Ábalos asume que será condenado a un mínimo de 15 años y recurrirá a la Justicia europea
El exministro descarta un pacto con la Fiscalía porque «ya es demasiado tarde» y no reconocerá ningún delito

José Luis Ábalos. | Europa Press
El exministro de Transportes José Luis Ábalos se enfrenta desde hoy a su primer juicio por presuntos delitos de pertenencia a organización criminal, cohecho continuado, tráfico de influencias, malversación de fondos públicos, prevaricación, falsedad documental y uso de información privilegiada. Quedan 22 días para su declaración en el banquillo de los acusados del Tribunal Supremo, el próximo 28 de abril, pero el también ex secretario de Organización del PSOE es perfectamente consciente de que será condenado y de que su pena no será menor de entre «diez o quince años» respecto a los 24 que actualmente pide la Fiscalía Anticorrupción. Y está preparado para cuando ello ocurra, previsiblemente, antes del verano. Según ha podido saber THE OBJECTIVE, José Luis Ábalos tiene previsto recurrir su condena ante todas las instancias posibles: primero, ante el Tribunal Constitucional; y segundo, ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos de Estrasburgo.
Sin embargo, el antaño hombre fuerte de Pedro Sánchez no confía en la Corte de Garantías presidida por Cándido Conde-Pumpido, por ser alguien «muy cercano a Zapatero», el expresidente del Gobierno que le nombró Fiscal General del Estado y el principal rival de Ábalos en el momento presente. El exministro de Transportes culpa a José Luis Rodríguez Zapatero de su caída política, así como de las presiones para que se concediera el rescate a la aerolínea de capital venezolano Plus Ultra, que se le atribuyen al ex número tres del PSOE. Y también culpa al presidente Sánchez de haberse plegado al zapaterismo para mantenerse en el poder, motivo por el cual no confía en que el actual Gobierno le eche un capote para suavizar su pena de prisión.
Por este motivo, fuentes cercanas al exministro revelan su intención de recurrir la condena al Tribunal Europeo de Derechos Humanos de Estrasburgo, donde pretenden alegar la vulneración de sus derechos fundamentales, como el derecho al honor y la intimidad, que, a su juicio, está siendo vulnerado por la publicación de imágenes de su esfera personal ajenas a la instrucción judicial del caso. La defensa de Ábalos enmarca en este ámbito la publicación de las fotografías de sus viajes personales, tanto con su familia como con Jésica Rodríguez y Andrea De la Torre Maeso, dos mujeres con las que mantuvo una relación sentimental y que fueron contratadas en empresas públicas dependientes de Transportes (Ineco y Logirail), como desveló en exclusiva THE OBJECTIVE.
Los dos discos duros con «material sensible»
El entorno de Ábalos explica a este periódico que acudirá a los tribunales por vulnerarse su intimidad y privacidad, ya que el material publicado por el diario El Español estaba contenido en los dos discos duros que fueron incautados por la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil durante el registro domiciliario en casa de Koldo García. El asesor de Ábalos residía como inquilino en la casa del entonces ministro de Transportes, en la calle Humilladero de Madrid, cuando fue detenido por el instituto armado, pero los dos dispositivos electrónicos eran propiedad del exministro de Transportes, quien los ha reclamado reiteradamente ante la Justicia por tratarse de material de «índole personal».
Sin embargo, en los dos discos duros con información «personalísima» existe todo tipo de material, tanto de cariz personal como político, como reveló en su día este periódico. Según las fuentes policiales consultadas, ahí se encontraban también guardadas las conversaciones que el exministro de Transportes mantuvo con su jefe, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y su «relación epistolar» sobre cuestiones y negociaciones políticas de todo tipo, dado que el hombre fuerte de Sánchez era también el guardián de sus principales secretos. Esto motivó la petición de información del director adjunto operativo (DAO) de la Guardia Civil al jefe de la UCO.
«Demasiado tarde» para un pacto con la Fiscalía
De momento, y pese a múltiples amagos en diferentes entrevistas, Ábalos mantiene silencio sobre esos secretos. Pese a señalar a Zapatero, al exministro José Blanco e incluso a la mujer de Sánchez, Begoña Gómez, de quien dijo en el diario El Mundo que con su intervención «podemos llegar bien llegados» al rescate de Air Europa, su mutismo continúa a la espera de que avance el juicio. Lo que descarta el entorno del exministro de forma tajante es que pueda llegar a un pacto con la Fiscalía porque «ya es demasiado tarde. Ya no hay tiempo para nada». Y también porque ello supondría el reconocimiento de su culpabilidad y de los delitos concretos de los que se le acusa: «Él sigue diciendo que es inocente y que se puede defender».
En este primer juicio, el exministro está procesado por el cobro de comisiones de las mascarillas, las prebendas inmobiliarias obtenidas como el chalé de La Alcaidesa en Cádiz, las vacaciones pagadas en Marbella por el rescate de Air Europa, el presunto cohecho del piso de Plaza de España y la contratación de mujeres en empresas públicas —desde Jésica Rodríguez a Andrea De la Torre, pasando por Claudia Montes, conocida como Miss Asturias—. Pese a ello, los más cercanos a Ábalos sostienen que esta causa «es la mejor» que afronta el exsecretario de Organización del PSOE, en la que «sí se puede defender», frente a otras, como los presuntos amaños en la adjudicación de obra pública, donde la ingente cantidad de documentación gráfica y material sonoro han podido probar su participación en el cobro de comisiones por otorgar a dedo contratos públicos a empresas afines, como desveló el empresario Víctor de Aldama. No en vano, el comisionista, a quien se juzga en tercer lugar, por detrás de Ábalos y Koldo García, es quien acumula la menor petición de penas del Ministerio Público por su colaboración con la Justicia: siete años frente a los 24 del primero y 19 del segundo.
