El hijo de Ábalos niega ser su testaferro: «No soy custodio de nada y de nadie»
La declaración ha chocado con las evidencias documentadas por la UCO, que sitúan a Víctor Ábalos en el centro de la operativa

Víctor Ábalos Aguado. | Eduardo Parra
La primera sesión del juicio oral por el caso Ábalos ha arrancado este martes en el Tribunal Supremo con la comparecencia de Víctor Ábalos Aguado. El hijo mayor del exministro de Transportes ha declarado en calidad de testigo ante la Sala Segunda, presidida por el magistrado Andrés Martínez Arrieta, con el objetivo de dar respuesta a los informes de la Unidad Central Operativa (UCO) que le sitúan como presunto receptor y custodio de fondos de procedencia ilícita.
Durante un interrogatorio marcado por las referencias a su actividad profesional en el extranjero, Víctor Ábalos ha negado cualquier papel de intermediación financiera opaca para su progenitor. «No soy custodio de nada y de nadie», ha aseverado de forma tajante ante las preguntas de las partes, desvinculándose así de la tesis policial que le señala como la figura que gestionaba la presunta «caja B» familiar nutrida por las mordidas de la trama.
El testigo ha centrado el origen de su patrimonio en su trayectoria profesional fuera de España. Según ha explicado a la Sala, su capacidad económica se debe a contratos de asesoramiento en diversos países. «Mis actividades vienen de la consultoría internacional en América Latina», ha señalado para justificar los movimientos de divisas y sus frecuentes desplazamientos. No obstante, ha precisado que su situación financiera actual ha cambiado recientemente, admitiendo que «en el año 2024 dejé de tener ingresos».
El préstamo de 20.000 euros
Uno de los puntos críticos de la declaración ha sido el flujo de dinero en efectivo entre él y su padre. El magistrado Martínez Arrieta ha interpelado al testigo sobre las conversaciones intervenidas por la Guardia Civil, donde Koldo García afirmaba que Víctor poseía fondos del exministro y se detallaban entregas periódicas. El magistrado le ha preguntado: «Usted tiene dinero de su padre y le iba dando 1.000 o 4.000 según los audios de Koldo…».
Pero, Víctor Ábalos asegura que «todo lo que le he ido dando a mi padre es de mi dinero». El primogénito ha mantenido que esas cuantías no eran comisiones devueltas, sino una ayuda económica de carácter familiar derivada de la situación personal del exministro tras su ruptura matrimonial. «He hecho un préstamo inicial de 20.000 euros pero nada opaco», ha subrayado alegando que eran para que su padre pudiera afrontar los gastos derivados de su proceso de divorcio.
La declaración ha chocado frontalmente con las evidencias documentadas por los investigadores, que sitúan al hijo de Ábalos en el centro de la operativa de ocultación. Mientras el testigo sostiene la literalidad de sus comunicaciones —incluyendo la compra de café físico en Colombia para Koldo García—, la Fiscalía Anticorrupción mantiene que esos términos eran claves para el uso de canales seguros. En el banquillo, José Luis Ábalos y Koldo García han seguido el testimonio tras ser trasladados desde la prisión de Soto del Real. Por su parte, Víctor de Aldama, quien ha reconocido los hechos y colabora con la justicia, se enfrenta a una petición de 7 años de cárcel, frente a los 24 que solicita el Ministerio Público para el exministro.

