El sector del juego denuncia que el Gobierno tergiversa sus informes para estigmatizarlo
Cejuego señala que Mónica Garcia tiene una especie de CIS particular para lanzar una alarma sobre el juego privado

La ministra de Sanidad, Mónica García, y el ministro de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 Pablo Bustinduy. | EP
El Gobierno tergiversa las cifras del juego privado para estigmatizarlo. Así lo denuncia el Consejo Empresarial del Sector del Juego (Cejuego), la asociación empresarial que engloba al 70% del juego privado, que ha analizado para ello el Informe de Adicciones Comportamentales del Ministerio de Sanidad, que, a su juicio, lleva un tiempo «reduciendo su carácter riguroso y académico» hasta el punto de convertirse «en una especie de CIS de Tezanos» sobre las adicciones sin sustancias.
Dicho informe sirve de inspiración para diseñar leyes, publicar noticias o impulsar iniciativas parlamentarias. Sin embargo, no se estaría elaborando de manera rigurosa e imparcial. «Ya desde la etapa de Alberto Garzón en el Ministerio de Consumo, el relato del Gobierno es que las cifras de juego están disparadas y que es por culpa del juego privado, y necesitan que el relato y el dato coincidan. Es por eso por lo que hemos observado desde hace años cómo la realización de la encuesta busca conseguir los datos que quiere, reduciendo su carácter riguroso y académico», denuncia Cejuego.
La asociación se ha puesto en contacto en numerosas ocasiones con la Delegación del Plan Nacional sobre Drogas para transmitirle sus quejas sobre el estudio, pero ni la delegada, Xisca Sureda, ni su equipo han respondido a sus peticiones. En el documento, al que ha tenido acceso THE OBJECTIVE, se trasladan «determinadas observaciones sobre aspectos metodológicos, conceptuales y de presentación del informe que, a nuestro juicio, requieren aclaración y justificación».
La primera manipulación consistiría en que las loterías instantáneas se ubican en un grupo distinto al de las apuestas deportivas. Concretamente, en el de menor riesgo (contemplando intervalo de juego, continuidad y disponibilidad), a pesar de que el único juego que crece año tras año en clientes es el público y el de la ONCE (loterías y rascas), dos categorías a las que no se aplica ninguna medida restrictiva. «Claramente, esta clasificación busca proteger en el relato y las conclusiones que se hagan del informe a los juegos públicos de SELAE y de la ONCE», denuncia Cejuego.
La segunda es que «para indicar el grado de juego problemático que existe en España, se utiliza una metodología que busca amplificar el problema», a pesar de que el juego problemático en nuestro país es uno de los más bajos de Europa. El sector del juego privado también denuncia que Sanidad hace una «cocina», como el CIS, para «que las cifras casen con su discurso, es decir, para que los datos muestren porcentajes altos de juego problemático», incurriendo en «errores absurdos»: «Uno de ellos es que el porcentaje de personas con juego problemático entre 15 y 64 años es superior al total de personas de esa muestra».
Esta cuestión, la cocina del Informe de Adicciones Comportamentales, es la que más indigna al sector del juego, que exige al Gobierno que «no juegue con las cifras, especialmente cuando se refiere a temas de salud pública»: «Cocinar datos para dar una imagen desenfocada de la realidad para ganar el relato y defender al juego público, señalando solo al privado, no nos parece leal».
Por último, Cejuego denuncia que el Ministerio de Consumo «se ha entrometido en la realización del estudio, pidiendo quitar tablas que mostrasen datos que no convenían al juego público o pidiendo cambiar preguntas del cuestionario para ganar el relato». «El hecho de que el ministerio de Sanidad y el de Consumo sean ambos del mismo partido nos lleva a pensar que quieren crear alarmas sociales para generar ruido político y así abanderar problemas sociales que no existen o que para nada tienen el grado de gravedad que nos presentan», reitera la asociación que dirige Alejandro Landaluce.
«Creemos que estos informes, pagados con el dinero de todos y que deben ser la base para saber dónde poner los esfuerzos para frenar las adicciones en nuestro país, no deben estar al albur de la ideología. A nosotros nos parece un funcionamiento muy similar al que realiza el Gobierno con el CIS de Tezanos o con algunos datos de empleo del INE. Maquillar la realidad no la cambia», afirma el sector del juego, que se ha puesto en contacto con el Ministerio de Sanidad para transmitirle sus quejas, sin obtener respuesta, por lo que ven «mala fe» en estos errores y un intento de estigmatizarlo.
