El líder del PSOE en Castilla y León forzará una dimisión para que su delfín sea alcalde de Soria
Carlos Martínez planea imitar al extremeño Gallardo para que el senador Javier Antón le suceda en el consistorio

Carlos Martínez, líder del PSOE de Castilla y León en la noche electoral de las elecciones autonómicas. | Concha Ortega Oroz (EP)
El PSOE de Castilla y León cuenta los días que quedan para la renuncia de Carlos Martínez como alcalde de Soria. El próximo martes, 14 de abril, se constituyen las Cortes regionales y el cabeza de cartel de los socialistas en los comicios del 21 de marzo dejará el día de antes el consistorio para tomar posesión de su escaño autonómico. A partir de ese momento, empezará un impasse de varias semanas en la alcaldía soriana con el primer teniente de alcalde, Luis Rey, como regidor en funciones.
Su sucesor será, en realidad, el actual senador socialista por la provincia, Javier Antón, según adelantó Soria Noticias. Pero para que el delfín político de Martínez reciba el bastón de mando de la alcaldía soriana, el partido tendrá que forzar una dimisión para que corra la lista, como ocurrió recientemente en Extremadura. Un Miguel Ángel Gallardo en versión castellanoleonesa que, al menos, tiene menos implicados en el enjuague.
Martínez es consciente del polémico paralelismo con Gallardo, quien llegó a forzar a mediados del año pasado cuatro renuncias ante notario para poder acceder al Parlamento extremeño. Aquel movimiento de piezas le llevó al entonces líder del PSOE extremeño a un posterior varapalo judicial: la Sala Civil y Penal del Tribunal Superior de Justicia de Extremadura (TSJEx) anuló su aforamiento exprés. Un hecho que lo dejó muy tocado de cara a las posteriores elecciones autonómicas de diciembre.
La hoja de ruta del líder del PSOE de Castilla y León se iniciará con una despedida en un pleno extraordinario el próximo lunes como «el alcalde más longevo» de la ciudad en los últimos dos siglos gracias a sus 19 años al frente del consistorio, como resaltó Rey recientemente. Al día siguiente, Martínez tomará posesión como procurador autonómico.

El problema es que su sucesor en la alcaldía —la única capital de provincia de España que el PSOE gobierna con mayoría absoluta— tiene que salir del grupo de concejales socialistas y Antón no lo es a día de hoy. El senador socialista iba en la lista municipal en el puesto 15 y, para convertirse ahora en concejal y luego poder ser alcalde, necesitará de la renuncia de la candidata situada en el número 14, María Antonia Dulce, o de alguno de los actuales concejales socialistas.
La previsión con la que trabaja el PSOE local es que a mediados de mayo se celebre el pleno extraordinario que elija a Antón, por lo que antes se tiene que presentar una carta de renuncia en el consistorio, bien por la citada Dulce anunciando que no recogerá el acta o por alguno de los compañeros de Martínez en la bancada del ayuntamiento. Por lo pronto, el alcalde ya ha dejado claro que no quiere influir en su proceso de sustitución. «No me toca a mí», hizo hincapié la pasada semana en un intento de que no le salpique el procedimiento interno dentro de su grupo municipal.
«Los ojos» de Martínez en Madrid
Antón lleva una década siendo «los ojos» de Martínez en Madrid, primero en el Congreso -donde fue diputado desde 2016 a 2023- y desde entonces en el Senado, según el Heraldo-Diario de Soria. Con carácter previo, el parlamentario soriano formó parte del núcleo duro del alcalde entre 2003 y mediados de la pasada década, ocupando diversas responsabilidades en el Ayuntamiento. Su última etapa fue como concejal de Servicios Locales. A nivel orgánico, también es «una pieza importante en el engranaje» del PSOE local: tras el último congreso provincial, pasó a ocupar la Secretaría de Organización, cargo que compagina con la dirección de la agrupación local socialista en la capital.
Dulce, por su parte, lleva varios años vinculada al PSOE a nivel orgánico, pero sin cargos de responsabilidad política. En la actualidad, desempeña el cargo de secretaria de Formación en la agrupación local, por lo que está subordinada a Antón dentro del PSOE de Soria. Este último también se ha mostrado muy prudente sobre la sucesión de Martínez: «Hay que respetar los plazos y las personas. El partido será el que decida», señaló el senador socialista.
