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El hallazgo de una pieza en Adamuz pone en entredicho al órgano que investiga el accidente

La UE duda de la independencia de la CIAF tras su informe sobre la tragedia de Angrois, que costó la vida a 80 personas

El hallazgo de una pieza en Adamuz pone en entredicho al órgano que investiga el accidente

Agentes fotografían la pieza del tren. | Guardia Civil

Un periodista extranjero ha sacado los colores al órgano que investiga el accidente de Adamuz (Córdoba). El diario estadounidense The New York Times publicó este miércoles una instantánea del chasis que se desprendió de uno de los trenes implicados. El fotógrafo tomó la imagen un día antes en un arroyo a 300 metros del siniestro que ha costado la vida a 43 personas. La delegación de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) ni siquiera había reparado en él. Las instituciones europeas mantienen al ente en entredicho por su «falta de independencia» tras el informe que elaboró sobre la tragedia de Angrois, que costó la vida a 80 personas en 2013. La Guardia Civil ha explicado que tenía localizada la pieza desde el lunes gracias a sus drones.

Los agentes del Equipo Central de Inspección Ocular (ECIO) de la Guardia Civil, encargados de las pesquisas del accidente ferroviario en Adamuz, realizaron este miércoles la identificación y reseña de la pieza, que se encontraba parcialmente sumergida. El hallazgo ha causado polémica porque el bogie (la pieza sobre la que se fijan los ejes y las ruedas) aún no formaba parte de la investigación. En la instantánea del fotógrafo de The New York Times no aparece la señalización del Instituto armado, aunque otras fuentes sostienen que se habría saltado el perímetro de seguridad.

La pieza podría tratarse de un elemento clave para las pesquisas, que apuntan al mal estado de la infraestructura. Los investigadores señalan la rotura de la vía como una de las causas del siniestro. El ministro de Transportes, Óscar Puente, confirmó que hay «marcas» en los bogies de los cinco primeros coches del Iryo, los que no descarrilaron, y otras «similares» en diversos trenes que pasaron por Adamuz.

La CIAF en Adamuz

«La cuestión ahora es ver por qué se han producido esas marcas, qué es lo que las ha hecho, si había algo sobre las vías, si era la propia vía que estaba empezando a romperse», insistió Puente. El New York Times destacaba en su noticia que un fotógrafo encontró la pieza y que «no había sido marcada ni acordonada por los investigadores del Gobierno y tampoco había sido dada a conocer anteriormente por las autoridades». La Guardia Civil explica la imposibilidad de acotar la zona por su difícil acceso.

La CIAF abrió un expediente para determinar las causas del accidente ferroviario de Adamuz el mismo domingo. Un informe preliminar explica que a las 19.45 horas de ese día descarrilaron los dos últimos coches de un tren de alta velocidad Iryo que había salido de Málaga y se dirigía a Madrid. Los técnicos señalan que invadieron la vía 2, por la que circulaba en sentido contrario un Alvia procedente de la capital y que tenía como destino Huelva. Entonces se produjo una colisión que supuso que los dos primeros coches de este último convoy cayeran por un terraplén de cuatro metros.

A pesar de que la CIAF desplazó un equipo investigador al lugar del accidente horas después del siniestro, las fuentes consultadas por THE OBJECTIVE afirman que no habrían localizado el chasis que fotografió el periodista de The New York Times. Fuentes de la Guardia Civil han aclarado que los agentes tenían localizada esa pieza desde el pasado lunes a través de un sistema de infografía forense 3D que se obtiene de drones. El ECIO ha realizado diferentes comprobaciones sobre el terreno este miércoles.

Los agentes han decidido dejar esta pieza en el lugar del hallazgo debido a su volumen y peso. Se trata de una de las evidencias que se están recopilando, entre las que destacan las marcas de frenado, el cableado, las roturas de vía y el rastro que estas últimas dejaron en diferentes vagones del tren siniestrado. Para evitar controversias, la Guardia Civil ha señalado que el análisis técnico lo realiza la CIAF, que se encarga de dilucidar, en paralelo, qué es lo que pudo desencadenar el choque mortal que por ahora ha dejado un balance de 43 muertos.

El precedente de Angrois

La CIAF inició su actividad en diciembre de 2007 con el objetivo de determinar los incidentes ferroviarios para mejorar la seguridad. Actúa como un órgano colegiado adscrito a la Subsecretaría de Transportes. Puente ha defendido su independencia, aunque las autoridades comunitarias recelan de ello, especialmente después de que presentara un informe en 2014 que se centró en la responsabilidad del maquinista en el accidente de Angrois, en el que murieron 80 personas.

Dos años más tarde, la ERA elaboró otro informe a petición de la Comisión Europa que concluyó que la investigación que realizó la CIAF no fue independiente ni abordó «elementos clave». El órgano comunitario señaló «las debilidades» del estudio y reprochó que este se elaborara «por un equipo que incluía personal de organizaciones directamente implicadas» en el accidente de Angrois. Según la autoridad ferroviaria europea, ese hecho «no aseguró la independencia de la investigación», lo que incumplió la directiva europea del sector.

La autoridad europea reprochó a la CIAF que limitara la responsabilidad del siniestro de Angrois a «un error humano» (el del maquinista, condenado en julio de 2024 a dos años y medio de prisión, igual que el exdirector de Seguridad en la Circulación de ADIF) sin ahondar en «causas fundamentales y subyacentes del siniestro». Entre estas señaló la evaluación del diseño de la línea, la locomotora y los sistemas de seguridad, motivo por el que reclamó abrir una nueva investigación

La CIAF descartó esa posibilidad «al no haber aparecido nuevas pruebas o aspectos no identificados de los que se pudieran extraer nuevas enseñanzas y recomendaciones para la mejora de la seguridad del sistema ferroviario». Agotadas todas las vías judiciales en España, las víctimas de Angrois recurrieron a Europa. El Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) decidió en febrero del año pasado someter a examen su demanda: que España haga una investigación independiente del siniestro.

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