Fernández Mañueco: «Vox, cuando vinieron mal dadas, salió corriendo; nosotros dimos la cara»
El presidente de Castilla y León no quiere que «el modelo de gestión de Óscar Puente» llegue a su comunidad
Alfonso Fernández Mañueco (Salamanca, 1965), presidente de Castilla y León y candidato del Partido Popular a las elecciones autonómicas del próximo día 15, se encuentra inmerso en una campaña electoral en la que se ha marcado como objetivo conseguir «un voto más, un escaño más» y así mantener alta la moral del PP, ante el avance imparable de Vox. Mañueco recibe a THE OBJECTIVE en Salamanca y asegura que su campaña se centra en explicar su proyecto para cuatro años y en la gestión realizada. Para ello, está dispuesto a entrar en el cuerpo a cuerpo para defenderlo. Recrimina a Vox, su socio hasta que abandonó el Gobierno, que «cuando vinieron mal dadas, salió corriendo; nosotros dimos la cara».
PREGUNTA.- El inicio de la campaña electoral en Castilla y León coincide con un cierto acercamiento de Vox al PP, al renunciar a presentar candidato para presidir las Cortes de Aragón y permitir que, con su abstención, el PP obtenga la presidencia. ¿Empieza a haber un acercamiento?
RESPUESTA.- Todavía no sabemos a ciencia cierta qué va a pasar. Lo que tenemos que pedirle a Vox es que diga lo que quiere: formar parte de la solución o del problema en una situación de bloqueo. Lo que yo estoy haciendo es explicar cuatro años de un balance muy positivo y un proyecto de futuro para nuestra tierra, para que Castilla y León esté entre las tres mejores comunidades de España.
P.- ¿Esta actitud que ha tenido Vox en Aragón es una esperanza para que en Castilla y León las negociaciones puedan desarrollarse mejor que en Extremadura?
R.- Veremos qué es lo que ocurre a partir del 15 de marzo. Mi ambición es ganar, conseguir el mejor resultado posible, comprometernos para el futuro y también rendir cuentas. Si no llegáramos a esa situación de tener un Gobierno en solitario, hemos puesto unas condiciones. La primera es que tiene que hablarse de los problemas reales de las personas de esta tierra, construir un proyecto, priorizando los servicios públicos, la política económica, las ayudas a las familias y, por supuesto, responsabilidad y cuatro años de Gobierno estable. No queremos que nos ocurra lo que ocurrió la legislatura pasada, que en la mitad del trayecto los de Vox se fueron y dejaron tirados a todo el mundo, empezando por sus votantes.
P.- ¿Teme una maniobra electoral de Vox con este gesto, en plena campaña de Castilla y León, jugando a dos bandas: mano dura en Extremadura y blanda en Aragón, y así no le pueden acusar de no querer pactar, ni gobernar?
R.- Respeto mucho a Extremadura y a María Guardiola, a Aragón y a Jorge Azcón. Los ciudadanos han dicho bien a las claras que solo Guardiola o Azcón pueden ser presidentes e, insisto, una vez más, Vox tiene que decidir si quiere ser un partido de Gobierno y estar dentro de las instituciones o dejar tirados a sus votantes. La diferencia fundamental entre el Partido Popular y Vox no es que creamos en las autonomías, sino que creemos en el campo y estamos comprometidos cuando hay dificultades. Ellos tenían la responsabilidad de la Consejería de Agricultura y Ganadería. La dejaron tirada y salieron corriendo. Nosotros estamos comprometidos con los trabajadores y con el empleo. Ellos tenían la Consejería de Empleo, la dejaron tirada y salieron corriendo. Por lo tanto, nosotros somos un partido de Gobierno y Vox, no.
P.- ¿El giro de Vox en Aragón puede obedecer a que se empieza a percibir como un partido antisistema al criticar al Rey, a la Iglesia católica, a los empresarios, y le puede empezar a pasar factura?
R.- No lo sé, eso es una decisión de Vox. Nosotros estamos con nuestro proyecto, nuestra campaña y todo el mundo sabe que somos partidos distintos. Podemos coincidir en lo esencial. Lo que pasa es que Vox, insisto, tiene que decidir qué es lo que quiere, cuál es su papel en el futuro de la política. ¿Quiere seguir en la oposición, ser un partido que solo sirve para estar en la oposición? El Partido Popular es un partido de gobierno. Queremos estar y estamos en el Gobierno, gestionamos con eficacia y ofrecemos estabilidad. Es más, desde Castilla y León consideramos que podemos ser un modelo para nuestro país.
P.- ¿Cree que va a poder contener la ola de Vox o seguirá creciendo como en Extremadura y Aragón?
