Koldo llegó a la empresa que renovó Adamuz por el marido de una exjefa de la Guardia Civil
Los investigadores sospechan que la pareja de María Gámez medió entre Azvi y el asesor ministerial de Ábalos

La exdirectora de la Guardia Civil María Gámez y Koldo García. | Ilustración de Alejandra Svriz
El nombre del marido de la exdirectora de la Guardia Civil planea sobre las reuniones que Azvi mantuvo con Koldo García. Los investigadores sospechan que la pareja de María Gámez, Juan Carlos Martínez, habría puesto al asesor ministerial en contacto con la constructora sevillana. La firma fue agraciada con dos adjudicaciones para renovar la línea ferroviaria Madrid-Sevilla, que incluye el tramo de Adamuz (Córdoba) donde el pasado domingo un accidente acabó con la vida de 45 personas. La Unidad Central Operativa (UCO) también intervino dos mensajes en los que Martínez, que llegó a estar investigado por una pieza separada del caso ERE en Andalucía, pedía al hombre de confianza de José Luis Ábalos ayuda para dos empresarios.
Koldo García anotó tres reuniones con Azvi entre febrero y junio de 2021. La primera habría tenido lugar el 9 de febrero, apenas un mes antes de que se licitara el primer contrato de la obra que renovó el tramo de Adamuz. THE OBJECTIVE desconoce los asuntos que se trataron, pero fuentes de la Guardia Civil apuntan que, en ese periodo, se ha detectado una presunta actividad ilícita en un grupo de empresas que habrían manipulado concursos para llevarse contratos públicos con la participación de Ábalos y de altos cargos de su departamento.
El antiguo asesor ministerial anotó ese primer encuentro como «reunión amigo marido María (Manuel Contreras y director general)». Los investigadores sostienen que detrás de esa María estaría la directora de la Guardia Civil entre enero de 2020 y marzo de 2023, cuando tuvo que dimitir por la imputación de su pareja por delitos de prevaricación administrativa, malversación de capitales y blanqueo de capitales cuando era jefe de Gabinete del exconsejero andaluz Gaspar Zarrías.
Adjudicaciones a Azvi
La pieza separada de los ERE de Andalucía, que acabó archivada, investigaba el supuesto desvío de fondos públicos desde la Agencia IDEA a una trama empresarial formada por Martínez y sus dos hermanos. Un error en la instrucción provocó que se archivara el caso para el marido de Gámez y uno de sus hermanos. La Audiencia Provincial de Sevilla entendió que la causa debía ser anulada, ya que el juez no dictó en plazo un auto que prorrogara las diligencias y ampliara el plazo de instrucción.
«Cita con Juan Carlos y Sevilla/Azbi [sic]», anotó Koldo García para el 28 de mayo de 2021. El tercer encuentro se habría producido unas semanas más tarde, el 15 de junio, cuando el antiguo asesor escribe en su dietario un simple «Azbi [sic]». Los investigadores indican a este diario que detrás de ese Juan Carlos estaría el marido de la primera directora de la historia de la Guardia Civil y que este podría haber sido el precursor de los encuentros. De hecho, no han encontrado en la agenda del hombre fuerte de Ábalos ningún contacto telefónico de la empresa sevillana, aunque sí les consta su relación cercana con Gámez.
Como avanzó este diario, la trama Koldo no solo habría cobrado comisiones con los contratos de las mascarillas en pandemia. También lo hizo con un laboratorio especializado en los análisis de covid para el que realizaban gestiones y al que acudieron distintas personalidades durante 2021. Entre ellas, la exdirectora de la Guardia Civil y un alto mando de la Dirección General del Instituto Armado. A partir de conversaciones intervenidas en un grupo de WhatsApp denominado «Fertinvest», la UCO pudo determinar que el centro realizó una PCR gratis a su antigua mandamás.
Los investigadores sospechan que esa relación podría haber determinado que Martínez mediara con Koldo García para que se reuniera con los representantes de Azvi. Durante los tres años que Ábalos se desempeñó como ministro, la constructora sevillana logró en solitario adjudicaciones por valor de 165 millones, según El Español.
Los mensajes de Martínez
El antiguo asesor ministerial agendó una cita con la constructora sevillana apenas un mes antes de que ADIF licitara la primera de las dos adjudicaciones que obtuvo la empresa presidida por Manuel Contreras para la mejora integral de la infraestructura de la línea de alta velocidad que conecta Madrid y Sevilla. Lo hizo como parte de una Unión Temporal de Empresas (UTE) en compañía de Convensa, Guinovart y Ferrovial que se hizo con contratos que superaron los 51,9 millones de euros.
La primera obra se adjudicó por 21 millones de euros en septiembre de 2021 (a lo que hay que sumar otros 4,1 millones en febrero de 2024), cuando ya se había producido el cambio en el Ministerio. Los investigadores señalan que, aunque en este momento la ministra era Raquel Sánchez, la fase determinante del concurso se produjo durante la etapa de Ábalos, en prisión provisional desde el pasado 27 de noviembre. De hecho, la apertura de sobres con las tres ofertas recibidas y las valoraciones de criterios subjetivos y económicos se produjo en mayo de ese 2021.
La UCO también intervino dos correos electrónicos del marido de Gámez a Koldo García en los que le pedía ayuda para dos empresarios. Uno de los mensajes lo escribió el 16 de febrero de 2021, según avanzó El Debate. En el texto, Martínez pidió al asesor ministerial que intermediara para beneficiar a un consorcio del sector tecnológico liderado por Fagor, que optaba a fondos europeos. Incluso envió al hombre de confianza de Ábalos el formulario que la compañía remitió al Ministerio de Industria, Comercio y Turismo para pedir oficialmente la ayuda de 51 millones de euros.
«Querido Koldo, échale un vistazo a este archivo y dime si es posible que se puedan entrevistar con algún responsable de Renfe. Me parece un tema que puede ser muy interesante. Un abrazo fuerte», escribió Martínez. En ese momento, su mujer dirigía la Guardia Civil. Las informaciones aparecidas en distintos medios aseguran que Gámez acumuló cinco inmuebles con un valor de mercado de 2,7 millones de euros, a pesar de declarar bienes valorados en apenas 168.000 euros durante su etapa al frente de la Benemérita.

