Mañueco deberá pactar con Vox para seguir gobernando en Castilla y León tras los comicios
El bloque de derechas sumaría entre 45 y 50 escaños (la mayoría absoluta está en 42), y la izquierda entre 26 y 29
Votómetro.
Alfonso Fernández Mañueco continúa con las encuestas de su lado de cara a la cita electoral del próximo 15 de marzo, aunque estas le auguran que seguirá dependiendo de Vox para gobernar. Según el Votómetro de RedLines para THE OBJECTIVE, el bloque del PP y Vox sumarían entre 45 y 50 escaños: 30-33 para los populares y 15-17 para los de Abascal.
Estas cifras supondrían que entre ambas formaciones alcanzarían la mayoría absoluta (situada en 42 escaños) en la cita electoral; esta coalición tiene un 85,4% de probabilidades de salir adelante, según las 10.000 simulaciones Monte Carlo empleadas para el modelo.
Por el contrario, el bloque de izquierda sólo sumaría entre 26 y 29 escaños. Esa es la misma cifra de escaños pronosticada para el PSOE, mientras que Sumar obtendría sólo uno o, incluso, quedaría sin representación. En cuanto al resto de partidos, Unión del Pueblo Leonés (UPL) conseguiría entre tres y cuatro; Soria ¡Ya! entre uno y dos; y Por Ávila, uno.
Poco margen de sorpresa
El análisis de los posibles escenarios de investidura muestra poco margen para la sorpresa el próximo 15-M. La coalición de PP y Vox, con el 85,4%, es el resultado más probable, con mucha diferencia frente al resto. La opción de que el PP se aliara con los partidos regionalistas –UPL, Soria ¡Ya! y Por Ávila– tan solo tiene una posibilidad del 7,8%, pero sería insuficiente para la mayoría ya que sólo sumarían 38 escaños.
Por otra parte, la posibilidad de que el Partido Popular alcance la mayoría absoluta en solitario sólo es un 3,2% probable, y también hay un 3,5% de probabilades de que el parlamento quedar bloqueado sin ninguna coalición viable, lo que podría abocar a una repetición electoral.
Así funciona el Votómetro
La proyección electoral de Redlines para THE OBJECTIVE se sustenta en el Votómetro, un modelo demoscópico que trasciende la clásica media de encuestas. Para afinar su precisión, el sistema cruza los datos de 28 sondeos publicados durante los últimos seis meses, aplicando un filtro que pondera el peso de cada uno en función de su fecha de publicación, la fiabilidad histórica de la encuestadora, su sesgo editorial y el rigor de su trabajo de campo. A partir de esta información depurada, el algoritmo ejecuta diez mil simulaciones informáticas para trazar todos los escenarios posibles y la distribución del voto en cada circunscripción.
Sobre esta base probabilística se aplica la ley electoral vigente a través del método D’Hondt provincia a provincia, respetando la barrera mínima del tres por ciento y con especial atención a Ceuta y Melilla. Para calcular la viabilidad de una investidura, el modelo analiza en cuántos de esos miles de escenarios cada bloque logra amarrar los 176 diputados necesarios, teniendo siempre en cuenta la volatilidad y los efectos del sistema en las provincias que reparten menos escaños. Pese a la robustez matemática de este análisis, Redlines Estrategia y Comunicación subraya que la herramienta ofrece una estimación estadística y no una predicción infalible, ya que el veredicto definitivo de las urnas siempre seguirá sujeto al impacto de la campaña, la participación diferencial, el voto oculto y los imprevistos de última hora.