R.- Mi objetivo es conseguir un voto más, un escaño más. Esa es nuestra aspiración y todo lo que venga después, bienvenido sea. La verdadera encuesta es el 15 de marzo, cuando se abran las urnas y se cuenten los votos.
P.- Se ha mostrado partidario de hacer una campaña sin ruido, pero Vox ya le ha acusado de tirar de chequera. ¿Va a entrar en el cuerpo a cuerpo o no quiere tensionar la relación?
R.- Yo lo he dicho claro: menos ruido y más nueces. Y ahí tenemos nuestro eslogan: «Aquí, certezas». Agradezco a las otras formaciones políticas que estén pendientes de nuestras medidas, nuestro programa, y veo que nos miran como el listón donde quieren estar y no lo consiguen. No rechazamos entrar en un cuerpo a cuerpo con otras formaciones políticas. Si quieren despreciar nuestras medidas, ese es su problema. Tenemos un proyecto de futuro para Castilla y León con 31 medidas. Para cada tipo de persona, una respuesta con una medida concreta. A las personas mayores les ayudamos a que puedan seguir viviendo en su casa haciendo su vivienda más accesible. A los jóvenes, les hacemos más fácil el acceso a la universidad y que puedan acceder a sacarse el carnet de conducir. A las familias, les ayudamos con la educación gratuita de 0 a 3 años y con otras bonificaciones. Bajamos el impuesto de transmisiones patrimoniales. Vamos a eliminar progresivamente el impuesto de sucesiones y donaciones entre familiares indirectos, hermanos, tíos, sobrinos; el impuesto de la renta.
«Mi objetivo es conseguir un voto más, un escaño más»
P.- Pero no será fácil permanecer ajeno a los ataques
R.- Yo no vengo aquí para atacar a nadie, sino para que los ciudadanos vean un proyecto de futuro. Hay otros que no tienen proyecto de futuro, ni balance de cuatro años, y quiero que nos voten porque tenemos un proyecto mejor. Quien no tiene proyecto, ese será su problema.
P.- El Partido Popular ha puesto sobre la mesa un documento que es la base para los pactos con Vox en Aragón y en Extremadura. ¿Le compromete en el caso de Castilla y León?
R.- Creo que es bueno que haya un documento marco general, ante una formación política como Vox, donde se toman las decisiones desde Madrid. Luego, el proyecto concreto de aquellas cuestiones que afectan o interesan a Castilla y León, lógicamente, se va a negociar desde Castilla y León.
P.- ¿En la mesa de negociación con Vox habrá sentado alguien de la dirección nacional?
R.- En las cuestiones que sean de Castilla y León, las vamos a decidir desde Castilla y León. Puede haber otras cuestiones que no sean referidas a Castilla y León. Eso se negociará en otros ámbitos, lógicamente.

P.- ¿Ve acertado ese documento o puede generar problemas?
R.- No solo lo veo acertado, sino que yo he tenido conversaciones con Alberto Núñez Feijóo. Si uno analiza lo que yo he ido anunciando en estas últimas semanas y ve ese documento, puede comprobar cómo están gran parte de mis reflexiones. Por ejemplo, la priorización de los servicios públicos, apostar por un sistema educativo, bajar los impuestos, que sea un gobierno para cuatro años. Lo que hicieron en Castilla y León, que a mitad de legislatura abandonaron el barco, me parece un acto de irresponsabilidad. Reivindicamos un respaldo mayoritario, pero, si tenemos que negociar, es un buen documento. Y luego habrá que ponerle la letra de Castilla y León.
P.- ¿Se siente presionado por los resultados del PP en Aragón, que perdió dos escaños? ¿Sería un fracaso no mantener los 31 escaños que tiene en la actualidad?
R.- Yo he dicho que quiero un voto más, un escaño más. La presión que tengo no es la de Aragón o Extremadura, es la de la gente de Castilla y León, atender sus demandas, responder a lo que nos reclaman.
P.- ¿Espera algún giro inesperado de Pedro Sánchez para polarizar la campaña?
R.- Siempre se puede esperar cualquier cosa, y nunca pensando en el interés general, sino en el personal. Vamos a ver qué es lo que ocurre.
P.- Sánchez empezó la campaña con el aborto, aprovechando el dictamen del Consejo de Estado que apoya su decisión de reformar la Constitución para que sea un derecho.
R.- Puede ser una cortina de humo. Ese es un tema que aquí está absolutamente zanjado. Nosotros respetamos la ley y queremos apoyar a las mujeres que están embarazadas para que las circunstancias socioeconómicas no sean un impedimento para que nazcan los niños.
P.- El expresidente José Luis Rodríguez Zapatero se va a implicar en la campaña en Castilla y León. ¿Su presencia puede ser la puntilla para el descalabro del PSOE?
