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Política

García Montero pone el Cervantes al servicio de un proyecto cultural que impulsa su hermano

Cedió la sede del instituto al equipo que defiende a Granada como Capital Europea de la Cultura 2031

García Montero pone el Cervantes al servicio de un proyecto cultural que impulsa su hermano

La delegación de Granada que defendió la candidatura a Capital Europea de la Cultura 2031, este martes, en la sede del Instituto Cervantes.

El apoyo explícito que el director del Instituto Cervantes, Luis García Montero, ha dado a la candidatura de Granada a Capital Europea de la Cultura 2031, que impulsa su hermano Juan, ha indignado a algunos de los promotores de otros proyectos que aspiran a esta denominación, como así lo han denunciado a THE OBJECTIVE. La perplejidad fue máxima este martes, día en el que Granada, Jerez de la Frontera y Las Palmas de Gran Canaria defendían ante un jurado internacional del Ministerio de Cultura sus candidaturas para una primera preselección, cuando vieron que dejaba la sede del Instituto Cervantes para que Granada pudiera dar una rueda de prensa. A juicio de estos representantes, un cargo estatal debería mantener la neutralidad en esta fase de selección.

El proceso de selección de la ciudad española que será designada como Ciudad Europea de la Cultura 2031 ha empezado con mal pie. Si en la primera jornada, la del lunes, en la que defendieron sus proyectos Burgos y Cáceres, no hubo ninguna polémica, la sorpresa saltó este martes, cuando le tocó el turno a Granada, Jerez de la Frontera y Las Palmas de Gran Canaria; este miércoles lo harán Oviedo, Potries y Toledo. La neutralidad que ha caracterizado este proceso voló por los aires cuando algunas de las candidaturas conocieron que el director del Instituto Cervantes, Luis García Montero, se saltaba, según sus consideraciones, la neutralidad que deben mantener los responsables del Gobierno de España ante un proceso de selección en el que están involucradas nueve ciudades españolas.

La parcialidad se detectó con la candidatura de Granada, en la que figura el director del Instituto Cervantes, Luis García Montero, como uno de los tres comisarios de un proyecto que impulsa su hermano, Juan García Montero, coordinador del área de Cultura del Ayuntamiento de Granada. El papel del director del Cervantes fue más allá al dejar la sede de este instituto cultural para que la delegación granadina ofreciera su rueda de prensa tras la defensa del proyecto en el Ministerio de Cultura. Además, llegó a intervenir en la presentación con la lectura de un poema, que fue alabado por la propia alcaldesa de Granada, Marifran Carazo.

Esta circunstancia mereció el rechazo de otras candidaturas, al afirmar a este periódico que «lo que no tiene un pase es que el director de una institución dependiente del Gobierno de España, en este caso del Ministerio de Asuntos Exteriores, que debe coordinar el proceso entre todas las ciudades candidatas de forma imparcial, haga campaña por una candidatura y ofrezca los recursos de la institución que dirige al servicio de los intereses de una ciudad candidata». A juicio de esta fuente, «una dualidad incompatible, éticamente reprochable y ciertamente denunciable».

Esta misma acusación es la que se lanza desde otra candidatura, al preguntarse a THE OBJECTIVE «qué hace un director del Cervantes, que tiene rango de secretario de Estado del Gobierno de Sánchez como miembro del equipo de defensa y la alcaldesa elogiándolo en público», advirtiendo de que «todo eso es para impugnarlo directamente».

Falta de neutralidad

A las otras candidaturas les parece «insólita» la situación creada, y reiteran que «un director de una institución estatal, que debería ser neutral, como así nos lo han manifestado cuando hemos intentado hacer cosas con el ministerio, y nos parece lógico; se le debería pedir cierta neutralidad». En este sentido, aseguran que ha sido «un detalle feo» la rueda de prensa en el Cervantes y que «ya la podían haber ofrecido como sede institucional del Estado a otras candidaturas». Todo ello, señalan, «se le puede volver en contra a Granada porque no es correcto y en esto coincidimos el resto de los equipos de otras candidaturas».

El calendario para la elección tiene una fecha clave a final de este mes de marzo, cuando se anuncien las ciudades finalistas y, más adelante, en diciembre, se sabrá cuál es la ciudad elegida para ostentar el título de Capital Europea de la Cultura 2031. La evaluación en todas sus fases quedará en manos de un comité compuesto por diez personas expertas internacionales, nombradas por las instituciones europeas implicadas en la Capitalidad Europea de la Cultura. A ese grupo se sumarán dos expertos españoles designados por el Ministerio de Cultura.

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