La UE duda de la independencia del órgano que investiga el accidente de tren en Adamuz
El TEDH investiga si el informe de la CIAF vulneró el derecho de las víctimas de Angrois a un proceso equitativo

Un agente de la Guardia Civil toma fotos en el lugar del accidente. | EFE
Determinar las causas del accidente ferroviario en Adamuz (Córdoba) supondrá un trayecto largo. La Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) ha abierto ya un expediente para estudiar el motivo del siniestro que ha causado al menos 40 muertos. Las instituciones europeas ponen en entredicho su independencia después de que la Agencia Ferroviaria de la UE (ERA) determinara que no abordó «elementos clave» en las pesquisas sobre el accidente de Angrois (Galicia), en el que murieron 80 personas en 2013. La larga lucha de las víctimas llevó el asunto hasta el Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH), que analiza si España vulneró su derecho a un proceso equitativo.
La CIAF detalla en un informe preliminar que a las 19.45 horas de este domingo descarrilaron los dos últimos vagones de un tren Iryo que había salido de Málaga y se dirigía a Madrid. Los técnicos señalan que sus coches invadieron la vía 2, por la que circulaba en sentido contrario un Alvia procedente de la capital y que tenía como destino Huelva. Entonces se produjo una colisión que supuso que los dos primeros coches de este último convoy cayeran por un terraplén de cuatro metros. La Guardia Civil ha localizado varios tramos de vía rota y, en principio, descarta el factor humano.
El ministro de Transportes, Óscar Puente, calificó de «muy extraño» el accidente en una comparecencia urgente en la madrugada del domingo. Según explicó, en la vía del siniestro se «han invertido 700 millones de euros» y «en concreto en ese tramo, los trabajos de sustitución de cambios y otros elementos concluyeron en mayo del año pasado». El dirigente socialista también apuntó que el tren es «relativamente nuevo, no llega a cuatro años» y dejó las pesquisas en manos de «una comisión», el CIAF.
El informe sobre Angrois
Los investigadores han visitado ya el terreno para estudiar lo sucedido. El CIAF inició su actividad en diciembre de 2007 con el objetivo de determinar los incidentes ferroviarios para mejorar la seguridad. Actúa como un órgano colegiado adscrito a la Subsecretaría de Transportes. Puente insistió en su independencia, aunque las autoridades comunitarias recelan de ello, especialmente después de que presentara un informe en 2014 que se centró en la responsabilidad del maquinista en el accidente de Angrois.
Dos años más tarde, la ERA elaboró otro informe a petición de la Comisión Europa que concluyó que la investigación que realizó la CIAF no fue independiente ni abordó «elementos clave». El órgano comunitario señaló «las debilidades» del estudio y reprochó que este se elaborara «por un equipo que incluía personal de organizaciones directamente implicadas» en el accidente de Angrois. Según la autoridad ferroviaria europea, ese hecho «no aseguró la independencia de la investigación», lo que incumplió la directiva europea del sector.
La autoridad europea reprochó al CIAF que limitara la responsabilidad del siniestro de Angrois a «un error humano» (el del maquinista, condenado en julio de 2024 a dos años y medio de prisión, igual que el ex director de Seguridad en la Circulación de Adif) sin ahondar en «causas fundamentales y subyacentes del siniestro».
El informe de la ERA apuntó que el CIAF solo se centraba en el descarrilamiento, pero que no abordó a fondo la colisión, el fuego y el impacto. Tampoco evaluó el diseño de la línea, la locomotora y los sistemas de seguridad, ni aportó ninguna conclusión. Eso motivó que reclamara abrir una nueva investigación que paliara todas las deficiencias, como reclamaban las víctimas de Angrois.
La investigación del TEDH
La CIAF rechazó esa posibilidad en febrero de 2024 al considerar que «un suceso ya investigado carece de fundamento» al «no haber aparecido nuevas pruebas o aspectos no identificados de los que se pudieran extraer nuevas enseñanzas y nuevas recomendaciones para la mejora de seguridad del sistema ferroviario. El órgano se ciñó una década antes a realizar una serie de indicaciones para incrementar las medidas de seguridad. En octubre de 2018, sus miembros ya se negaron a reabrir el caso porque su objetivo no es «determinar culpas o responsabilidades».
La decisión llevó a las víctimas a los juzgados. El Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) estimó parcialmente su reclamación y ordenó al órgano vinculado a Transportes que se reuniera para analizar y dar una respuesta sobre una nueva investigación sobre el accidente de Angrois, aunque desestimó su petición de renovar a sus integrantes, que continúan en sus puestos. La plataforma elevó su solicitud al Tribunal Supremo, que en diciembre de 2023 se expresó en términos similares.
Agotadas todas las vías en España, las víctimas de Angrois recurrieron a Europa. El TEDH decidió en febrero del año pasado someter a examen su demanda: que nuestro país haga una investigación independiente del siniestro. Según datos del Consejo General de la Abogacía Española, este tribunal admite menos del 5% de las demandas que se presentan. Lo hace para dirimir si el informe en el que la CIAF cargó tintas contra el maquinista fue realmente independiente.