R.- ¡Encantados de que venga! Lo digo en tono irónico, lógicamente. En Castilla y León conocemos muy bien a Zapatero y lo que hizo por esta tierra, que es muy poquito. Desde luego, ayudar, ayudar, no es una persona que ayude al partido. Mi responsabilidad es que el modelo de gestión que representan Zapatero u Óscar Puente no llegue nunca a gobernar Castilla y León.
«Zapatero, por esta tierra, hizo muy poquito»
P.- ¿Teme la entrada en campaña de Óscar Puente? ¿Es un activo para el PSOE en Castilla y León?
R.- Óscar Puente representa lo peor de la gestión del Partido Socialista y eso es lo que rechazamos de plano en Castilla y León. Me resisto a que el modelo de Óscar Puente sea lo que pueda entrar algún día en nuestra comunidad. Digo Óscar Puente, pero le puedo decir también Ana Redondo, que es otro modelo de gestión con las chapuzas de las pulseras antimaltrato. Cuanto más lejos estén, mejor para todos. Pero parece que van a venir. Por lo tanto, ya veremos qué es lo que ofrecen.
P.- La desclasificación de los papeles del 23-F, poco antes del inicio de la campaña, ha quedado en nada, ¿tenía el objetivo de enturbiar las elecciones?
R.- Estas elecciones van de Castilla y León, de Ávila, de los 2.248 municipios que tiene nuestra tierra. Tenemos que hablar de Castilla y León, de quién gestiona mejor la sanidad, la educación, la política social. Creo que ese intento que hace Sánchez tiene las patas cortas.
P.- ¿Está intentando hacer una campaña a la extremeña protegiendo a su comunidad de los temas nacionales?
R.- No conozco en profundidad la campaña extremeña, ni la aragonesa. Estamos haciendo una campaña de nuestra tierra, muy pegada al terreno, hablando con la gente y proponiendo un proyecto de futuro, recorriendo todas las provincias con la presencia de distintos líderes nacionales. Lógicamente, Alberto Núñez Feijóo va a recorrer todas las provincias y también hay presencia de expresidentes como Mariano Rajoy y José María Aznar, alcaldes, presidentes autonómicos…

P.- Uno de sus temas de campaña ha sido el campo, un terreno en el que le tiene que disputar el voto a Vox.
R.- El Partido Popular es el partido del campo. Vox tuvo la oportunidad, asumió la responsabilidad de la Consejería de Agricultura y Ganadería y, cuando vinieron mal dadas, salió corriendo. Nosotros nos quedamos y dimos la cara. Tenemos una hoja de servicio de años, de décadas, y hemos respondido siempre cuando ha habido dificultades. Cuando hubo sequía, ahí estuvimos con ayudas directas. Ahora que hay inundaciones, hemos flexibilizado las condiciones de la PAC y facilitado para los jóvenes la bonificación de los seguros agrarios. Hemos estado pendientes de la gripe aviar, de la peste porcina, y somos la comunidad que paga la PAC más rápido. Nos vamos a reunir con el presidente de Azucarera España para construir entre los dos un proyecto industrial y hacer una estrategia de impulso de la remolacha. Que la gente tenga claro que, si vienen mal dadas, el Partido Popular estará aquí. Otros vienen en campaña electoral y desaparecen.
P.- ¿Vox pagará en las urnas el haber dejado la Consejería de Agricultura?
R.- Es lo que se tiene que dilucidar, claro. Yo no soy de las personas que, cuando viene una tormenta, sale corriendo. Me quedo y doy la cara, en las buenas y en las malas. Alberto Núñez Feijóo le ofreció un marco de negociación y la respuesta fue un no rotundo. Nos quedamos todos perplejos porque, a nivel nacional, lo que se pretende es construir una alternativa a Sánchez. No puede ser que unos días Vox se meta con el Partido Popular y, otros días, con el Partido Socialista.
P.- ¿Por qué proyecto le gustaría ser recordado en la siguiente legislatura?
R.- Por la sanidad y la educación. Tenemos el mejor sistema educativo de España, es la mejor herencia que podemos dejar a nuestros hijos y estamos haciendo un esfuerzo para seguir mejorando. Quiero que la sanidad sea la punta de lanza, la bandera en la próxima legislatura, que en todas las provincias haya alta tecnología, y que tengan similares prestaciones sanitarias. Es uno de los esfuerzos que venimos haciendo y espero que la próxima legislatura podamos culminar el trabajo que hemos empezado.
P.- ¿Castilla y León le dará el tercer castigo a Sánchez, después de Aragón y Extremadura?
R.- Lo que me gustaría es que Castilla y León diera un respaldo claro y rotundo al proyecto de futuro del Partido Popular.
