
La maldición de Nerón
La ciudad chilena de Valparaíso no ha hecho honor a su nombre. Ahora es un infierno. Ha registrado unos de los incendios más contumaces de los últimos años. Por si fuera poco, se ha cebado en las casas humildes.

La ciudad chilena de Valparaíso no ha hecho honor a su nombre. Ahora es un infierno. Ha registrado unos de los incendios más contumaces de los últimos años. Por si fuera poco, se ha cebado en las casas humildes.

Los seísmos tienen réplicas. Y los incendios, pavorosos, replican el horror de los terremotos con el añadido de que las llamas no decrecen. Se alzan majestuosas y crecen devastadoras.

A algo más de 100 kilómetros de la capital Santiago de Chile, un incendio se desataba en el Camino de la Pólvora. El humo teñía los cerros de Mariposa, La Cruz, Las Cañas y El Vergel en el extrarradio de la ciudad porteña. El viento organizaba la jugarreta teniendo al vertedero del Molle como aliado.

Los terrores que asaltan al homo sapiens son muchos. La especie humana ha sobrevivido de milagro a todos ellos. Pero en el largo proceso ha quedado el recuerdo de grandes cataclismos.

En todo Chile, de Arica a Punta Arenas, conviven con los terremotos con apacible prudencia. Es un país en el que hay una actividad sísmica casi constante. Los ciudadanos lo tienen interiorizado, forma parte de lo cotidiano.

Ellos, los cinco magníficos, victoriosos por haber finiquitado el 92% de los aranceles. Esa alianza trabajará en la macroeconomía y apenas descenderá a esos infiernos donde el uno es el sustento diario de tantos.








Loss intelectuales de izquierdas son clasistas y les gusta teorizar sobre la clase obrera desde restaurantes japoneses, como hace Ignacio Escolar, vistiendo camisas de “El Ganso”

… para los que vivimos en la provincia alemana de España y padecemos el autoritarismo de mercado, la comparación entre la socialista Bachelet y el socialista Rubalcaba deja pocas dudas.

Esta imagen me hace pensar en el momento en el que alguien que sabe que ya no tiene manera de escapar decide que en lugar de intentar negociar una salida, ése será su último día
Se trata de que la hija del torturado y la del torturador disputan la primera magistratura en un escenario en el que los golpistas todavía no han pedido perdón a sus víctimas
El mundo está evolucionando hacia algo muy difícil de preveer, porque los gobiernos se niegan a escuchar a sus ciudadanos