no hay Cuentas ya que Junqueras no iría de candidato
En ERC hay presión interna sobre el presidente del partido para que no apoye los presupuestos del Govern

Salvador Illa y Oriol Junqueras. | David Zorrakino (Europa Press)
La determinación que exhibe Oriol Junqueras en contra de apoyar los Presupuestos de la Generalitat ha sorprendido al PSC. En el partido de Salvador Illa confían en llegar a un acuerdo más pronto que tarde con ERC, y se han dado un periodo de unos 10 días para seguir negociando el traspaso del IRPF a Cataluña y las cuentas. Tienen un as en la manga para ejercer presión, como es la convocatoria de unas elecciones anticipadas que no convendría a ERC ni a Junts per Catalunya. «ERC y Junts no tendrían ni candidato», explican fuentes parlamentarias a THE OBJECTIVE.
En ERC hay mucha presión interna sobre el presidente del partido para que no apoye los presupuestos del Govern. Al menos de momento, Junqueras ha correspondido a estas demandas internas siendo más vehemente que en el pasado. Ha anunciado incluso una enmienda a la totalidad de dichas cuentas. Este tono ha sorprendido en las filas socialistas, acostumbrados a que las negociaciones fueran más bien discretas y con cordialidad entre ambos partidos. Pero, según explican desde ERC, se está «trabajando de forma transversal, entre varios sectores del partido, para rechazar las cuentas».
«Estamos haciendo acciones. Una de ellas, que no tiene que ver directamente con los Presupuestos, pero es un primer paso, es pedir el voto en blanco en el Ayuntamiento de Barcelona contra la elección de Elisenda Alamany como candidata. Es la única que se presenta, pero pediremos el voto en blanco», abunda una fuente de ERC.
Sin Junqueras de candidato
Desde el PSC aseguran que el presidente de la Generalitat no está dispuesto a gobernar sin presupuestos y que tampoco aceptará negociar partidas de crédito extraordinarias como Junqueras ha dejado entender que podrían aceptar como alternativa. Por este motivo, amenazan con un adelanto electoral que, si bien no haría cambiar sustancialmente los equilibrios parlamentarios, perjudicaría a los partidos independentistas por el previsible ascenso de Aliança Catalana.
Además, tanto Junqueras como Puigdemont, líder de Junts, estarían fuera de juego. Ambos dirigentes todavía no han logrado que se les aplique la amnistía. El presidente de ERC está pendiente de ella, o bien de un segundo indulto, que ponga fin a su condena por inhabilitación para cargo público y pueda así concurrir a unas elecciones. Por su parte, Puigdemont está a la espera de poder volver a España para poder ejercer de facto de candidato de Junts.
«La pregunta del millón es quién va a ser candidato de ERC», admiten fuentes republicanas a este periódico. Las proyecciones demoscópicas tampoco reflejan una subida de los apoyos a los socialistas —incluso muchas sugieren un ligero descenso—, pero la irrupción de Aliança Catalana les beneficiaría. «ERC no puede pactar con Aliança, debería cerrar filas con las fuerzas de izquierda del Parlament», explica el PSC.
Illa emula la estrategia de Sánchez
El pleno para aprobar las cuentas se espera que se celebre el 11 de marzo. Hasta esta fecha confían poder pactar con Junqueras. El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, tiene un talante muy diferente al de Pedro Sánchez, pero en los últimos tiempos ha ido adoptando con Aliança Catalana la misma estrategia que el PSOE con Vox. En un momento en el que el PSC no está tan fuerte (pese a ser primera fuerza en todos los sondeos), le viene bien ir al choque con los de Sílvia Orriols.
La ausencia de Puigdemont en el Parlament para ejercer de facto de líder de oposición ha dado alas a Orriols. En las redes sociales se viralizan los cara a cara de Orriols frente a Illa. De hecho, el president ha trufado muchos de sus discursos más institucionales con el temor «al auge de la extrema derecha» y a los «discursos del odio». Ha planteado un marco de debate en el que el PSC se erige como el muro de contención contra «el trumpismo de Vox y Aliança». La estrategia pasa porque el resto de partidos de izquierdas e independentistas —desde Comuns, ERC a la CUP— opten por apoyar a los socialistas como «mal menor». En esta estrategia sabe que un adelanto electoral no conviene a ningún partido independentista y que, con esta amenaza, puede lograr cerrar los presupuestos de 2026.
Presupuestos «ambiciosos»
Salvador Illa ha defendido que es el momento de estar a la altura de Cataluña tras aprobar este viernes el Govern en una reunión extraordinaria del Consell Executiu el proyecto de Presupuestos «más ambicioso»: «Es hora de estar a la altura. Por lo que importa. Por Cataluña», ha afirmado en un mensaje en la red social X.
Ha añadido que la propuesta, que contempla un gasto de cerca de 50.000 millones de euros, dedica los recursos a las políticas más importantes: «Dedicamos hasta el último euro a lo que importa: vivienda, salud, educación, seguridad, transporte y oportunidades».
